Desde antes de su fundación, en Montevideo hubo desembarcos esclavistas y la mayoría de los comerciantes estuvieron vinculados a la trata de personas esclavizadas traídas desde África. Esa práctica fue defendida por el gremio de hacendados y permitida por Fructuoso Rivera en su primera presidencia, cuando ya era ilegal, sostuvo el historiador uruguayo Alex Borucki, quien desde hace diez años trabaja en la Universidad de California Irvine y se especializa en la investigación sobre la trata esclavista en América y sus consecuencias.

Una publicación suya refiere a 250 años de la trata esclavista en el Río de la Plata, que se extendió desde 1585 a 1835. ¿Cómo comenzó la trata en Montevideo y Buenos Aires y con qué fines?

Es una historia bien rioplatense, porque cuando uno habla de la historia del tráfico de esclavos en el Río de la Plata no puede separar Buenos Aires de Colonia del Sacramento y, después, Buenos Aires de Montevideo. Entre 1580 y 1640, que fue la época fundacional de Buenos Aires, el principal negocio que la hizo subsistir fue la trata esclavista. Sin trata esclavista no había Buenos Aires. Incluso Montevideo tiene una historia previa a su fundación vinculada a la trata esclavista. Al inicio del siglo XVIII estaba la compañía inglesa de los mares del sur que traía esclavos a Buenos Aires. Sus capitanes de barcos no conocían bien esta región. Paraban en la bahía de Montevideo, pedían un práctico al puerto de Buenos Aires que conociera las aguas del río, que cruzaba a Montevideo y llevaba el barco esclavista a Buenos Aires.

En una de sus publicaciones habla de la “abrumadora magnitud” de la trata esclavista en el Río de la Plata. ¿Qué relevancia tuvo la llegada de personas esclavizadas desde África al Río de la Plata, comparada con otras regiones de la América “española”?

En sus primeros 60 años, entre 1580 y 1640, Buenos Aires era el tercer puesto esclavista más importante de las colonias hispanoamericanas, después de Cartagena y Veracruz. Cuando ves el tráfico esclavista hacia el Río de la Plata es posible estimar que unos 200.000 africanos esclavizados llegaron a esta región en 250 años. Para el caso de Estados Unidos llegaron medio millón en ese mismo período, lo que da cuenta de la magnitud del tráfico hacia estas costas, que es significativa y para nada menor, en particular comparada con el número de europeos en el mismo período. No sé si se ha hecho esa comparación específica para el Río de la Plata, pero para las colonias españolas de América hasta 1700, es decir, en los primeros dos siglos de colonización española, vinieron un número similar de españoles y africanos esclavizados.

¿Quiénes compraban esclavos en Montevideo?

Para el caso de Montevideo hay que tener en cuenta que hubo una unión de los comerciantes locales con los brasileños, incluso mediante la migración hacia Montevideo de algunos comerciantes que vivían en Colonia del Sacramento siendo portuguesa, y hubo 200 años de conexión del Río de la Plata y la costa de Brasil, en especial el triángulo conformado por Angola, Río de Janeiro y Buenos Aires-Montevideo. Hay traficantes muy grandes. Para el caso de Montevideo el más conocido fue Francisco Maciel y hubo otros menos conocidos, como José Milá de la Roca. Pero en el caso de Buenos Aires todos los comerciantes relativamente importantes que hacían comercio transatlántico en algún momento se vincularon al tráfico de personas esclavizadas.

¿Hay porcentajes o cifras de la mortalidad de las personas esclavizadas que viajaban desde lugares de África hacia América?

El porcentaje de mortalidad en el siglo XVIII en viajes de Europa a las Américas era de 1%, mientras que el promedio de mortalidad del tráfico esclavista desde África a las Américas hacia fines del siglo XVIII era de 10%, y el promedio de África al Río de la Plata era de 20%, el doble que el promedio de la trata para esa época. La muerte y la violencia definían el pasaje de África hacia las Américas y a veces había una mortalidad mucho mayor producto de las enfermedades, rebeliones esclavas reprimidas violentamente o barcos que se hundían, por ejemplo, que llegaban a Punta Carretas, se daban contra las rocas y se hundían.

Señala el período comprendido entre 1777 y 1812 como el de mayor ingreso de personas esclavizadas a la zona del Río de la Plata. ¿A qué responde que sea en esos años?

