Aries. Buen momento para pedir un préstamo, ya que te quedan solo tres meses de vida.

Capricornio. Tranquilo, no hay de qué alarmarse: Mercurio no se salió de su órbita y se dirige a la Tierra. Es un asteroide. Nos extinguiremos, pero con la satisfacción de saber que somos los dinosaurios del siglo XXXVII.

Acuario. Saldrás mal parado de una pelea con un intendente de Montevideo. Afortunadamente, otros episodios que se vienen también te dejarán mal parado y el presente se olvidará.

Piscis. Al igual que Acuario, Piscis es un signo asociado al mar, por lo que las prospecciones sísmicas en la plataforma continental uruguaya les cargarán la vida a los nacidos bajo ambos signos.

Cáncer. Una mala jugada que te hará uno de tus hijos hará que te arrepientas de haber confiado en él, de haberlo criado con demasiada indulgencia y, sobre todo, de haber tenido hijos.

Tauro. Nunca olvides eso que te hace una persona única y diferente del resto; se llaman huellas dactilares y pueden llevarte a la cárcel si no usas guantes en tus robos.

Tigre de sal. Buen momento para recomponer esa relación de pareja que terminaste por una recomendación de este mismo horóscopo. Mala nuestra.

Israel. Tus acciones solo son defendidas por psicópatas. Deberías empezar a considerar la posibilidad de que quizás no te estés comportando del todo bien.

Capricornio con ascendente en Tauro. Intentá alejarte de Tauro.

Géminis. El aleteo de una mariposa en China provocará que te salga un grano a escasos centímetros del ano.

Virgo. Si la predicción anterior se cumple será la prueba de que existe una relación de causalidad oculta entre todos los acontecimientos, por lo que el comportamiento de los astros en realidad no tendría influencia alguna en la vida de las personas. Si fuera el caso pediremos las disculpas correspondientes, pero no devolveremos el dinero porque ya lo gastamos.

Leo. Se acerca un período trágico para las mascotas. Por suerte para ellas, no saben leer. Qué envidia.

Pachamama. Una prolongada sequía hará que se pierda toda la cosecha de maíz, lo que a su vez provocará una cruenta guerra civil que se prolongará hasta la llegada de los españoles. Con la conquista se perderán varios milenios de saberes ancestrales, aunque claramente no servían para mucho.