El “caso Astesiano” fue omnipresente esta semana. Acusado en principio de falsificación de documentos para la expedición de pasaportes uruguayos a ciudadanos rusos, el exjefe de seguridad presidencial, Alejandro Astesiano, fue acumulando episodios de apariencia delictiva desde su detención el 25 de setiembre en la residencia de Suárez y Reyes. Acceso extrajudicial a El Guardián, cobro de “comisiones” a empresarios en la Torre Ejecutiva, particular interés en un cargamento de “pescado congelado”, son algunas de las historias que informó la diaria a partir de los chats recuperados del celular de Astesiano.

El fin de semana pasado las expectativas en torno al caso no eran pocas. El martes iban a declarar como testigos el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, y el prosecretario, Rodrigo Ferrés. El domingo, en tanto, la Justicia imputó por fraude al excónsul uruguayo en Moscú Stefano Di Conza a pedido de la fiscal Gabriela Fossati, a cargo de la investigación. Pero el lunes a la tarde el caso escaló aún más.

Lunes

Según reveló la diaria, Vertical Skies, empresa de “seguridad e investigaciones” con sede en Estados Unidos, le encomendó a Astesiano el armado de “fichas” con “información personal” sobre los senadores del Frente Amplio (FA) Mario Bergara y Charles Carrera. El pedido lo hizo un militar uruguayo retirado, que figura como gerente de la compañía, dos semanas después de que los legisladores ampliaran la demanda penal por la concesión del puerto a la empresa belga Katoen Natie. “Los quieren atar para que retiren la denuncia”, le explicó a Astesiano el exoficial del Ejército, “necesito todos los datos personales y vinculaciones que me puedas conseguir”.

La compañía también le solicitó al exjefe de custodia información sobre la compra de dos patrulleros oceánicos (OPV) para la Armada; la adquisición de aviones para la Fuerza Aérea; e incluso detalles de una reunión que el presidente Luis Lacalle Pou mantuvo en marzo con el chino-canadiense Changpenz Zhao, fundador y CEO de Binance, uno de los sitios de compraventa de criptomonedas más importantes a nivel global.

Martes

Astesiano rompe el silencio. En entrevista con El País, desde la cárcel de Punta de Rieles, el exjefe de seguridad presidencial negó las imputaciones por delitos de tráfico de influencias, asociación para delinquir y suposición de estado civil. Aseguró que “no andaba en delitos ni en nada parecido” y reclamó esperar a que “la Justicia se expida”. “Yo decía cualquier cosa para que no me jodieran más”, expresó.

En conferencia de prensa, el presidente del FA, Fernando Pereira, repudió el “espionaje sobre dos senadores de la República” para “extorsionarlos”. “Estamos muy preocupados por la institucionalidad y esperamos del presidente de la República un rechazo terminante a este tipo de prácticas, que creíamos que en Uruguay eran cuestión del pasado”, afirmó Pereira.

Casi en simultáneo, Delgado y Ferrés declararon ante la Fiscalía sobre las actividades de Astesiano en la Torre Ejecutiva. A la salida, Delgado dijo que “el gobierno se está comiendo un garrón bien importante” por una persona que “estaría usando mal eventuales influencias que tendría”. Acerca del pedido de espionaje a los legisladores del FA, manifestó que, de comprobarse, “no es grave, es gravísimo”.

Luego de la publicación de la diaria, la fiscal Fossati resolvió abrir una segunda causa para investigar el contenido de los chats que no están directamente vinculados a los pasaportes uruguayos para ciudadanos rusos.

El martes finalizó con la novedad, informada por El Observador, de que Fossati aceptó excluir de la investigación los chats entre Astesiano y Lacalle Pou. Su justificación: “El requisito que me indicaron desde Presidencia para hacer una entrega voluntaria es que no estuvieran los mensajes del presidente con Astesiano y, teniendo en cuenta su investidura y que era una entrega voluntaria, me pareció sumamente razonable”. “Me sigue pareciendo sumamente razonable”, añadió.

Fossati sostuvo que en esos chats “podía haber información de los movimientos” de la familia de Lacalle Pou y que “las condiciones de trabajo de la Fiscalía no pueden garantizar que eso se mantuviera en reserva”. Según El Observador, desde Presidencia dijeron que no hubo ningún requisito para entregar el teléfono de Astesiano.

Miércoles

“No fue un pedido mío”, aclaró al día siguiente Lacalle Pou. No obstante, opinó que ante “la preocupación por las conversaciones personales que involucran a quien habla y mi familia, la verdad, pasado el tiempo, es lo mejor que se pudo hacer y dictaminar por parte de la fiscal”. Afirmó que si eventualmente “esos chats se requirieran, me imagino que el juez en ese caso los puede pedir”.

Si bien recordó que el celular de Astesiano quedó en poder de la Fiscalía el mismo día de la detención, Lacalle Pou reconoció que el ministro del Interior, Luis Alberto Heber, le solicitó a Fossati excluir de la investigación sus chats con Astesiano. “No hubo un acuerdo con la fiscal, nunca hablé con la fiscal, ni hablé antes, ni he hablado ahora. Sé que el ministro del Interior transmitió la preocupación de la reserva de las conversaciones privadas”.

Para Lacalle Pou, “ha quedado meridianamente claro que no obstruimos en nada a la Justicia y la investigación fiscal, es más, se intentó colaborar en lo posible”. Al igual que Delgado, sostuvo que el caso Astesiano “es un garrón”, aunque admitió que también “es parte de un error que es el nombramiento mío”.

Jueves

El Senado condenó por unanimidad el pedido de espionaje a Bergara y Carrera. “La sola posibilidad de que se den estas prácticas que podrían erosionar la calidad institucional del país amerita un mensaje inequívoco de todo el sistema político en el sentido de que no serán toleradas acciones que debiliten el funcionamiento democrático del Uruguay”, se planteó en una declaración conjunta.

Ese mismo día trascendió que el policía encargado de liderar una investigación urgente tras conocerse el pedido de espionaje a los legisladores del FA, Fabricio Fagúndez, es también el responsable del Sistema de Gestión de Seguridad Pública y que, a su vez, el mismo Fagúndez intercambió mensajes con Astesiano vinculados justamente a la utilización del sistema. Sin embargo, desde el Ministerio del Interior aseguran que no hay pruebas de que Astesiano haya ingresado al sistema.

Tras reunirse con el fiscal de Corte, Juan Gómez, Bergara y Carrera radicaron una denuncia penal por “espionaje político”, presuntamente realizado por Astesiano, con el propósito de que haya una investigación aparte.

El Ministerio de Defensa Nacional suspendió una licitación para la compra de mochilas tácticas, por 130.000 dólares, debido a la presencia de la empresa Vertical Skies en el proceso. El ministro de Defensa, Javier García, afirmó que fue “lo más prudente en la medida en que hay una investigación judicial, sin prejuzgamientos, pero también con prudencia”.

Viernes

El semanario Brecha informó que bajo el nombre de Lunacar SA, su subsidiaria en Uruguay, Vertical Skies ya fue adjudicataria de una compra de materiales de seguridad del Ministerio de Defensa por 17.150 dólares y una compra de equipamiento de la Armada por 20.000 dólares; ambas efectuadas entre 2021 y 2022. Lunacar también es proveedora de UTE: a mitad de año ganó una licitación por 749.000 dólares para la adquisición de un dron para el control de las redes eléctricas.