La postura de Uruguay en el Mercosur, en estos momentos de convulsión económica mundial, debería ser más integradora, haciendo un llamado a fortalecer el Mercosur y no a flexibilizar.
Somos los trabajadores y trabajadoras –de ayer y de hoy– y también los pequeños y medianos empresarios los que “subsidiamos” al gran capital. ¿Quién habla de esta “solidaridad invertida”?
La causa de la paz requiere que se afronten los temas de fondo, así como lo busca la comisión de investigación aprobada en Ginebra, para que todos puedan gozar de sus legítimos derechos.
Las imágenes de guerra, el lenguaje bélico y la agudización de la confrontación le sirven al uribismo para fortalecer la idea de que el Estado no está enfrentando una protesta social, sino una amenaza “terrorista”.
Resistir con la “camiseta del Programa Maestros Comunitarios puesta” es sostener primero y antes que nada que ningún niño, ninguna niña, nos puede quedar por el camino.