Este fin de semana fue de festejo para el Frente Amplio (FA). El sábado se llevó a cabo un banderazo en La Teja, una actividad encabezada por la fórmula presidencial, integrada por Daniel Martínez y Graciela Villar. El domingo los frenteamplistas festejaron el Día del Comité de Base.

Durante la jornada, Martínez y Villar visitaron diferentes lugares y sobre la tarde se encontraron en el comité 28 de Noviembre. Un arco inflable de color azul, rojo y blanco cruzaba la calle de un lado al otro en Juan Paullier 1087, donde se ubica el local del comité. Decenas de personas esperaban la llegada de la fórmula presidencial frenteamplista. Primero llegó Martínez. Mientras caminaba iba saludando a los presentes y tomándose fotos. Un rato después, llegó la candidata a la vicepresidencia, que repitió el procedimiento de su compañero mientras se dirigía hacia el arco inflable. Entonces llegó el momento de bailar. Martínez, Villar y jóvenes militantes se movieron al ritmo del jingle frenteamplista.

En diálogo con la prensa, el candidato del FA destacó que durante el día hubo “mucho intercambio y cercanía con la gente” y que notó “muchas ganas de comprometerse a pelear para continuar cambiando el país y generar riqueza con distribución”. Consultado por los “modelos de país” a los que se refirieron algunos integrantes del FA, Martínez señaló: “Uruguay empezó un declive después de la década del 50. No creo que haya gente que haya querido hacerle mal a la república; tal vez porque vivían cómodos, no tenían problemas. No entendieron para dónde iba el mundo, y la situación del país empezó a ser catastrófica”. Planteó que, a su entender, sí existen “dos modelos diferentes”: “Hay un modelo conservador, que no es mala gente pero no tiene sensibilidad para entender lo que pasa en el mundo ni al pueblo” y “un modelo frenteamplista, que es progresista y busca tener la sensibilidad de entender a todos y a todas”.

En relación con la última encuesta de Factum, que señala que 44% de los uruguayos cree que el candidato nacionalista Luis Lacalle Pou será el próximo presidente, Martínez dijo que “respeta” a las encuestas, pero “la vida es trabajo”. Expresó que “así tenga 2% de intención de voto” dejará “todo en la cancha para que el FA tenga la mejor situación posible”. Reconoció que analiza las encuestas y trata de “estudiar los datos”, pero que “en América Latina, últimamente las encuestas no embocan una”.

Sobre las 18.00, la fórmula se dirigió a La Huella de Seregni, donde se reunió con integrantes de los nueve comités funcionales temáticos del FA –Discapacidad y La Comité– y los comités de las facultades de Derecho, Psicología y Medicina, entre otros. Los militantes compartieron sus formas de trabajo, algunos desafíos que atraviesa la militancia política y los esfuerzos que deben hacerse de cara a las elecciones nacionales para asegurar un cuarto gobierno frenteamplista.

Elda Manrique, militante del Frente Amplio, ayer, en el comité Unidos Venceremos, en La Comercial.
Elda Manrique, militante del Frente Amplio, ayer, en el comité Unidos Venceremos, en La Comercial.

Martínez destacó la importancia de este tipo de encuentros, en los que se reúnen diferentes grupos a debatir y generar ideas para aportar “a un proceso político”. “Me hace sentir que estamos en el camino correcto”, añadió. Asimismo, sostuvo que los aportes al proyecto político deben tener a las personas como protagonistas. “La política tradicional se basa en votar cada cinco años, pero realmente vamos a tener una democracia consolidada –donde la voz del pueblo realmente se sienta y que no se vuela atrás, con conquistas como la igualdad del punto de partida y de oportunidades– el día que tengamos un conjunto de sociedad organizada participando, discutiendo y debatiendo”, expresó.

A su turno, Villar señaló que la jornada de significó “un reconocimiento a la militancia”, porque si se analiza “el derrotero de la humanidad hasta nuestros días, todos los avances que ha tenido han sido el resultado de esa militancia siempre anónima, pero siempre embanderada con causas que en cada momento de la historia fueron relevantes”. La candidata a la vicepresidencia reivindicó que viene de la “política del hacer” y que el “hacer es la militancia”. Sobre el encuentro de los comités funcionales, dijo que en ese espacio “se conjugan comités que tienen que ver la agenda de derechos”, pero también se incorpora la Universidad de la República, y “eso supone un intercambio que merece ser un entramado que sea sostenible en el tiempo, que nos permita vincular la academia con el quehacer en el territorio”, porque “ambos aspectos de la participación construyen los mejores saberes para esa utopía que construimos cuando decimos que queremos cambiar realidades”.

Además, señaló que la izquierda incorporó elementos a su discurso gracias al movimiento social. “Es la sociedad civil organizada la que en general empuja a los actores políticos a tener que rever, incorporar y valorarse”. Como ejemplo mencionó que sin los movimientos feministas hoy no se tendrían fórmulas paritarias ni listas paritarias. “Fueron el proceso y el resultado de una lucha y de un actor político que el FA incorporó, trajo, y hoy estamos poniéndonos frente a la sociedad uruguaya con la primera fórmula paritaria que va a ser electa”, manifestó y agregó: “Además, incidimos en los otros partidos, que también se apresuraron a tener su fórmula paritaria”.

Otros dirigentes frenteamplistas también participaron en la celebración del Día de Comité de Base. Entre ellos, el ex vicepresidente Raúl Sendic. En un discurso en el comité Rubén Bile Martínez, en el Prado, manifestó: “Unos defienden a la oligarquía, otros al pueblo, y no tiene nada de malo que lo hagan”, según recogió El País. El líder de la lista 711 planteó que “el problema” sería que “el pueblo vote por la oligarquía” y que eso es “lo que está pasando en América Latina y podría pasar en Uruguay”. “No estamos inventando ningún 'cuco'”, aseguró. En ese sentido, planteó que es “importante asegurar un cuarto gobierno del FA”. El ex vicepresidente sostuvo que si la coalición de izquierda no llega al gobierno, las “dificultades” presentes en el mundo “podrían venir por las conquistas sociales y por los derechos” en Uruguay.