“Es una obviedad, pero siento mucha emoción, porque es lo que más me gusta y no poder hacerlo era muy difícil de sobrellevar: se siente como algo opresivo, poco libre, no sé ni cómo describirlo”, dice la cantante, compositora y rapera Eli Almic acerca de su vuelta al escenario, que tendrá lugar este sábado a las 21.00 en La Trastienda, luego de lo que todos sabemos: varios meses de suspensión de los espectáculos públicos por la pandemia.

“Esto me hace sentir que vamos volviendo a la normalidad, que puedo reencontrarme con la gente, que es la mitad de lo que hago: una mitad es sacar la música y la otra es mostrarla y encontrarme con la gente, el ida y vuelta. Entonces, me pone recontra feliz y además en un escenario como La Trastienda, que es precioso y suena divino. Siento que todo se empieza a acomodar”, agrega.

De cualquier manera, el parate de actividades de 2020 a Eli Almic la ayudó a florecer más música. Su segundo disco, Días así, editado en noviembre, lo terminó de redondear en el encierro pandémico. Si bien el proceso lo había empezado antes, cuenta que le vino “muy bien” entrar en “una especie de laboratorio durante tres meses” para terminar su nuevo álbum, sin distracciones de “afuera”. “No puede suplir al encuentro, pero esta cosa de encontrarse con la creación, insistir y tener más tiempo, si la podés llevar anímicamente, a mí me rindió”, acota.

En este nuevo disco Eli Almic se muestra más suelta con los géneros musicales y se anima, por ejemplo, a coquetear con el candombe en la canción “Ya llegó”. “Pido permiso para plasmarlo sobre este ritmo, / sin que eso sea pasar por alto ningún origen, las tradiciones y sus colores, / el paso del tiempo ni los tambores, / que dan sentido a esto que es tuyo / y sólo lo adorno si te parece, sin apropiarse, / lindo arrimarse, pa’ conocerse, pa’ valorarlo”, canta.

La artista cuenta que tenía ganas de abrirse más a la música, porque nunca fue una persona de decir “sólo voy a rapear y no voy a hacer nada más”, aunque piensa que hay una cuestión de procesos, porque empezó su carrera desde un lugar “bastante más rapero”, para “ser parte” y meterse “de lleno”. “Después me di cuenta de que la música es mucho más vasta y rica, y que habitar distintos lugares te hace crecer como artista, además del disfrute que genera. Disco a disco, voy a ir explorando cada vez más, está en mi naturaleza. Y así como está ‘Ya llegó’, que es un candombe, hay uniones de cosas con otras: el trap con el soul y el jazz, y es por donde quiero ir’, comenta.

En “Días así”, la que abre y le da nombre al disco, canta: “Quiero vivir con esto, de esto, / para esto, me entrego entera a mi texto”. La cantante dice que ahora lo está logrando, porque cada vez le va mejor y eso la satisface. No obstante, sabe que, así y todo, la carrera musical es un camino en el que hay que empujar “mucho” cada día, tener paciencia y disfrutar del paso a paso. Porque a veces –agrega– “las ansias de resultados” generan ansiedad y “sacan perspectiva”.

“El camino del arte no es fácil para nadie en ninguna parte del mundo y menos en Uruguay. Es mi intento de gritar al mundo que me quiero dedicar a esto y no a otra cosa, y que claramente también me gustaría llegar más lejos, tener más reconocimiento, que todo esto se siga multiplicando. Pero hay veces que esta cosa del día a día, más la pandemia, con un montón de cosas que se estaban proyectando y sucediendo que quedaron trancadas, puede generar inseguridad o inestabilidad. Entonces, la canción tiene esa contradicción de que quiero seguir haciendo este camino independiente, pero al mismo tiempo quiero un montón de cosas grandes que están en el mundo”, confiesa.

Desde sus orígenes –y luego en parte del mainstream–, el rap ostenta una actitud de duelo de machos alfa. Eli Almic, que no comulga con ese estilo y mucho menos lo lleva adelante, dice que antes se peleaba más con esa corriente, pero ahora entiende que está en otro mundo, y no por creerse “mejor que nadie”, sino porque sus búsquedas “van por otro lado”.

“El mundo cada día cambia más, y las propuestas que hay son cada vez más variadas. Si bien ese rap es muy fuerte, porque está en su génesis, hay un montón de otras propuestas de las que nutrirse y mujeres a las que escuchar. Yo, por ejemplo, voy todo el tiempo a la obra de artistas como Missy Elliot o de raperas que fueron pioneras, como Da Brat, que la recontra remaron en su momento en Estados Unidos para hacerse un lugar”, cuenta.

Para la presentación de hoy Eli Almic promete tocar muchas canciones de su nuevo disco, que hasta ahora, en los pocos shows que había hecho desde que se publicó –está en Spotify–, lo interpretó en cuentagotas. La cantante agrega: “El show que armamos es muy dinámico y la novedad es volver a tocar y darlo todo para que la gente se vaya contenta, y nosotros, arriba del escenario, también”.

Trotsky Vengarán.

Trotsky Vengarán.

Foto: Ernesto Ryan

Trotsky Vengarán

“El antídoto contra todo mal”, se anuncia con la llegada de Trotsky Vengarán a La Trastienda, el viernes a las 21.30, con un show “de colección”, después de celebrar las tres décadas de carrera –el grupo se formó en 1991–. Las entradas se consiguen por Abitab y valen $ 780 (mesas) y $ 1.085 (platea preferencial).

Patricia Turnes y Amigovio

Todo lo que no se cuenta en las canciones de amor (2020) y Amigovio (2021) son los flamantes nuevos discos de Patricia Turnes y Amigovio –el proyecto solista de Flavio Lira–, respectivamente, quienes ofrecerán “una cena show a puro cotilleo y cotillón”, se publicita. La cita es el viernes a las 20.00 en P y G Bar (rambla Wilson 2133). Las entradas se venden por Redtickets a $ 450.