Cualquiera que haya jugado a una penca de los Oscar sabe que hay un grupo de categorías en el que generalmente se tira a pegar, por la dificultad para ver el material (y porque ni los medios de comunicación especializados le dan mucha pelota). Me refiero, como solamente ignorarán aquellas personas que lean las notas sin prestar atención a los titulares, a las categorías de cortometrajes.
Hay tres puntos vitales para ganar una penca que dependen de 15 títulos que por lo general no se veían jamás. La excepción podía estar en la categoría de cortometrajes animados, donde competían cortos que Disney exhibía antes de las películas o incluía en las ediciones en DVD (¿se acuerdan de las ediciones en DVD?).
Algo cambió en los últimos años, además de que la pulverización de servicios de streaming y la inteligencia artificial arruinaron para siempre los videos de animalitos, y es que se ha vuelto más sencillo el acceso a algunas de las piezas nominadas en esas tres categorías. Pasando raya, igual me quedo con el mundo de antes, donde no se dudaba de la veracidad del video de un conejito tropezándose.
De los 15 cortos nominados al Oscar encontré nueve en plataformas o subidos a Youtube en forma oficial. Seguro quedé a un clic de los otros seis, pero decidí mantenerme en la legalidad para saber dónde hacer el corte. Vamos entonces a ellos, a cómo verlos y de qué se tratan.
Armado con una cámara: vida y muerte de Brent Renaud.
Mejor cortometraje documental
Armado con una cámara: vida y muerte de Brent Renaud (HBO Max)
Si algo caracteriza a los cortos documentales que encontré disponibles es la ausencia. En este caso, la de su protagonista. Renaud fue un periodista y fotógrafo que murió a los 50 años mientras cubría la invasión rusa a Ucrania, como se muestra con claridad de manera muy gráfica en los primeros minutos. Durante la siguiente media hora vamos y venimos entre su muerte y su vida, que también estuvo rodeada de muerte. Se suceden videos de sus coberturas en zonas de conflicto tales como Haití, Somalia, Afganistán o Irak, e incluso los momentos más crudos de violencia entre bandas en Chicago. Ante la sucesión de gente mutilada y niños hambrientos queda la duda de si el trabajo de Renaud y su hermano hizo alguna diferencia real en el mundo. No es el motivo por el que dedicaron su vida (literalmente en el caso de Brent), sino lo que uno se queda pensando.
El Diablo está ocupado.
El Diablo está ocupado (HBO Max)
Aquí lo que queda de manifiesto es la ausencia del Estado. Se muestra un día de trabajo en una clínica abortista de Atlanta, desde que la encargada de seguridad llega por la madrugada y revisa que nadie se haya metido durante la noche, ya que nunca faltan las protestas. De hecho, mientras seguimos a Tracii en su tarea de proteger a las mujeres que llegan hasta ahí (a veces habiendo recorrido cientos de kilómetros, por la caída de las leyes federales del derecho al aborto), suena de fondo como un mantra la repetición de versículos bíblicos y la amenaza a la condena eterna de las mujeres que allí llegan. Tracii es creyente, pero en un Dios más benevolente, y trata de mantener a raya a los demonios que aprendieron de memoria los pedazos de un libro viejo.
Todas las habitaciones vacías.
Todas las habitaciones vacías (Netflix)
Un simpático realizador de notas de color decide iniciar un proyecto junto a un fotógrafo: el de capturar imágenes dentro de dormitorios que quedaron congelados en el tiempo cuando los niños que los ocupaban murieron en tiroteos escolares en Estados Unidos. El proyecto es un poco naíf, pero fue útil para que muchas de esas familias tuvieran una pizca de cierre con lo que les tocó vivir. La violencia armada en centros de estudio no ha parado de sucederse y ni siquiera la muerte de niños pequeños sirvió para que se hablara con seriedad de la portación de armas.
Los cantantes.
Mejor cortometraje de acción real
Los cantantes (Netflix)
En un bar de mala muerte, con obreros ahogando las penas suburbanas, un granuja busca dinero o un trago de parte del resto de los presentes. El barman propone una competencia de canto con un premio de 100 dólares y tragos gratis, y la gracia está en que la mayoría de los parroquianos tienen voces prodigiosas. Simpático y poco más.
Deux personnes échangeant de la salive (Youtube)
En una realidad a mitad de camino entre las mentes de Yorgos Lanthimos y Terry Gilliam, las personas pagan por los bienes y servicios recibiendo cachetadas, mientras que besarse es un crimen que se castiga con la muerte. Por eso las personas no se lavan los dientes y comen cebolla todos los días. En ese marco, una empleada de unos grandes almacenes hace buenas migas con una clienta ricachona, esposa de quien elabora los cajones en donde se llevan a la gente que besa. Esta historia bellamente filmada en blanco y negro tiene una trama que se ve venir, pero el interés por conocer el funcionamiento de ese mundo, así como la ilusión de que la cosa pueda terminar bien, nos mantiene durante poco más de media hora. Por supuesto que no termina bien.
A Friend of Dorothy (Youtube)
Un elenco que cuenta con figuras como Stephen Fry y Miriam Margolyes cuenta una historia que en 90 minutos hubiera quedado estirada. La casualidad lleva a que un muchacho inicie una relación con una anciana, con el teatro como nexo. Allí se pondrá en juego no solamente la aceptación de la vocación, sino también de la identidad, con algún discurso casi desprovisto de subtexto y un nieto que se transforma en el villano perfecto. Para sentirse bien, especialmente después de ver los tres cortos anteriores.
Jane Austen’s Period Drama (Youtube)
Quizás el juego de palabras haya sido el puntapié inicial para contar esta historia. Ese period no solamente puede referirse a una ficción de época, sino también a la menstruación. Así que lo que comienza como un pedido de matrimonio en medio de la campiña se transforma en una emergencia médica porque el promitente marido confunde la sangre menstrual con una herida. Con mucho humor y en poco más de diez minutos se bromea con el tabú de algunas mujeres para hablar del tema y la poca información que tienen los hombres al respecto. Todo con un montón de nombres de pila relacionados con los genitales y humor con un timing envidiable.
Mejor cortometraje animado
Forevergreen (Youtube)
Con una animación geométrica que imita la sensación del stop motion, se cuenta esta historia muy sencilla entre dos personajes que se conocen, forman una relación, uno de ellos comete un error que le cuesta caro, y al final todo vuelve a cierta normalidad con una lección aprendida. Los protagonistas son un oso y un árbol del bosque que le provee cobijo y comida. Cuando descubra la comida chatarra por culpa de la basura humana (los humanos que dejan basura, quiero decir) se complicarán las cosas, pero es una historia infantil, así que, por supuesto, termina bien.
Papillon (Youtube)
Historia inspirada en la vida del nadador francoargelino Alfred Nakache y contada con hermosos fotogramas pintados a mano. Conocemos toda su vida a partir de su relación con el agua, desde el momento en el que aprendió a nadar en la Argelia Francesa hasta su éxito en las competencias olímpicas europeas, pero también su arresto y el de su familia, y el envío a un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. Se lo podría acusar de recurrir a los golpes bajos, de no ser porque está basado en hechos completamente reales.
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