Como se esperaba, Vladimir Putin fue reelecto como presidente por una abrumadora mayoría en los comicios de tres días que se cerraron este domingo en Rusia.

Según los datos oficiales, el mandatario, de 71 años, consiguió el 87,19% de los votos cuando se habían contabilizado más del 85% de las actas escrutadas, según datos brindados por la Comisión Electoral Central de la Federación Rusa consignados por la agencia TASS.

En segundo lugar, se ubicó el candidato del Partido Comunista de la Federación Rusa, Nikolai Kharitonov, con el 4,25% de los votos; tercero, con el 3,98%, el postulante liberal Vladislav Davankov, del partido Gente Nueva, y en cuarto lugar quedó Leonid Slutsky, del Partido Liberal Demócrata, con el 3,16% de los apoyos.

La participación en las elecciones presidenciales, que por primera vez en la historia se celebraron en tres días, según datos preliminares, fue del 74,22%, cumpliéndose así uno de los objetivos del gobierno, que era superar la marca de las elecciones anteriores, las de 2018, cuando acudieron a votar algo más del 60% de los habilitados para hacerlo.

También contribuyó para que el número de votantes fuera superior la opción de hacerlo de manera electrónica a distancia, a lo que se le sumaron también los ciudadanos rusos que ejercieron su derecho al voto en las exprovincias ucranianas de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, anexadas en unos cuestionados referéndums realizados en setiembre de 2022.

Las elecciones del domingo fueron cuestionadas por numerosos países occidentales, que argumentaron que los comicios fueron poco creíbles por el contexto en el que se dieron, con escasos observadores internacionales, por la persecución a los opositores que existe en el país, además de que la maquinaria estatal jugó muy fuerte para que Putin ganara por mucho margen en un momento en el que su figura está siendo severamente criticada por la invasión a Ucrania.

En la noche del domingo, poco después de conocidos los resultados, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajarova, dijo que el no reconocimiento de las elecciones presidenciales rusas por parte de los países occidentales se convertirá en un síntoma malsano y una negación de la realidad.

“[Hoy es] 17 de marzo, mañana será 18 de marzo. Y probablemente alguien en el mundo no se da cuenta de que mañana en el mundo será lunes 18 de marzo; ciertamente hay personas así. A veces los llamamos no del todo sanos”, dijo la funcionaria.

Cerca de la medianoche, el presidente Putin, que consiguió el mayor porcentaje de votos desde que fue electo por primera vez en 2000, brindó un mensaje televisivo en el que dio las gracias a todos los ciudadanos.

“Quiero agradecer antes que todo a los ciudadanos, somos todos un solo y mismo equipo, a todos los ciudadanos de Rusia que acudieron a las urnas y votaron”, expresó el mandatario, que agregó que su país no se dejará “intimidar” ni “aplastar” por nadie.

“Jamás nadie ha logrado hacer algo así en la historia. Eso no ha funcionado hoy y no funcionará en el futuro. Nunca”, aseguró Putin. El mandatario destacó además que el pueblo es la fuente del poder de su país.

“Esto es algo extremadamente importante, no tiene un carácter legal formal: la fuente del poder en el país es el pueblo ruso. Y de la voz de cada ciudadano de Rusia se desprende la voluntad unida de los pueblos de la Federación Rusa. Este es el pilar más importante de la existencia del país, su desarrollo seguro en el campo de la capacidad de defensa, en el campo de la ciencia, la educación y en todas las demás áreas importantes”, señaló Putin.

Además, en su discurso, consignado por Efe, el presidente ruso mencionó por primera vez desde su muerte al exlíder de la oposición, Alexéi Navalny, quien falleció en circunstancias no aclaradas el 16 de febrero en una prisión situada en la región ártica.

Putin dijo que había aprobado el canje de Navalny por un prisionero ruso de origen checheno que está encarcelado en Alemania pocos días antes de que muriera, hecho al que calificó como un “triste suceso”.

“Yo dije: estoy de acuerdo con el canje. Pero lamentablemente pasó lo que pasó”, afirmó el presidente ruso, que tras su rotundo triunfo gobernará el país hasta 2030, en el que será su sexto período al frente del Kremlin, con la posibilidad de aspirar a un nuevo mandato hasta 2036 luego de la última reforma electoral aprobada por el Parlamento durante su actual gestión.

En su mensaje, Putin también criticó a aquellos que anularon su voto, tal como lo había solicitado la viuda de Navalny, Yulia Navalnaya, quien este domingo votó en la embajada rusa en Berlín y escribió el nombre de su esposo en la papeleta.

El mandatario dijo que la anulación del voto es algo “malo” y calificó ese comportamiento como “antidemocrático y criminal”.