“A los 39 años y luego de haber consolidado un camino laboral dentro del universo de la ópera –en uno de los teatros más prestigiosos del Uruguay–, en el momento en el que estoy a punto de cumplir 40 años, me quedé sin trabajo. ¿Las causas? Los avatares presupuestarios de las instituciones públicas, que –no nos engañemos– son la única forma de financiar producciones escénicas de gran escala en el Uruguay. Sin hablar de las artes escénicas de pequeña y mediana escala que, sin apoyos públicos, tampoco podrían existir”, recapitula Florencia Caballero Bianchi, a modo de contexto del trabajo colectivo que esta tarde dará a conocer.
Se llama Colección de monólogos para actrices desocupadas porque es exactamente eso. La dramaturga y directora iba cayendo en la cuenta de la cantidad de colegas en situaciones parecidas, y transformó aquello en un proyecto en el que canalizar esa falta de teatro. “¿Qué es una actriz desocupada? ¿Existe una actriz desocupada en un país en donde actuar es excepcionalmente un trabajo? ¿De qué trabaja una actriz que no trabaja de actuar? Si trabajar implica el intercambio de la fuerza de trabajo por dinero, ¿qué es trabajar? Si actuar no es trabajar, ¿qué es actuar?”. Esos dilemas fueron el puntapié de la investigación que mostrarán en Puerto Cultural, que recibió a esta banda escénica para una residencia.
Los diferentes segmentos son presentados como una asociación de respuestas a preguntas sin solución, aunque resuelvan al menos la cuestión de fondo: “Actrices por todos lados, trabajando sin parar, agotadas y explotadas, pero rabiosas y hartas de no actuar”.
El sábado será la primera entrega de esta colección de tres monólogos: "Una casa nunca propia", para Laura Almirón, "Una profesora chorreando agua", para Sabrina Yanque; y "Un teatro precario se cae a pedazos", para Florencia Caballero Bianchi.
Una fortaleza del proyecto es el punto de vista de la autora en relación a los textos y sus intérpretes: “Un espacio de actuación y pensamiento para que digan lo que quieran, lo que les duela, lo que desean. Un espacio en donde armemos, desde la intimidad de un monólogo, una fiesta de los desastres cotidianos y estructurales que nos entierran los pies en el barro todos los días”.
Colección de monólogos para actrices desocupadas. Sábado a las 17.00 en Puerto Cultural (Yacaré 1594). Colaboración sugerida: $ 300 en efectivo o transferencia.
Sangre y soliloquio
Basada en una experiencia personal de salud, Hemodrama, de Camila Parard, invita a reflexionar sobre los cuidados y los vínculos entre pacientes y personal médico. Luego de su estreno en el Festival Nuestra, en el Auditorio Nelly Goitiño del Sodre, meses atrás, la función del sábado a las 19.30 se presenta en el mismo lugar donde transcurrió la historia real que la inspira, la Sala Sagra, del Hospital Maciel.
La pieza de autoficción se mueve entre el teatro y la performance y forma parte de la publicación 2024 de la Tecnicatura Universitaria en Dramaturgia. Reservas por Whatsapp al 098 202 121.
Lorena Vega desde Argentina en El Galpón
“No tiene que ver solamente con la herencia del taller, sino con la herencia del oficio, del amor por el trabajo artesanal, la reflexión sobre lo vincular, la herencia imprevista, en relación a la memoria, a qué elegimos recordar. Es una herencia amplia”, observaba Lorena Vega la primera vez que trajo su obra de teatro documental, Imprenteros, en la que participa junto a sus hermanos. El proyecto tuvo su origen cuando Maruja Bustamante convocó a Vega al ciclo Familia, en el Centro Cultural Rojas de Buenos Aires. Sobre ese concepto, más las herramientas que le dejó un seminario con Vivi Tellas, Vega construyó una dramaturgia que revisita el lugar perdido, la imprenta del conurbano bonaerense en la que se criaron rodeados de papeles, tintas y guillotinas, y que les fue arrebatada. La reconstrucción acumula imágenes, recuerdos y anécdotas, pero también coreografías grupales que transfieren una poética del oficio gráfico.
El espectáculo fue visto por más de 10.000 personas y participó en diversos festivales teatrales, además de haber sido traducido a otros formatos: un libro y un documental, que hace un par de semanas fue exhibido en Cinemateca. En este tiempo, además, Lorena Vega cobró un reconocimiento popular, tardío y bien merecido, a raíz de su papel de psicóloga de la serie Envidiosa. Este sábado a las 21.00 podrá verse en la sala Campodónico de El Galpón con entradas desde $ 1.060.
Teatro breve en el Circular
Hace dos meses el Teatro Circular vio interrumpida parte de su temporada por la rotura de un caño del Ateneo de Montevideo, aunque su Sala Dos pudo continuar funcionando. Es allí donde este fin de semana se desarrollará Microescenas circulares, una iniciativa para recaudar fondos y seguir respaldando a la institución independiente que cumplió siete décadas haciendo teatro.
Este sábado desde las 18.00 y el domingo desde las 19.00 serán dos noches de obras cortas, creadas y actuadas por artistas locales, en distintos tonos, estilos y lenguajes. Algunas pistas de géneros y autores en orden de salida: largan Mujeres al borde de un ataque de boleros, de Agustina Modernel y Camila Cayota, Adelantó, de Agustín Luque, y Sin ninguna promesa de futuro, de Mauricio Delgado; en segunda función, ¿Todopiola?, de Joaquín Cuña, Estación Victoria, de Julián Godoy, y Haz de mascar, por Dos del Dos, y el domingo Semilla, de Florencia Luna, ¿Y si se detiene el tiempo?, de Joe Vicaire, ¿Quién dejó la canilla abierta?, de Anahí Lugaro y Sofía Ramos, y Mono-Tono, de Santiago Ascorreta.
Las entradas están disponibles en RedTickets y en la boletería del Teatro Circular (aceptan Socio Espectacular y Montevideo Libre).