Sin pasar por el Congreso, mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU), el presidente argentino, Javier Milei, modificó la Ley de Inteligencia. Aumentó las atribuciones de esos servicios y de paso resolvió disputas internas en el gobierno al definir quiénes tendrán a su cargo esas reparticiones.
Con estos cambios, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) tendrá nuevas potestades. Su personal podrá detener a personas en casos de flagrancia, aunque deberá avisar de inmediato a las fuerzas de seguridad, y también podrá pedir información a cualquier organismo público, así como el apoyo de las policías y las Fuerzas Armadas.
Según informaron los diarios Perfil y elDiarioAr, la reforma prevé también un reparto de poder entre quienes integran, junto con Milei, el llamado “triángulo de hierro” del gobierno: su hermana, la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, y el asesor presidencial Santiago Caputo, que hasta ahora se reservaba para sí mismo la SIDE.
La nueva estructura busca el equilibrio con el siguiente esquema: mantiene a Caputo al mando del sistema de inteligencia y espionaje clásico, con un hombre de su confianza, Cristian Auguadra, como jefe de la SIDE. Pero el área de ciberseguridad queda bajo control del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que responde a Karina Milei. Este reparto busca desarticular disputas internas entre las personas que son los mayores apoyos del presidente, señaló la prensa argentina.
Bajo la órbita de Karina Milei se encontrará el Centro Nacional de Ciberseguridad, un ente descentralizado que estará a cargo de proteger infraestructuras y áreas digitales del Estado.
Por otra parte, el DNU dispone que la SIDE centralice los servicios de inteligencia en dos áreas. Una es la Comunidad de Inteligencia Nacional, que incluye a los organismos de espionaje de las Fuerzas Armadas y las de seguridad, y otro es la Comunidad Informativa Nacional, que abarca los organismos capaces de generar información de inteligencia en los ministerios, en Migraciones o en Aduanas, entre otras instituciones estatales.
Opacidad sin urgencia
“El gobierno arrancó 2026 con una reforma muy regresiva y peligrosa del Sistema de Inteligencia vía DNU”, manifestó el viernes el Centro de Estudios Legales y Sociales, que trabaja en defensa de los derechos humanos.
También la oposición política cuestionó que estos cambios deberían haberse discutido en el Congreso, que no había motivos para disponerlos de manera urgente, y que se eligió este camino para mantener el área en una mayor opacidad. Por la vía del DNU, el Ejecutivo sólo debe comunicar la emisión de este decreto a la Comisión Permanente de Trámite Legislativo.
El diputado socialista Esteban Paulón dijo en su cuenta de X que “reformar más de 40 artículos de la Ley de Inteligencia por DNU, sin debate y a escondidas, no es democracia”. Afirmó que “este decreto crea un estado policial permanente, habilita tareas de espionaje sin control judicial y criminaliza la protesta”.
“Si hay que discutir el sistema de inteligencia, que sea en el Congreso. Gobernar por decreto y entre gallos y mediasnoches es inconstitucional”, afirmó.
Según citó elDiarioAr, dijo también que “el DNU define como ‘riesgos’ a activistas, opositores y periodistas. Es una confesión de parte: quieren usar los recursos del Estado para perseguir a quienes pensamos distinto. El ‘Estado Policial’ en su máxima expresión”.
En un comunicado, el Partido Socialista manifestó que “el control civil y parlamentario de los organismos de inteligencia es una conquista democrática irrenunciable”. Agregó que el decreto emitido por Milei es “un grave retroceso al promover la opacidad generalizada, habilitar prácticas de vigilancia sobre trabajadores y ciudadanos, y otorgar facultades de aprehensión al personal de inteligencia, quebrando los consensos democráticos vigentes desde 1983”.
El excanciller y exministro de Defensa Jorge Taiana, que encabezó la lista del kirchnerismo en las legislativas de octubre, también cuestionó el DNU y dijo que “la consecuencia será un Estado policial que recortará varios derechos y perseguirá y controlará a opositores”.
Concluyó que los cambios en la inteligencia militar apuntan a concentrar el poder en el Estado Mayor Conjunto en materia de Defensa, al tiempo que “subordinan la inteligencia militar al área de seguridad, dando un paso más en convertir a las Fuerzas Armadas en un auxiliar de las fuerzas de seguridad”. Según interpretó, “se avanza así en el objetivo de transformar las Fuerzas Armadas en una Guardia Nacional, como impulsan desde hace años desde el Comando Sur” de Estados Unidos.
La SIDE emitió un comunicado en el que argumenta que estos cambios implican terminar con duplicaciones de funciones y de recursos, y combatir la “opacidad”. El texto dice que fueron gobiernos pasados los que utilizaron estos ámbitos estatales “para perseguir políticamente, espiar domésticamente o controlar a dirigentes, periodistas y ciudadanos”.
“El objetivo central de esta reforma es acotar, definir y clarificar con precisión tanto la estructura como las competencias del Sistema de Inteligencia Nacional, adecuándolo a las amenazas y desafíos del siglo XXI”, afirma.
Milei quiere formar un grupo de países de derecha en la región
En una entrevista con Andrés Oppenheimer, que será transmitida el 11 de enero por CNN, Javier Milei dijo que está “trabajando activamente” para crear un bloque regional, para el que todavía no tiene definido un nombre, integrado por diez países de derecha de la región. En un adelanto de la entrevista que difundió en su cuenta de X, el presidente argentino afirmó que esos países comparten el objetivo de “abrazar las ideas de la libertad” y plantarse “frente al cáncer del socialismo en sus distintas versiones, ya sea el socialismo del siglo XXI o el woke” y “ni que hablar de las versiones más extremas”.
.