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_Las ovejas detectives_.

Las ovejas detectives.

Una de misterio con animales en la que todo sale bien: Las ovejas detectives

Un policial ambientado en una granja, y funciona.

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George es el pastor de ovejas ideal: las cría solamente por su lana, le pone nombre a cada una y hasta les lee historias detectivescas para que se entretengan. Está interpretado por Hugh Jackman, quien es capaz de hacer que nos encariñemos con él en solamente una escena. Por eso les advierto: no se encariñen con George.

Las ovejas detectives (The Sheep Detectives) es una de esas películas a las que uno llega con cierta cautela y se va con una sonrisa de oveja a oveja. Alcanza con aceptar (¡abrazar!) que las ovejas hablan, aunque solamente entre ellas, y que tanta literatura de misterio las convirtió en candidatas perfectas para resolver un asesinato. Lo malo es que sea el asesinato de George. Les dije que no se encariñaran con él.

La acción transcurre entre el campo del fallecido pastor y el pueblito cercano, pero también entre el mundo de los animales y el de las personas. Y es interesante repasar cómo el director Kyle Balda, que viene del mundo de la animación, da vida a las ovejas del título.

Estos animales están presentados en forma 100% realista, excepto (claro está) por el movimiento de sus bocas cuando conversan entre ellos. Parte de la cautela era la experiencia de ver en el cine a protagonistas de cuatro patas que no transmiten emociones por la falta de expresiones faciales, como los leones de la versión realista de El rey león y su precuela. Sin embargo, se equilibra bastante con una fuerte impronta de humor físico, con ovejas que saltan, caen o se frenan con muy buen timing de comedia.

La comparación más directa podría ser Babe, el chanchito valiente, la maravillosa película dirigida por Chris Noonan basada en un guion que coescribió con George Miller, el mismo de las trepidantes películas de Mad Max. Estas ovejas se ven muy parecidas a aquellos animales de granja, y la ternura que transmite el pequeño corderito nacido en invierno es capaz de humedecernos los ojos tanto como el cerdito que soñaba con ser perro pastor.

Por el lado de los humanos también es fácil tender puentes y seguramente no seré el primero en señalar la similitud de Las ovejas detectives con Entre navajas y secretos (Knives Out) o cualquiera de sus secuelas, pero sobre todo la más reciente. Los habitantes del pueblito no solamente son sospechosos perfectos de lo ocurrido, sino que comparten la misma preocupación por vestirse bien que los personajes creados por Rian Johnson. Eso, y que muchos de ellos son caras sumamente conocidas: Nicholas Braun de Succession, Molly Gordon de El oso, Conleth Hill de Juego de tronos o Emma Thompson de absolutamente todo.

En cuanto a las ovejas, la primera semana hubo funciones subtituladas que permitían escuchar las voces de Julia Louis-Dreyfus de Veep, Bryan Cranston de Better Call Saul o Patrick Stewart de Star Trek, la nueva generación, por nombrar mis proyectos favoritos de cada uno de ellos.

El asesino misterioso

La muerte de George une a estos dos mundos, en especial porque el policía local (Braun) es tan tonto, que las ovejas se ven obligadas a iniciar su propia investigación. Y lo hacen sin pulgares oponibles ni sentidos hiperdesarrollados; tan solo con lo que aprendieron después de tantas tardes escuchando historias de asesinos con motivos y oportunidades, y las pistas falsas que los autores sembraban para que no fuera tan fácil descubrir lo que ocurrió.

¿Habrá sido la dueña de la posada, celosa por las cartas que le enviaba George a una desconocida? ¿O el carnicero, pronto para pasar a cuchillo al rebaño, ahora que no está la única persona que lo protegía? ¿Qué eran esos sospechosos fajos de billetes que el pastor le entregaba al sacerdote? ¿A quién beneficia el nuevo testamento encontrado en la escena del crimen? Funciona mejor si lo imaginan leído por Marcos Mundstock.

El misterio, y la aventura en general, están presentados con la ternura suficiente como para que puedan ser disfrutados por toda la familia. Desde el momento en que no muestran el cadáver de George (vemos cómo las ovejas lo rodean, vemos sus pies) sabemos que la cosa no tendrá momentos de extrema violencia, sino algo similar a los telefilms de Agatha Christie o alguna serie televisiva de abogados (Matlock o Jake y el Gordo).

Eso no significa que el guion evite las puñaladas traperas hacia el espectador. Hay dos temas muy bien manejados, que son la negación de la muerte (las ovejas creen que simplemente se transforman en nubes) y la negación del trauma (son capaces de olvidar aquello que les causa dolor). Estos dos factores serán importantes a la hora de evolucionar, asumir que todo tiene un final y mantener vivo al pastor gracias a los recuerdos, casi como al tatarabuelo de Miguel en Coco.

Al ritmo en que las detectives de cuatro patas ayudan al policía a descubrir el misterio, vamos llegando hasta el final de la película. Tendrá su gran explicación, para que nadie se quede sin entender lo que ocurrió, y su final feliz (considerando que perdimos al bueno de George al comienzo). Las ovejas detectives es una muy linda sorpresa en cartel, que promete rendir en sucesivos visionados cuando llegue a las plataformas.

Las ovejas detectives. 109 minutos. En cines.