Tiene que ver con una cuestión general de todas las Américas, que fue la liberalización del tráfico esclavista por la corona española, que permite a traficantes extranjeros que traigan africanos esclavizados. Esto regularizó el contrabando luso-brasileño, que era la mayor parte. También habilitó que vinieran traficantes de esclavos desde Estados Unidos, que se convirtieron en los más importantes en el Río de la Plata en lo que tiene que ver con embarcar africanos en África, más precisamente en Mozambique.

¿Hubo en algunos momentos autoridades o personalidades de la época que se expresaran contra el esclavismo?

Es más común encontrar expresiones a favor del esclavismo; el caso típico es el gremio de hacendados, una de las agremiaciones corporativas más viejas de lo que hoy es Uruguay.

¿Lo que es ahora la Asociación Rural del Uruguay (ARU)?

Lo que es la ARU ahora, que por 1790 trataba de promover el tráfico esclavista. Los hacendados decían que trajeran esclavizados y no gente libre, porque los controlaban mejor. En el sistema judicial español hay una especie de fundamentación antiesclavista muy temprana que tiene que ver con Bartolomé de las Casas y la esclavitud indígena, que se prohibió en América en 1540, y también se puso en evidencia que la esclavitud no era algo natural de los hombres sino que pertenecía al derecho positivo. Siempre hubo cierta cosa legal de que las personas esclavizadas no eran solamente propiedad sino algo más, y eso llevó a un abolicionismo judicial de los letrados desde 1790. Después vemos ese tipo de argumentos en la revolución de mayo y en la documentación del gobierno artiguista, que si bien no avanzan hacia una abolición inmediata, son antiesclavistas. Pero para una abolición completa hay que esperar hasta 1840 en Uruguay, 1850 en Argentina, y en Buenos Aires en particular hasta 1860.

Un caso muy especial fue el de los llamados colonos africanos de Montevideo, que se dio en el primer gobierno independiente presidido por [Fructuoso] Rivera, que tenía problemas de dinero y recibió préstamos de traficantes de esclavos para permitir el arribo de barcos esclavistas que traían básicamente niños y niñas de entre ocho y 12 años como si fueran colonos. Eso era ir contra la ilegalidad del tráfico esclavista, y Rivera, que tiene muchas cosas arriba, en especial entre 1831 y 1835, está más identificado con Salsipuedes que con la continuación de la trata esclavista en Uruguay. Estaba totalmente ilegalizada por la declaratoria de la independencia y por la Constitución, pero hizo caja en ese momento con esto. Esos niños fueron la última generación de africanos que vinieron por barcos esclavistas directamente desde África, no solamente a Montevideo, sino a toda la América continental española. En el caso de la frontera con Brasil, son estancieros brasileños que ya poseían terrenos en esa zona a las que vuelven con esclavizados, con un gobierno colorado aliado con ellos, y se creó una legalidad de excepción para que esos esclavizados entraran como peones contratados, como exesclavos que se comprometían a trabajar por 30 años para su patrón y que si se escapaban el jefe de Policía local los buscaba y devolvía a la hacienda. Eso pasó en Rocha, Cerro Largo y Tacuarembó, por ejemplo. Era una fantasía legal para crear una situación excepcional en la frontera y permitir la continuidad de la esclavitud hasta 1870 y más.

Hablamos de los puertos de Montevideo y Buenos Aires. ¿Cómo funcionó la trata esclavista en el puerto de Colonia?

Fue una ciudad portuguesa casi por un siglo, hasta 1777, y una de las actividades principales de Colonia era la trata de africanos esclavizados, que fundamentalmente era gente embarcada en lo que hoy es Angola y lo que en aquel momento se llamaba Costa da Mina, en territorio de lo que hoy es Ghana y Nigeria. Llegaban a Río de Janeiro, algunas veces a Salvador de Bahía, y de ahí seguían hasta Colonia. Fue el lugar más complicado para estimar el volumen del tráfico esclavista, porque todos reconocían que existía pero no hay documentación sobre el arribo.

¿Hay documentos históricos que registren revueltas o acciones de resistencia contra la trata de las propias personas esclavizadas?

Hubo una serie de rebeliones en barcos esclavistas que llegaron al Río de la Plata entre 1800 y 1805. En 1803 hubo una huida colectiva organizada de Montevideo por lo que se llama la ruta del Yaguarón, que era por donde huían los esclavizados desde Montevideo. Tomaban el río Santa Lucía hasta donde nace y de ahí hacia el norte. Para hacer eso, en general, debía ser en coordinación con alguien que supiera, indígenas, otros africanos o afrodescendientes libres que supieran guaraní y conocieran esa ruta. En esa huida de 1803 participaron unos 50 esclavizados. Algunos fueron capturados cerca del arroyo del Timote, que es la única oportunidad que en un documento colonial hallé la palabra “quilombo” referida a un quilombo como sitio de africanos esclavizados huidos, liberados por sí mismos. Pero es muy probable que existieran otros de estos campamentos en la frontera española portuguesa, porque además era un territorio neutral por mucho tiempo, en el que no estaba permitido avanzar por parte de las dos coronas salvo que hubiera un ejército invasor. Esa fue una de las formas de resistencia colectiva organizada en el período colonial.

