En una publicación hecha en Miraflores al Momento, una cuenta oficial inaugurada hace pocos días, el gobierno venezolano que lidera la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, negó este domingo que la mandataria haya condecorado al jefe de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés), John Ratcliffe, durante la reunión que ambos mantuvieron el jueves en Caracas.

“Desmentimos categóricamente la información malintencionada que circula en redes sociales sobre una supuesta condecoración con honores a agencias de inteligencia extranjeras”, expresa el texto de la publicación.

En la imagen aludida, que comenzó a circular en redes sociales durante el fin de semana, se puede ver una supuesta condecoración militar a Ratcliffe entregada por la sucesora de Nicolás Maduro.

La reunión entre Rodríguez y Ratcliffe no había sido divulgada por el gobierno venezolano y tomó estado público el viernes, cuando The New York Times informó el hecho.

Posteriormente trascendió que el encuentro se dio por expresa solicitud del presidente estadounidense, Donald Trump, en el contexto de la nueva era de relacionamiento entre Washington y Caracas que comenzó luego del derrocamiento de Maduro, quien se encuentra en Nueva York junto a su esposa, Cilia Flores, afrontando un juicio en el que se los acusa de varios cargos criminales.

La noticia del inusual encuentro entre la mandataria y el jefe de la CIA generó suspicacias en muchos ámbitos, básicamente por el papel clave que jugó la inteligencia estadounidense en el cambio de presidente en Venezuela.

De hecho, medios estadounidenses informaron que la decisión política del gobierno de Trump de apoyar el ascenso de Rodríguez a la presidencia, en lugar de promover la llegada a Miraflores de la líder opositora María Corina Machado, se basó en un análisis clasificado de la agencia, que daba cuenta de la inestabilidad que podría provocar la llegada de Machado a la presidencia en este momento.

Pero, además de la presunta condecoración a Ratcliffe, desde la cuenta Miraflores al Momento, también se negó este domingo una información publicada por la agencia Reuters un día antes, en la que se informó sobre una serie de conversaciones entre funcionarios de la administración Trump y el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, antes y después de la operación militar que terminó con la detención de Maduro.

“Desmentimos categóricamente la información malintencionada publicada en las redes sociales sobre supuestas conversaciones secretas conspirativas que buscan la división del alto mando político del país y pretenden socavar el prestigio y la integridad revolucionaria de Diosdado Cabello”, se expresa en la publicación oficial del gobierno venezolano.

El diario El Universal de Caracas informó también que desde el gobierno aseguraron que estas afirmaciones, que implicaban al también secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela, carecen de todo fundamento real y forman parte de un laboratorio de guerra psicológica diseñado para generar incertidumbre.

Pero, más allá de los desmentidos, el gobierno de Delcy Rodríguez parece estar siguiendo los pasos dictados desde Washington, marcando un cambio de rumbo ostensible. En ese sentido, el viernes la presidenta Rodríguez, en el marco de la reestructura que está realizando dentro del Ejecutivo, formalizó la fusión del Ministerio de Industrias y Producción Nacional con el de Comercio Nacional, designando al frente de la cartera a Luis Antonio Villegas.

Así, la mandataria le quitó el rango ministerial al empresario colombiano Alex Saab, a quien Estados Unidos acusa de ser el testaferro de Maduro y quien hasta el viernes se desempeñaba como ministro de Industrias y Producción Nacional.

De acuerdo a lo que informó Infobae, Rodríguez comunicó la decisión a través de Telegram, agradeciendo a Saab por “su labor al servicio de la Patria” y adelantando que asumirá otras funciones dentro del Estado, aunque no especificó cuáles.