Las herramientas de inteligencia artificial (IA) continúan siendo noticia. Los dos acontecimientos reunidos en este texto sirven de ejemplos perfectos de las principales batallas que la humanidad está dando contra las máquinas, como si fuera el comienzo de la película Terminator. Por un lado están los derechos de autor, ya que las IA necesitan aprender de alguna parte, y por otro lado las confusiones que generan sus creaciones, en particular las imágenes.

Objeción

Desde el punto de vista judicial, los que dieron una señal en los últimos días fueron los escritores. Según informa AP, 17 autores incluyendo a John Grisham, George RR Martin y Jodi Picoult demandaron al laboratorio de investigación OpenAI, creador del popular ChatGPT, por “robo sistemático a gran escala”.

En el texto presentado la semana pasada en una corte federal de Nueva York, el Gremio de Autores (GA) alegó “infracciones de los derechos de autor de los demandantes en forma flagrante y perjudicial”, describiendo a ChatGPT como una “empresa comercial masiva” que se mantiene gracias al uso sin permiso de material con derechos de autor.

“Es imperioso que paremos en seco a este robo o estaremos destruyendo nuestra increíble cultura literaria, que alimenta a muchas otras industrias creativas en Estados Unidos”, dijo en un comunicado la directora de GA, Mary Rasenberger. “Los grandes libros suelen haber sido escritos por personas que dedicaron sus carreras y sus vidas a aprender y perfeccionar su oficio. Para preservar nuestra literatura, los autores deben tener la capacidad de controlar si quieren que sus trabajos sean utilizados por IA generativas y cómo”.

La demanda cita búsquedas específicas realizadas en ChatGPT, como una que terminó con el programa generando “un bosquejo no autorizado y detallado de una precuela de Juego de Tronos”, la popular novela de Martin que comenzó una saga y fue adaptada por HBO. El texto resultante, titulado Amanecer de huargos, utilizaba “los mismos personajes de los libros existentes”.

Desde OpenAI hubo una respuesta pública, en la que se señaló que la compañía “respeta los derechos de escritores y autores, y cree que deberían beneficiarse de la tecnología de IA”. Agregaron: “Estamos teniendo conversaciones productivas con muchos creadores de todo el mundo, incluyendo el GA, y estamos trabajando en forma conjunta para entender y discutir sus inquietudes acerca de la IA. Tenemos optimismo en que continuaremos encontrando formas de beneficiarnos mutuamente para ayudar a las personas a utilizar la nueva tecnología en un ecosistema de contenido rico”.

La movida judicial se suma a otras demandas similares realizadas en los últimos meses por parte de autores y hasta comediantes, que llevaron a que Amazon cambiara su política de libros digitales, pidiendo a aquellas personas que quieren subir sus textos a través del programa directo de Kindle a notificar por anticipado si incluyen material generado por IA, además de limitar la cantidad de libros autopublicados a tres por día, ante la avalancha de textos.

Ilusión

La otra noticia del mundo de las IA estuvo relacionada con las imágenes. Más específicamente, cómo la herramienta de Google de búsqueda incluyó una imagen generada con herramientas de IA entre los resultados de un hecho histórico.

404 Media informó que durante varios días, los internautas que buscaban “tank man” (“el hombre del tanque”) encontraban en primer lugar una selfi generada a través de IA. No se trata de una búsqueda cualquiera, ya que “el hombre del tanque” o “el rebelde desconocido” se refiere al manifestante que se paró frente a una columna de tanques durante las protestas de la plaza de Tiananmén en China en 1989.

Es icónica la imagen tomada el 5 de junio de aquel año, un día después de que las manifestaciones de estudiantes chinos fueran reprimidas duramente por las autoridades. La fotografía más famosa, tomada por el reportero gráfico estadounidense Charlie Cole, fue ganadora del World Press Photo del año siguiente y quedó en las retinas de varias generaciones. Sin embargo, Google mostraba como principal resultado una imagen sacada de un hilo de Reddit de usuarios de la herramienta de IA Midjourney.

Si bien el popular motor de búsqueda no censura contenido generado por IA, fue la primera vez que se colocaba en el primer lugar en los resultados de un hecho histórico, en el destaque conocido como “gráfico de conocimiento”, y no una búsqueda en la que se especificara el origen de las imágenes. Google explica en sus lineamientos que cada gráfico de conocimiento se realiza en base a fuentes “que compilan información objetiva”.

Luego de que se viralizara la noticia, la compañía anunció que la selfi había sido removida del gráfico de conocimiento relacionado con “el hombre del tanque”. En respuesta al citado medio explicaron que “debido a la escala de la red, es posible que nuestros sistemas no siempre puedan elegir las mejores imágenes más allá de cómo fueron producidas, si son generadas por IA o no. En este caso, tomamos medidas y removimos la imagen ya que nuestra política es la de no permitir contenido inadecuado en tópicos de interés público como ese”.