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Política Gobierno nacional
Rodrigo Arim (archivo, abril de 2026). · Foto: Alessandro Maradei

Rodrigo Arim (archivo, abril de 2026).

Foto: Alessandro Maradei

Rodrigo Arim sobre la Rendición de Cuentas: “Hacer buena política desde la izquierda presupone ser capaz de priorizar”

En respuesta a las críticas por el episodio de la compra de la camioneta de Orsi, el director de la OPP valoró que “gobernar por la izquierda quiere decir cuidar los recursos públicos” y que la resolución fue “correcta”, pero reconoció que “las idas y vueltas de esos procesos generan distorsiones”.

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El director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim, estuvo en Panorama informativo de la diaria Radio este jueves para profundizar sobre el proyecto de Rendición de Cuentas que elabora el gobierno y que deberá ingresar al Parlamento antes del 30 de junio.

La educación quedó por fuera de las cuatro prioridades que anunció el gobierno: infancia, seguridad, situación de calle y empleo. Al respecto, Arim –exrector de la Udelar– dijo que, aunque la instancia también sirve para ajustar partidas presupuestales, la “guía” para el quinquenio es el presupuesto y que este contiene recursos incrementales para ese rubro. Subrayó que algunos organismos no integran la administración central –ANEP, UTEC y Udelar, por ejemplo– y “hay espacio para dialogar con este entramado de instituciones públicas”, pero “cualquier proceso que requiera recursos adicionales tiene que respetar la restricción presupuestal del Estado uruguayo”.

Arim dijo que el marco de diálogo “está abierto” pero recalcó que no es lo mismo discutir la Rendición de Cuentas o la situación financiera del gobierno nacional en “un contexto de crecimiento económico previsible que en uno de importantes incertidumbres”. “Hacer buena política desde la izquierda presupone ser capaz de priorizar y a veces priorizar implica asumir que en un año determinado hay algunas áreas que van a recibir recursos que no son los que posiblemente quienes ejecutan esas políticas preferirían tener”, sostuvo.

A la luz del contexto internacional, “hay que ir incorporando los datos de la realidad” pero –por el cambio hacia una matriz energética sustentable, por ejemplo– Uruguay puede “manejarlo con cierto grado de soltura”, evaluó. Aunque existe un “shock” que condiciona, porque “el incremento de recaudación no es el mismo si uno crece al 2,2% que si crece al 1%”, se trata de “afectaciones muy manejables” porque Uruguay “sigue creciendo y sigue creando empleos formales a tasas relevantes” al tiempo que “está bajando la pobreza”, desarrolló.

“El 2026, desde el punto de vista del gobierno, es clave para desplegar una nueva política de protección social vinculada a la infancia mucho más sólida y robusta para acompañar a los niños y a las niñas a lo largo de toda su trayectoria vital”, apuntó Arim sobre una prioridad en la que prevén volcar 30 millones de dólares en 2027. Explicó que la idea es “ir abarcando distintas generaciones” y, aunque comenzarán con los nacidos en 2026 y 2027, la política “se va a ir desplegando en el tiempo” para incorporar al resto sucesivamente.

La Rendición de Cuentas incluye unificar y robustecer las transferencias, una medida emanada del Diálogo Social. La idea es que los montos “se aproximen” al valor de una Canasta Básica Alimentaria (CBA), explicó el jerarca, aunque advirtió que no lo entienden como una “bala de plata que va a resolver todos los problemas”, sino como “un instrumento muy potente sobre el cual apoyar otras políticas públicas” como visitas para corroborar el esquema de vacunación del niño o la inserción laboral de sus padres.

En cuanto al eje del empleo, Arim afirmó que ya se trabaja a través de programas como Uruguay Impulsa: “Tuvimos, el año pasado, 5.500 beneficiarios de esta política en todo el territorio nacional. Personas que necesitan empleo y que no solamente recibieron estos jornales sino que además hicieron cursos de Inefop”. En 2026 prevén adaptar la formación al nivel educativo de cada persona además de focalizar en los privados de libertad y la situación de calle, mientras simultáneamente “cruzan” la información con las asignaciones familiares: “Es mejorar la eficacia de las políticas públicas. No puede ser que no dialogue un programa de empleo protegido con un programa de protección a la infancia”.

La Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) cuestionó días atrás que “el objetivo del gobierno no parece ser fortalecer las políticas públicas ni mejorar la atención”. Arim contestó que la postura es “bastante llamativa”, siendo que la discusión se tuvo al debatir el presupuesto quinquenal, y dijo que la Rendición de Cuentas “no es de gasto cero”, porque eso implica “la ausencia de política” y “que no hay incremento para nadie”; en cambio, apuntó que “mantiene las previsiones fiscales y va a operar fundamentalmente con redistribución”.

La compra de la camioneta y la comunicación de Presidencia: las “idas y vueltas de esos procesos generan distorsiones”

El gobierno debió aclarar la inversión prevista para la Biblioteca Nacional tras lo que el propio Arim consideró un “error de comunicación” y el presidente, Yamandú Orsi, quedó inmerso en críticas tras conocerse los detalles de la compra de un vehículo con 25.000 dólares de descuento y las sucesivas respuestas que dio en los días siguientes. Consultado con respecto a la comunicación que lleva adelante el gobierno, Arim opinó que los episodios se vinculan con “una situación de ansiedad en la discusión pública cotidiana”. “Estamos en una especie de fetichismo de los montos y de la discusión sobre un valor absoluto que no discute de fondo el tema”, dijo.

Sobre la polémica que protagonizó el mandatario, opinó que Orsi “ha sido claro” en sus mensajes y “el criterio de austeridad con el que el presidente nos ha encomendado gobernar es parte de estos temas”, ya que “gobernar por la izquierda quiere decir cuidar los recursos públicos y asumir que son extremadamente importantes”. Dijo que la resolución fue “correcta” porque Orsi entregó parte de su patrimonio “para cerrar la discusión”, aunque reconoció que “es cierto que las idas y vueltas de esos procesos –y otros, como puede ser la Biblioteca Nacional– generan distorsiones”.

Una encuesta de Opción arrojó que solo una de cada cinco personas aprueba la gestión del gobierno. Sobre este punto, Arim señaló que la evolución al alza de la desaprobación “es previa a todos estos elementos” comunicacionales, pero consideró que los datos de las encuestas configuran “un llamado de atención al gobierno, por supuesto, y al sistema político en general”. “Están señalando que el gobierno no está cumpliendo un conjunto de expectativas que tenemos que atender, pero la oposición tampoco”, apuntó.

Impuesto al 1% “no resuelve la pobreza infantil”, remarcó Arim

Con el argumento de mitigar la pobreza infantil, entre otras políticas públicas, fue que el PIT-CNT impulsó el impuesto al 1% más rico. Para Arim, “vale la pena dar la discusión” pero “no se resuelve ‘impuesto sí, impuesto no’” ni “en dos días”, sino “mirando en perspectiva cuál es la estructura tributaria del Estado uruguayo” en una discusión “mucho más global” que “entienda cuáles son los cambios que requiera el sistema tributario uruguayo”.

En ese sentido, remarcó que el gobierno de Orsi “incorporó cambios muy importantes en el sistema tributario” y que estos deben planificarse al inicio de la gestión, ya que “uno no puede estar incorporando año a año esta discusión” ni el impuesto al 1% es “un instrumento para resolver los problemas de asignación para 2027”. “Lo que podría llegar a rendir este impuesto no resuelve la pobreza infantil”, advirtió el jerarca, sino que los recursos se asegurarán “en la medida que Uruguay siga creciendo, generando más recursos para las políticas públicas a partir de ese crecimiento y que nos permita tener un despliegue priorizando con claridad a los sectores sociales con más dificultades”.

También ligado a las propuestas del Diálogo Social, el gobierno estableció un grupo de trabajo para abordar modificaciones al rol de las AFAP, frente a lo cual el senador blanco Sergio Botana dijo que es una “espantosa señal”.

“Cualquier cambio de política puede generar ruidos de corto plazo cuando no se entiende el alcance. Lo que deberíamos evitar –Botana y todos– son los calificativos de esas características, porque eso sí genera inestabilidad”, respondió Arim. El jerarca indicó que Uruguay “tiene un valor” que lo desmarca de la región, representado por la “capacidad de diálogo entre distintos actores”, y que estas calificaciones generan la “sensación de que están pasando cosas que no están pasando” hacia afuera.