En la ciudad china de Tianjin, ubicada en el extremo noreste del país, ayer comenzó la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), un foro surgido en 2001 integrado por China, India, Rusia, Pakistán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Uzbekistán, Tayikistán e Irán, en el que además participan otros países en calidad de observadores como es el caso de Turquía, Qatar, Arabia Saudita y Armenia, entre otros.
La cumbre de este año es la más importante desde que se fundó esta entidad, que tiene la finalidad de promover “un orden mundial multipolar” como declaró el presidente chino, Xi Jinping, que ayer se reunió con su par de India, Narendra Modi, y también con el mandatario ruso Vladimir Putin, que llegó a Tianjin, la quinta ciudad más grande del gigante asiático en la que viven cerca de 16 millones de habitantes, junto a una nutrida delegación de funcionarios y empresarios.
El poderío intrínsenco de la OCS, que nuclea a un cuarto de la economía mundial y a más del 40% de la población total del planeta, quiere ser capitalizado por China y sus socios como una alternativa a los poderes centrales occidentales, más aún en el contexto de la guerra arancelaria planteada por el presidente estadounidense Donald Trump.
Tal como declaró Putin en una entrevista publicada por la agencia china Xinhua el sábado, la cumbre de este año servirá para “reforzar la capacidad de la OCS para responder a los desafíos y amenazas contemporáneos, y consolidar la solidaridad en el espacio euroasiático compartido”.
“Todo esto ayudará a moldear un orden mundial multipolar más justo”, agregó Putin.
La importancia que tiene para Rusia esta cumbre se reflejó en comentarios realizados ayer por Kiril Dmítriev, quien es el director ejecutivo del Fondo Ruso de Inversión Directa, un organismo creado por el gobierno de Putin hace casi 15 años con la finalidad de promover proyectos de inversión en los sectores más dinámicos de la economía del país.
De acuerdo a lo que consignó el diario moscovita Izvestia, Dmítriev publicó en su cuenta de X un video en el que se ve a Putin junto a los líderes que están participando en el evento en Tinjian, acompañado de la frase irónica “Rusia aislada”, haciendo referencia a la pretensión de la Unión Europea y de Estados Unidos de debilitar y aislar a Moscú con sus sanciones debido a la invasión a Ucrania.
El portal France24 informó que Putin se reunirá hoy con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, con quien hablará sobre la guerra en curso, y también su par iraní, el presidente Masoud Pezeshkian, con la temática del programa nuclear de Teherán como punto principal de la agenda.
Putin al igual que otros mandatarios viajarán a Pekín, donde el miércoles se realizará un desfile militar en conmemoración del 80 aniversario de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, cita a la que también asistirá el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un.
Dos potencias se saludan
En la primera jornada de la cumbre que finalizará este lunes, Xi Jinping mantuvo varias reuniones bilaterales con jefes de Estado, la más importante de ellas, con Narendra Modi, su par indio .
Los mandatarios de los dos gigantes asiáticos, los países más poblados del mundo, tuvieron un encuentro por demás significativo, ya que se trató de la primera visita de Modi a China desde 2018, y una de las primeras reuniones entre los dos líderes después de los incidentes fronterizos que hubo en 2020 en la zona de Aksai Chin, en la meseta del Himalaya, una región administrada por Pekin pero reclamada por Nueva Delhi.
La mejora de las relaciones comenzó en octubre del año pasado, cuando Xi y Modi se reunieron por primera vez en cinco años durante una cumbre en Rusia.
Ayer, Modi le dijo a Xi que India estaba comprometida a “avanzar en nuestras relaciones sobre la base de la confianza mutua, la dignidad y la sensibilidad”.
“Los intereses de los 2.800 millones de personas de ambos países están vinculados a nuestra cooperación. Esto también allanará el camino para el bienestar de toda la humanidad”, le manifestó el mandatario indio a su par chino.
Xi respondió que ambas partes no deberían “permitir que el tema fronterizo defina la relación general entre China e India”, y subrayó que el desarrollo económico de ambos países debía ser su principal prioridad.
“Mientras se mantengan comprometidos con el objetivo de ser socios, no rivales, y de ofrecer oportunidades de desarrollo, no amenazas, las relaciones entre China e India prosperarán y avanzarán de manera estable”, afirmó Xi.