El sábado, en su tercera ola de protestas organizadas, se estima que ocho millones de personas participaron en las movilizaciones impulsadas en todo el territorio estadounidense por la coalición de activistas No Kings (sin reyes), agrupación de activistas así bautizada en rechazo a las políticas autoritarias del presidente Donald Trump.
De acuerdo a lo que informó la revista Time, las manifestaciones, que se replicaron en los 50 estados del país y también en México, Canadá, Puerto Rico y algunas ciudades europeas, reflejaron un amplio abanico de quejas más que una demanda puntual.
Algunos manifestantes dirigieron sus críticas al Congreso, coreando “cumplan con su deber” y portando pancartas que ridiculizaban a los legisladores por su cobardía para enfrentarse a la administración Trump.
Los manifestantes también se mostraron críticos con la guerra de Irán, así como también con el prolongado conflicto por la financiación gubernamental en materia de control migratorio.
Muchos de los movilizados también se centraron en las redadas migratorias de gran visibilidad llevadas a cabo por la administración, mientras que otros denunciaron las propuestas de modificación de las leyes electorales, los retrocesos en materia medioambiental y lo que consideran una erosión constante de las normas democráticas impulsadas desde la actual administración.
Una de las principales movilizaciones fue la que se realizó en Saint Paul, ciudad pegada a Mineápolis, en el estado de Minessotta, donde se hicieron presentes más de 50.000 personas.
Entre las personalidades que asistieron a este evento estaba el senador Bernie Sanders, la actriz Jane Fonda y el cantante Bruce Springsteen, quien interpretó su canción “Streets of Minneapolis”, escrita por el célebre músico estadounidense tras los tiroteos mortales perpetrados por agentes federales de inmigración en la ciudad, que provocaron indignación nacional y contribuyeron a darle fuerza al enorme movimiento de protesta antitrumpista.
En la ciudad de Nueva York, decenas de miles de manifestantes se congregaron en los cinco distritos que conforman la gigantesca urbe. El evento más multitudinario tuvo lugar en la Séptima Avenida de Manhattan, con la participación en la primera fila de la movilización del actor Robert de Niro, el activista por los derechos civiles Al Sharpton y la fiscal general de Nueva York, Letitia James, quienes también hablaron ante la multitud.
“Seguimos creyendo en los valores estadounidenses fundamentales de justicia, igualdad, decencia y bondad”, declaró De Niro, un declarado opositor a las políticas de Trump. “Porque pasamos de las calles a las urnas y porque todos merecemos un país sin rey”, agregó el actor de 82 años.