En el quinto episodio de Titans, la serie protagonizada por “patiños” y jóvenes superhéroes de DC Comics, un par de ellos visitaban una extraña mansión, con habitantes igual de extraños. Bajo las órdenes de un científico medio loco se encontraban un robot humano, un tipo momificado y una estrella de cine de los 50.

Muchas ficciones televisivas utilizan el recurso conocido como backdoor pilot (piloto escondido) para testear la posibilidad de que tales o cuales personajes encabezaran su propia serie. Nido vacío, por ejemplo, surgió a partir de un episodio de Los años dorados (y si te suenan, sos parte de la población de riesgo). En este caso, para cuando los Titanes desembarcaron en la plataforma DC Universe, la serie propia de la Patrulla Condenada ya era un hecho.

En febrero de 2019 llegaba el primer episodio de Doom Patrol, que por estos lares pasó a integrar el catálogo de HBO. Los 15 episodios de su primera temporada confirman que la narrativa superheroica ya goza de un reconocimiento tal. En ese marco, los guionistas se dan el lujo de presentar una serie que es, al mismo tiempo, fiel a su origen comiquero y distinta a todas las anteriores. Y por sobre todas las cosas, es una comedia.

Aquí están, estos son...

Todo supergrupo debe tener una figura de autoridad, y en este caso se trata de Niles El Jefe Caulder, interpretado de manera brillante por Timothy Dalton. El ex James Bond compone a Caulder con un candor y unas expresiones faciales que por momentos recuerdan a Patrick Stewart, quien supo ser líder de los parecidísimos X-Men (ver recuadro).

La característica en común de la familia condenada es no estar muy feliz con sus poderes. Cliff Steele (Brendan Fraser) es un cerebro adentro de un robot; Larry Trainor (Matt Bomer) convive con un ser de energía; Rita Farr (April Bowlby) no puede controlar su elasticidad; Jane (Diane Guerrero) sufre de personalidades múltiples, cada una de ellas con un poder distinto; y Cyborg (Joivan Wade) es mitad hombre y mitad máquina, aunque este último porcentaje va en aumento.

La patrulla condenada no es otra cosa que una gran terapia de grupo para estos superhéroes marginales, que deberán unir sus fuerzas aunque les cueste tolerarse. Es que del lado de enfrente se encuentra uno de los villanos más delirantes de la historieta, que conservó bastantes habilidades (y ganó otras) con su pasaje a la pantalla.

Mr. Nobody (Alan Tudyk) era un esbirro de poca monta que luego de un viaje a Paraguay adquiere la capacidad de manipular la realidad, incluyendo la siempre efectiva rotura de la cuarta pared. Con un lenguaje tan geek que asusta, Nobody hará las veces de narrador de los delirantes acontecimientos que enfrentarán los protagonistas, empezando por un burro tirapedos capaz de hacer desaparecer una ciudad.

...nuestros héroes en acción

Esta serie carretea un poco durante los primeros tres episodios, que de todas formas incluyen títeres nazis y un viaje al interior del mencionado burro. Será a partir de la cuarta entrega cuando los engranajes terminen de aceitarse y la acción continúe a buen ritmo hasta el final de la (primera) temporada.

La aparición de cultos apocalípticos, ciudades escondidas, cazadores de barbas y uno de los mejores personajes de la editorial (una calle no binaria con la capacidad de teletransportarse) nos llevarán hasta el inevitable enfrentamiento con Mr. Nobody. ¿Será posible derrotar a quien oficia de narrador de su propia historia? Hay una sola forma de averiguarlo.

En paralelo, cada uno de los miembros del team enfrentará a sus demonios personales, en arcos evidentes pero no por ello menos efectivos. El peso del pasado y la necesidad de control sobre lo que les ocurre será el otro gran villano a derrotar. Como ocurre en el mundo real, apoyarse en los demás puede ser muy efectivo.

Doom Patrol puede maratonearse en HBO Go o en plataformas de televisión para abonados con paquete de HBO (en mi caso, NSNow). La segunda temporada ya se está emitiendo en el norte y aquí llegará a partir del 4 de setiembre.

Parecido no es lo mismo

Corría el año 1963 y en Estados Unidos las historietas todavía se vendían en los quioscos. Por entonces debutaba una nueva revista, protagonizada por un supergrupo. A diferencia de sus colegas, este puñado de personas con poderes extraordinarios no gozaba del cariño de las masas. Pero gracias a la tutoría de un tipo en silla de ruedas lograban profesionalizarse y salvar al mismo mundo que los odiaba.

Si están pensando en los X-Men, van bien rumbeados. Sin embargo, tres meses antes de que los jóvenes mutantes de Marvel debutaran en el número uno de The X-Men, DC publicaba a su propio supergrupo de inadaptados. La antología My Greatest Adventure fue el primer hogar de la Patrulla Condenada, en su número 80.

Los caminos de ambos inadaptados no podrían haber sido más diferentes. Los Hombres-X se convirtieron rápidamente en los personajes más populares de su editorial, llegando a protagonizar numerosas series animadas y una saga de películas que encabezó la gran revolución del cine de superhéroes.

Los “patrulleros”, mientras tanto, recién lograron destacarse cuando el guionista escocés Grant Morrison hizo lo que mejor sabe hacer: tomar una propiedad intelectual lo suficientemente ignorada como para jugar con ella... y jugar con ella. Incorporó personajes nuevos, reinventó a los anteriores y le dio a la serie una cuota de surrealismo y dadaísmo que la colocó en el mapa, quizás por primera vez.

Por supuesto que esta etapa de la Doom Patrol es la que más nutre a la serie televisiva, incluyendo la presencia de Crazy Jane, el villano Mr. Nobody y algunas características del Jefe que los espectadores descubrirán sobre el cierre de la primera temporada.

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