A instancias del diputado del Partido Nacional Pablo Abdala, quien hizo una pregunta específica, las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se expresaron días atrás en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados sobre el reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) acerca del gasto tributario -esto es, la renuncia fiscal- de Uruguay.

En el documento, el FMI plantea que “una reforma fiscal relativamente modesta” del régimen de incentivos a la inversión privada podría permitir una reducción del gasto tributario equivalente al 0,4% del PBI. El organismo internacional marca en el informe que Uruguay “tiene uno de los niveles más altos de gasto fiscal en América Latina” y apunta que una eventual reducción del gasto tributario posibilitaría llevar a cabo una reasignación de recursos “hacia la inversión pública productiva, la infraestructura y los programas sociales”.

Abdala dijo en la Comisión de Hacienda que el documento del FMI “llamó la atención tanto al gobierno como a la oposición”, en base a “un intercambio que hemos tenido en el ámbito del Parlamento”. “Nos gustaría conocer qué valoración hace de esto el Ministerio de Economía y Finanzas”, consultó el diputado nacionalista.

Prácticamente al término de la sesión, dado que el equipo económico había comparecido para informar fundamentalmente sobre la reglamentación de la ley de medidas económicas para las zonas fronterizas, el subsecretario de Economía y Finanzas, Martín Vallcorba, señaló que “el gasto tributario es un tema, naturalmente, que está en el debate público desde hace tiempo”.

Dicho esto, puntualizó que en los “trabajos hechos desde el exterior que analizan la situación de Uruguay” la cifra total sobre el gasto tributario “no incluye solo las medidas de promoción de inversiones”, sino también “todos los impuestos que por una razón u otra no se cobran, en particular, por ejemplo, el IVA”.

“Nosotros tenemos una tasa que es del 22% del IVA, y algunos productos están gravados en la tasa mínima, del 10%. Ahí hay un gasto tributario en esta lógica [del informe del FMI], porque hay 12 puntos de IVA que no se cobran”, explicó Vallcorba; e indicó que lo mismo ocurre con “las exoneraciones a los aportes a la seguridad social de origen constitucional”, que “también es gasto tributario”.

“En la comparación internacional estamos extremadamente arriba, entre otras cosas, porque, de repente, tenemos un régimen de exoneraciones más generoso, pero también porque tenemos un IVA más alto”, resumió.

De todos modos, Vallcorba señaló que dentro del gasto tributario “hay una parte que no es menor” vinculada al esquema de promoción de la inversión privada. “Lo que nosotros hemos planteado desde un primer momento es que tenemos que pensar en la necesidad de optimizar ese gasto. La promoción de inversiones es algo necesario para el país, lo que tenemos que hacer es implementarla de la manera más efectiva posible”, expresó.

La idea del equipo económico, sostuvo, “no es tanto gastar menos, sino gastar mejor”, de modo que “se promocionen aquellos proyectos que, sin la promoción, no se podrían llevar a cabo”. “Es muy fácil decirlo, [pero] es bastante más complejo implementarlo, y ese es el problema que tienen estos sistemas, por lo cual tienen que estar en permanente revisión, cosa que estamos haciendo, y sobre comienzos del año que viene vamos a estar anunciando un conjunto de medidas al respecto”, adelantó.

“Vamos a convivir seguramente con niveles elevados de gasto tributario”

El director de Finanzas Públicas del MEF, Juan Benítez, complementó la intervención de Vallcorba. “En nuestra estrategia fiscal, la que compareció en el presupuesto, la reducción del gasto tributario no es una estrategia relevante”, manifestó el jerarca en primer lugar.

Benítez también hizo énfasis en el peso que tiene el principal impuesto al consumo en el gasto tributario. “La mitad del gasto tributario está asociado al IVA y en el entorno de la cuarta parte a los regímenes de promoción de inversiones”, puntualizó.

Apuntó además que, debido a su “nivel de complejidad económica y de desarrollo institucional”, Uruguay tiene “una medición de la actividad económica más importante que, quizás, otras economías de la región”. “La medición exhaustiva hace que muchas veces las cifras también sean más elevadas en la comparación”, señaló.

Por otra parte, Benítez mencionó que “las economías de ingreso medio e ingreso medio alto” y “las economías cuyo ingreso crece” tienen mayores porciones del gasto tributario, por lo que resulta “razonable que un país como Uruguay vea incrementado su gasto tributario”.

“Capaz que como proporción del PIB eso puede estar mediado, porque se supone que una parte del destino del gasto tributario es justamente promover la actividad económica que incrementa el PIB, pero vamos a convivir seguramente con niveles elevados de gasto tributario”, agregó.

“Yo quería dar cuenta un poco más ampliamente de dónde viene la información y dejar claro que, más allá de las recomendaciones de hacerlo más eficiente, y que como consecuencia de la eficiencia, eventualmente, este gasto baje, ese ingrediente no forma parte de nuestra estrategia fiscal”, concluyó el director de Finanzas Públicas, en referencia a la recomendación de la disminución del gasto tributario.