El modelo colombiano hace aguas por todas partes. La Fiscalía General del Estado tampoco goza de buena imagen, ni los medios de comunicación tienen gran credibilidad.
La política forestal del país ha cumplido con su objetivo principal: crear un patrimonio forestal de capacidad industrial, diversificador de nuestra producción basada en los recursos naturales.
Ya es hora de que la oposición empiece a hacer oír más fuerte sus críticas, porque ya no sólo se trata de salvar miles de vidas; también se trata de salvar el pluralismo, la diversidad de opiniones y el derecho a la crítica.
Como no se formaron como debían los recursos humanos cuando hubo tiempo, ahora que se abrieron las tan ansiadas camas, estamos trabajando con personal que nunca había pisado un CTI.
De más está decir que esta neutralidad a la que referían en su momento los conservadores y a la que apelan ahora los híbridos de la derecha nacional es la neutralidad de la clase dominante.
Si los centros María Espínola son el “buque insignia” del nuevo gobierno para mejorar la enseñanza de los docentes y los aprendizajes de los estudiantes, deja gusto a poco.
Sin un Estado presente no existe la posibilidad real del ejercicio de la libertad por todos los ciudadanos. Tampoco es posible reclamar responsabilidad cuando no se brindan las condiciones mínimas que la hagan posible.
La vivienda es un tema pendiente, siempre pendiente. No tenemos políticas claras, no estamos ofreciendo proyectos potentes, que puedan dar vuelta la realidad.