En la plaza 1º de Mayo, este sábado a las 16.00, en el marco del Mes de la Memoria y a 30 años de la primera Marcha del Silencio, tendrá lugar la tercera edición del evento Coros por la Memoria.
Mateo Magnone, que integra el coro Mosaico, recuerda cómo surgió la iniciativa. En 2024 le propuso a la directora de Mosaico, Emilia Benia, armar un evento entre coros y con gente cercana para interpretar alguna canción que tuviera relación con la temática. La primera canción elegida, inmediatamente, fue “Visitas”, de Rubén Olivera, porque –dice Magnone– nuclea muchas cosas. La primera, que es una buena canción, porque a veces pasa “que la temática le gana a la herramienta, en el sentido de que se cae en muchos lugares comunes, ahora, ayer y anteayer”.
“Y Rubén, obviamente, está atravesado por una historia muy personal, la de su hermano desaparecido”, dice en referencia a Raúl Pedro Olivera Cancela, desaparecido en Buenos Aires en 1978. “En la canción no lo nombra, pero tiene que ver con esa historia. A su vez, al no nombrarlo, es una canción que lo trasciende y puede ser ‘utilizada’ para cualquier historia. Es una buena canción, en términos de calidad artística, y tiene una cosa medio circular, y eso hace que para el canto colectivo sea más fácil de hacer”, subraya.
Para el segundo año del evento sumaron una canción más nueva, “Inmortal”, de Diego Kuropatwa. Para esta tercera edición armaron una convocatoria para que quienes quisieran aportar canciones, las mandaran. Se presentaron 13 y seleccionaron “Acacia negra”, de Maine Hermo. Magnone subraya que tiene algo similar a “Visitas”, en el sentido de que sugiere un homenaje al maestro Julio Castro, pero no lo nombra.
Este sábado también harán “Visitas”, que se ha mantenido en las tres ediciones. Magnone remarca que puede participar cualquier persona, no hay por qué integrar un coro, y cantan con un acompañamiento de guitarras. Subraya que como base han participado 500 personas. “Tengo claro que es un país muy coral, salen coros de abajo de las piedras, pero el primer año participó gente de más de 150 coros. Porque no es que va el coro tal, sino integrantes de tal coro, ya que ha pasado de coros que de repente no quieren figurar con su nombre en una causa que de alguna forma es política, o integrantes de tales coros que prefieren no participar, también por tener diferencias”, dice.
Por último, Magnone deja algunas reflexiones. Porque dice que a veces le preguntan sobre lo “utilitario” de hacer un encuentro de coros en el marco del Mes de la Memoria. Subraya que juntarse a cantar y encontrarse con gente que se conoce o no, con la que quizás se genera un vínculo a través de la música, ya tiene algo utilitario en sí mismo, porque “ya pasa algo que vale el hecho”. Por otro lado, dice que estos temas tienen “una carga muy simbólica”, como poner una placa, hacer actos de homenaje, una canción o cualquier otro elemento artístico.
Agrega, sin embargo, que es importante que eso no sea el fin del asunto, porque no puede existir una memoria “de una forma monumentalista, sino que tiene que haber un ejercicio de memoria más transformador”, ya que “si solamente nos quedamos en poner una placa que recuerda a tal persona, y listo, en realidad, no pasa nada, es un ornamento”. Subraya que es diferente “si esa placa genera discusiones, si un encuentro de gente cantando motoriza otras cosas para aportar a la causa”.
“Un objetivo de estos tiempos –y más cuando nos alejemos de los hechos que estamos recordando– es que la cosa no muera en lo simbólico, sino seguir intentando transformar, con pequeños aportes, para que lo que se está buscando, que es la construcción de verdad y de justicia, perdure. Y que después se transforme en otra cosa, que de repente genere condiciones para que esas cosas no se vuelvan a repetir”, finaliza.
Coros por la Memoria. Sábado desde las 16.00 en la plaza 1° de Mayo. Actividad gratuita.
Diego Rossberg en el Florencio Sánchez
Diego Rossberg, excantante de Cuatro Pesos de Propina, que dejó la banda hace una década para iniciar un camino solista –ya con tres discos editados–, se presentará este sábado a las 21.00 en el Centro Cultural Florencio Sánchez (Grecia y Norteamérica). “El músico y compositor nos regala un show cálido e íntimo, potenciado por la atmósfera tan especial que ofrece el Florencio”, se anuncia. El músico hará un repaso por toda su carrera, “sumando canciones inéditas al repertorio”. Las entradas se consiguen por Tickantel a $ 500. Hay 2x1 para suscriptores de la diaria.
Sanampay por América
El histórico conjunto vocal e instrumental Sanampay, creado en México en 1977, durante el exilio, por el músico argentino Naldo Labrín, se presentará en la sala Zitarrosa este sábado a las 20.00 con La despedida, un concierto que recorre su casi medio siglo de trayectoria a través de canciones fundamentales del cancionero latinoamericano. Labrín, compositor y director del conjunto, “fue además colaborador cercano de Alfredo Zitarrosa durante su exilio en México, como guitarrista y arreglador en obras emblemáticas como Guitarra negra y ‘Stefanie’, entre otras”, se consigna en la página web de la sala (este concierto forma parte de las celebraciones por los 90 años del nacimiento de Zitarrosa). Las entradas se consiguen por Tickantel a $ 450 y hay 2x1 para suscriptores de la diaria.