Durante su participación en la cumbre derechista Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), celebrada este fin de semana en Grapevine, una localidad situada en las afueras de la ciudad de Dallas, en el estado de Texas, el precandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro pidió a gobiernos e instituciones extranjeras que “vigilen la libertad de expresión” y ejerzan presión diplomática para garantizar que las elecciones que se realizarán en su país en octubre sean “libres y justas”.

Además, acusó al expresidente estadounidense, el demócrata Joe Biden, de interferir en las elecciones brasileñas de 2022, en las que ganó la presidencia Luiz Inácio Lula da Silva.

“Mi llamado, no solo a Estados Unidos, sino a todo el mundo libre, es este: observen las elecciones brasileñas con suma atención, comprendan nuestro proceso, vigilen la libertad de expresión de nuestro pueblo y ejerzan presión diplomática para que nuestras instituciones funcionen correctamente”, expresó el candidato ultraderechista, integrante del Partido Liberal, de acuerdo a lo que informó la revista Carta Capital.

Según el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, las acciones de Biden en favor de Lula fueron supuestamente facilitadas por una “avalancha de dinero” de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional. Sin embargo, no existen pruebas de que esta agencia enviara fondos para la campaña de Lula.

Flávio Bolsonaro dijo también que no desea injerencias en las elecciones brasileñas, pero solicitó que Estados Unidos y otros países observen los comicios con “enorme atención”. Al referirse a su padre, el candidato presidencial volvió a abordar la tesis de la persecución, que, según él, sería similar a la que sufrió Donald Trump en Estados Unidos.

“En lugar de que la administración Biden interfiera en nuestras elecciones para instalar a un socialista que odia a Estados Unidos, ejercer presión diplomática para lograr elecciones libres y justas basadas en los valores estadounidenses sería un buen giro en la política exterior de la región, ¿no es así?”, agregó Bolsonaro ante el auditorio, en el que estaban decenas de dirigentes ultraderechistas de todo el mundo.

Durante su presentación en la CPAC, el senador también mencionó el término “cárteles de la droga” en cinco ocasiones para solicitar la colaboración estadounidense en la lucha contra estas facciones, insinuando que Lula y su sector político, el Partido de los Trabajadores, son aliados de estos grupos criminales.

Un informe publicado el viernes por el diario The New York Times informó que Flávio Bolsonaro y otras figuras de su entorno vienen presionando a la administración Trump para que clasifique al Comando Vermelho y al Primer Comando de la Capital como grupos terroristas.

La semana pasada el canciller brasileño Mauro Viera conversó telefónicamente con el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio pidiéndole que no clasifique a estas organizaciones criminales como terroristas, ya que el gobierno brasileño considera que este cambio podría abrir la puerta a una posible intervención extranjera en el país.