Mientras que el festival Temporada Alta de Girona trajo durante 15 días una selección que atiende al afuera, el festival Cercanías traslada a la capital un poco de teatro litoraleño. De esa forma, esta noche a las 20.30 en la sala Verdi (Soriano y Convención) un fenómeno del off porteño –Que todas las vaquitas de Argentina griten mu, de Grupo Mínimo– dará cierre al ya habitual repaso del panorama iberoamericano (y más allá) con un tríptico en el que “la tragedia más pura se cruza de manera irreversible con el lenguaje de la varieté y sus grotescas potencialidades narrativas” al unir en el fracaso a un guerrero de La Ilíada, un inmigrante italiano y una actriz de la década de 1970.

Que todas las vaquitas de Argentina griten mu.
Que todas las vaquitas de Argentina griten mu.

El show continúa y a partir del lunes tomarán el relevo del escenario seis compañías que buscan desarrollar un vínculo estrecho con su territorio y con su público. Habrá funciones hasta el 28 de febrero como parte de la tercera edición del festival, que este año reúne grupos de teatro de Chile, España y Uruguay.

Una vegana que quiere salvar a un animal de la cuchilla convence a su familia de ir a buscar un cerdito, pero el hijo de los criadores está enamorado del bicho. Entre el frigorífico, el animalismo y el apego se debate La chancha, de la compañía El Almacén, que va del 17 al 19. La grilla se renueva el jueves 20 con Vivir con honor, morir con gloria, de TatuTeatro, elenco referente de Cabo Polonio (Rocha) que se inició hace un lustro con un recuerdo a la panadera del pueblo de pescadores y ahora presenta “un homenaje a Salvador Allende y a todos los upelientos”, con texto y actuación de la chilena Maricruz Díaz Alvear.

La programación incluye otros espectáculos provenientes de colectivos de Montevideo (Los Tenedores), España (Teatrería Abril, El Ladrón de Patinetes), Paysandú (Imagina teatro) y Chile (Cuatro féminas) con entradas en venta por Tickantel a $ 250.