De momento parece que en Estados Unidos se seguirán priorizando los intereses económicos e ideológicos de los grupos de presión y ciertos sectores de la población antes que la vida.
Antes de entrar en especulaciones y construcciones electorales, es prioritario definir colectivamente cuál es el lugar que la socialdemocracia debe ocupar por su responsabilidad histórica.
Basta mirar la historia reciente para conjeturar que no tiene las mismas dificultades aprobar una reforma que tenga como propósito la sustentabilidad financiera que una cuyo propósito sea mejorar la cobertura.
La historia de más de medio siglo de “guerra contra las drogas” muestra que no fortalece la democracia, ni la seguridad ciudadana, ni la salud pública.