La trata esclavista como un negocio apetecible

Comerciantes de Montevideo y Buenos Aires organizaron viajes esclavistas hacía África a fines del siglo XVIII y hasta 1810. ¿Cómo fueron esas expediciones? ¿Las realizaron comerciantes de otras zonas del continente americano colonizadas por España?

En toda la América española fue muy poco común. Generalmente eran viajes esclavistas organizados desde puertos españoles o portugueses, o por comerciantes extranjeros, tanto ingleses como holandeses y estadounidenses, y en menor medida franceses. A fines de siglo XVIII había una ganancia excepcional que los comerciantes podían sacar del tráfico esclavista por lo fuerte que era la demanda hacia el interior sudamericano, fundamentalmente de Lima. Esos comerciantes tenían capacidad de comprar esclavizados en Mozambique y, en menor medida, en Angola, y después los vendían por el doble, triple o cuádruple del precio en Lima. Era una situación excepcional para los comerciantes en comparación con ciertos márgenes de ganancia relativamente preestablecidos que tenían con España, era un extra muy apetecible para ellos.

¿Eran comerciantes reconocidos, considerados exitosos?

Sí, para el caso de Buenos Aires el mayor era Tomás Antonio Romero, que en sus propios barcos enviaba una tripulación hacia Mozambique o Angola para embarcar africanos esclavizados y traerlos o contrataba a comerciantes de Estados Unidos que lo hacían. Incluso comerciantes que en algún momento se opusieron a la trata esclavista, como Martín de Álzaga en Buenos Aires, que encontramos que organizó al menos dos viajes esclavistas. En el caso de Montevideo es muy difícil encontrar algún comerciante que no estuviera vinculado a la trata, y hay gente que se especializó en eso, como el propio Maciel, fundamentalmente comprando esclavos en Río de Janeiro y trayéndolos a Montevideo, pero estaba al nivel de los comerciantes de Buenos Aires.

El último barco esclavista llegó a Montevideo desde Angola en 1835, con cautivos que en su mayoría eran niños. ¿Era considerada normal una práctica atroz como esa?

Es espantoso, pero fue una especie de patrón demográfico de esos últimos 50 años de la trata esclavista, entre 1810 y 1860, que uno también ve en Brasil y Cuba cuando tiene información demográfica de africanos llegados. Hay muchas explicaciones sobre esto. Algunos historiadores mencionan, para el caso de Brasil, que de alguna manera preveían que se iba a prohibir el tráfico esclavista y entonces compraban más niños que antes porque pensaban que iban a durar más. Pero está también el tema de quiénes vendían esos niños en Angola: otros historiadores, sobre todo de África, teorizan que las mujeres y hombres adultos estaban siendo más empleados para la producción local en África y entonces esos niños que antes quedaban en Angola eran vendidos a mercados atlánticos. Es una situación complicada de explicar, hay variables que tienen que ver con África y otras con las Américas.

¿Cuándo y cómo fue la misión desde Montevideo a Guinea para colaborar en armar un puerto español de comercio de esclavos desde África a América del Sur? ¿Viajaron 200 personas y volvieron 20?

Sí, en Fernando Poo [actual Guinea Ecuatorial]. Luego de que los españoles tomaron Colonia de Sacramento en 1777, en el tratado de paz entre españoles y portugueses se le otorga a la corona española algo que quería ser y era una base africana para el tráfico transatlántico de esclavos. Fueron dos islas y como estaban en el Atlántico sur, la expedición partió de Montevideo, y a esta gente le pasó de todo tratando de ocupar Fernando Poo. Los portugueses que tenían que colaborar con ellos no lo hicieron, y en la isla hubo una mezcla de la resistencia de los habitantes de Fernando Poo, que los portugueses en realidad no controlaban, si bien la entregaron. Por otro lado, las enfermedades tropicales diezmaron a los españoles. No es casualidad que la colonización sistemática de África haya ocurrido después de 1880, cuando la medicina realmente comenzó a curar y el armamento europeo era muy superior al africano.