José Julio (reponedor): Yo creo que es una cosa muy identificada con los uruguayos, entonces la llevo a todos lados, porque soy colombiano y llegué hace solo tres años. Me ha abierto muchas puertas y también algunas llagas.

Pilar (sommelier de té): El señor que limpia la piscina de casa trae una de un color marrón oscuro horrible. Cuando lo agarra la lluvia, porque viene en bicicleta, le queda como un olor orgánico y nuestro pobre golden, Max, no para de ladrarle.

Milton (escritor): Está la que es como una caja de cuero y la que es como una repisa portátil. Son cosas bien distintas. La primera me parece incómoda. La segunda es poco práctica.

Vanina (modelo): Acá no la uso mucho, pero en mis viajes siempre la llevo porque llama la atención y genera conversaciones con gente nueva. Generalmente termino hablando con otros uruguayos.

Ulises (decano): Yo la empecé a usar para que me dieran bola en las asambleas. Me compré una y no tomaba mate –ponía una Mirinda Manzana y un Chocolondo–, pero empecé a cortar el bacalao en el comité Solidaridad y Purga.

Marisa (programadora junior): Antes ponía el mate, el termo, un frasquito con yerba y la bombilla en la mochila y andaba bastante cómoda, pero me regalaron una matera y me cambió la vida. No puedo andar más en ómnibus.

Mingo (inspector de tránsito): Tengo una que me salen unos mates fuertísimos y otra que salen re suavecitos. No sé qué pasa. Tendré que revisar la yerba.

Anaclara (estudiante): Me gusta verla como una gran plataforma de expresión. Hay una performatividad que no impide la comunicación de mensajes bien interesantes a partir de los llamados adhesivos-de-la-matera. Es como los grafitis, que a todo el mundo le encantan.

Pablo (investigador): Yo no puedo ir ni a la esquina sin la matera. Y más lejos tampoco, por la tobillera.

Francisco (emprendedor): Llevó mucho tiempo de product development, pero llegamos a la conclusión de que la gente que toma gaseosa o cerveza podría querer una matera para trasladar sus bebidas. ¿Y si además la mantenemos fría? Long story short, desarrollamos la heladerita de espumaplast. Luego nos quisieron bajar diciendo que ya existía desde hacía décadas y cosas así.

Berta (contadora): A mi trabajo venía cada cual con su matera hasta que nos avivamos y empezamos a turnarnos. Ahora estamos planeando comprar un mate y un termo para dejar en la oficina.