El común denominador de los 12 cuentos que componen El invierno es un lobo que viene del norte, el flamante libro de Martín Otheguy, podría resumirse con un adjetivo: inquietante.

De una manera u otra, todos ellos van por la acera oscura de la calle. En algunos casos, una primera persona cercana desgrana lo inesperado a partir de lo cotidiano; en otros, el autor apela a una atmósfera cercana a la leyenda e incluso a reversionar algún cuento tradicional, subvirtiéndolo. El conjunto es una colección de historias que no decae en tensión ni en calidad de escritura, en la que los climas están descritos al detalle, sin escatimar en una búsqueda lingüística que aporta riqueza ni en una apuesta estilística que abunda en comparaciones para presentar escenarios nítidos en los que el lector no tarda en sentirse dentro (no ya en acomodarse, porque la incomodidad campea).

Ubicado en ese estado de semiconsciencia del instante en que despertamos y el sueño parece querer permanecer como una realidad de rara especie, Otheguy transita entre esa línea fina entre el miedo y el asombro. En cada cuento maneja el ritmo de la narración con precisión milimétrica, poniendo la descripción morosa al servicio del suspenso y de la tensión ante la incertidumbre de lo que vendrá, del momento en que la clave se devele.

Hay un juego constante entre la realidad y la fantasía, que en algunos casos se decanta en la ubicación de la acción en un tiempo remoto, incluso legendario, mientras que en otros un hilo fino separa y une a ambas como si fueran las dos caras de una moneda. Es en esos relatos, quizá, donde la inquietud se hace más patente, al invadir lo cotidiano y asomar como una posibilidad cierta. “Leerlos produce la sensación extraña de que hay más de lo que apreciamos a simple vista en lo que nos rodea, como cuando percibimos algo fugazmente por el rabillo del ojo o recién despertamos de un sueño intenso, aún suspendidos entre dos mundos”, se afirma en la tapa, con acierto.

Aunque algunos de los cuentos podrían situarse, en sentido amplio, en un género lindero con el miedo, se desmarcan de esa etiqueta y abarcan un terreno que abreva de los recuerdos y que mejor podría definirse como de fantasía e incertidumbre, en el que subyacen las preguntas sin respuestas, y que tiene como hilo conductor tanto la mirada entre extrañada e interrogadora del niño al mundo de los adultos como la de esos personajes que se ven invadidos por ciertos hechos que ponen en cuestión sus certezas y que los empujan a ubicarse en la más humana de las posturas: su conciencia de no saber.

Cada quien encontrará en este puñado de relatos sus preferidos. Los puntos altos en mi lectura, los lugares donde quise quedarme un rato fueron la maravillosa relectura que plantea “Los hijos de la noche”, que empuja a ponerse desesperada del lado de esos lobos famélicos, la conmovedora “La foto de mi abuelo”, la enigmática historia helada del cuento que da inicio y título al volumen, y el terror cruel e hiperreal de “Muriales dice”. Como sea, son 176 páginas que se leen rápido porque se degustan y en las que el autor no se deja arrastrar por la búsqueda del vértigo ni de la inmediata complicidad del guiño.

El invierno es un lobo que viene del norte, de Martín Otheguy. Fin de Siglo, 2021. 176 páginas. $ 420.


Para adolescentes I

Mañana cierran las inscripciones para los talleres que el sábado 4 de setiembre tendrán lugar en el Centro Cultural de España (Rincón 629) en el marco del festival de teatro adolescente Vamos que Venimos, que se originó en 2009 en Buenos Aires. Se trata de teatro hecho por adolescentes para adolescentes, un festival no competitivo, de actividades gratuitas que pone el acento en el intercambio y la convivencia de los productos artísticos, y en ofrecer un espacio para la expresión donde “Se forman y se transforman. Crecen y se descubren entre una gran diversidad de adolescentes”. Más información: @vqv_uruguay, en Instagram.

De 10.30 a 12.30, Jimena Márquez ofrecerá la charla-taller de dramaturgia El viaje de ida, en la que compartirá una manera de relacionarse con las ideas con la finalidad de una creación escénica y se detendrá en ejercicios prácticos de escritura inmediata, cuya lectura se comparte. Los contenidos esenciales están basados en el libro de David Lynch Atrapa al pez dorado, en el que se vincula el concepto de creación con el de felicidad.

En el mismo horario Lía Jaluff estará a cargo del encuentro de clown Hacer gracia sin hacer chistes, en el que se compartirán herramientas de la comicidad y el teatro físico, a partir de juegos y ejercicios del entrenamiento actoral orientados sobre cuatro dimensiones: el juego, la escucha escénica, la presencia y el cuerpo cómico.

En el segundo horario, de 14.30 a 16.30, Iliana Trejos propondrá Re construyendo nos, en el que presentará el teatro espontáneo como un dispositivo que permite, a través de técnicas teatrales, recrear acontecimientos de nuestra propia historia. El libreto se crea en el momento, los y las protagonistas de la historia son las personas que están siendo parte del taller.

Las actividades están dirigidas a adolescentes de 13 a 19 años. Los cupos son limitados y las inscripciones se realizan llenando el formulario en la web del CCE.

Para adolescentes II

El jueves 2 de setiembre, de 19.00 a 20.30, dará comienzo Giradolescente, el espacio que Gira que Gira abre para esa franja etaria en Esquina Rodolfo (Joaquín Requena esquina Colonia).

Los encuentros semanales se extenderán hasta el 2 de diciembre y estarán guiados por los talleristas Andrea Bayardi, Lucía Fernández, Marco Penna y Vivian D’Avenia, quienes proponen habilitar un espacio experimental en donde se pongan en juego herramientas lúdico-expresivas en formato taller. “Se busca lograr un espacio que brinde confianza, calidez, seguridad, y que a su vez pueda generar entre les participantes vínculos respetuosos y amorosos. Enlazados a una mirada educativa como práctica de la libertad, perseguimos ofrecer un espacio que promueva la expresión en su concepto originario en griego, que simula la idea de ‘sacar afuera el alma’. Teniendo presente esto, se buscará ‘sacar’ aquello que les participantes quieran, con el sentido de hacerlo común, y volverlo a un interior colectivo en una forma diferente, transmutada, compartida, elaborada”, explican. Por más información e inscripciones, dirigirse a [email protected]