Actividad económica
El ritmo del barro
De acuerdo a datos oficiales, la reforma agraria en Brasil es uno de los déficits del gobierno de Dilma Rousseff. Una de las banderas de la izquierda brasileña parece haber avanzado poco en los primeros dos años de la nueva administración del Partido de los Trabajadores, de acuerdo a datos del Instituto Nacional de Reforma Agraria del gobierno de Brasil: entre 2011 y 2012 fueron 44.000 las familias asentadas en tierras expropiadas por el gobierno, cifra que está por debajo de la mitad de lo hecho por el gobierno de Fernando Henrique Cardoso -quien en sus dos primeros años asentó 105.000 familias- y de lo realizado por el de Luiz Lula da Silva -quien entre 2003 y 2004 asignó tierras a 117.500 familias-.