Las transiciones de un gobierno al otro avanzan en los distintos ámbitos del Estado y la educación no es la excepción. Ayer, equipos entrantes y salientes conversaron en las oficinas del Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) sobre distintas políticas educativas y sobre el próximo presupuesto nacional. Wilson Netto, actual presidente del Codicen y Robert Silva, ex consejero y próximo presidente designado por Luis Lacalle Pou, conversaron con la diaria sobre lo que queda y lo que se viene.

Para Netto –que a partir del año que viene volverá a su cargo de director del Departamento de Física del Instituto Tecnológico Superior– fue un encuentro “muy cordial y ameno” con gente “que conoce el sistema educativo”. De acuerdo al jerarca, durante su administración se desarrollaron “un conjunto enorme de estrategias, que seguramente se suman a esfuerzos anteriores, para enfrentar los desafíos de la educación y dejan al Uruguay en un estado de situación diferente, con posibilidades de continuar transformando y acercando nuevas ideas”.

Según Netto, durante la reunión se conversó de “las políticas que se llevaron adelante y los avances en ese sentido. Se habló de infraestructura, de políticas docentes y curriculares, de seguimiento y protección de trayectorias, de descentralización, y también conversamos sobre el presupuesto, ya que está armado el presupuesto global 2020, se entregó la documentación al respecto, y quedaron temas para ir abordando a lo largo de enero, según el tópico que sea, se conformarán distintos equipos”.

El cambio más claro que se visualiza a futuro es la reforma del sistema de gobernanza de los consejos desconcentrados, que pasarán de ser colegiados a tener un solo director general. Netto aclaró que en la reunión con Silva “no se habló de las formas de organización que pretende tomar la nueva administración” y dijo que hasta no conocer la propuesta formal no opinará al respecto. De todas formas señaló: “Existe la libertad de organizar el sistema, después cada uno valorará si realmente esto potencia los aprendizajes y las condiciones de educabilidad o no. Lo que sabemos es que los consejos están dotados de un acumulado cultural y de una especificidad; es muy importante tener un órgano central que ayude a la coordinación de las acciones pero que no debilite la experticia específica”.

Silva, abogado y profesor de Administración y Servicios en el Instituto Normal de Enseñanza Técnica (INET), será la próxima autoridad principal del Codicen y sobre los planes a futuro dialogó con la diaria.

Ya se sabe que los gobiernos colegiados dejarán de funcionar como tales y se concentrará todo en la figura del director general. ¿Cómo visualizás ese rol?

No va a existir una disminución en los niveles educativos, ni en las atribuciones y las competencias de quienes van a llevar adelante las distintas direcciones. Lo que va a cambiar es la organización de la desconcentración: en vez de haber un órgano colegiado va haber un órgano directivo unipersonal que a su vez va a integrar el único consejo de la administración, el Consejo Directivo Central, después podrá haber ajustes de competencias.

Robert Silva y Wilson Netto, el 20 de diciembre, en la Administración Nacional de Educación Pública. Foto: Ernesto Ryan
Robert Silva y Wilson Netto, el 20 de diciembre, en la Administración Nacional de Educación Pública. Foto: Ernesto Ryan

Ahora los consejeros se dividen las tareas para gestionar algo tan amplio. ¿Cómo te imaginás la concentración en una sola figura?

Debe haber un fortalecimiento de los equipos técnicos, en el mundo pasa así, en sistemas mucho más grandes. Nos imagino potenciando las unidades profesionales que integran esa estructura, como la división de planeamiento, la inspección técnica, recursos humanos, para que no haya un consejero que se haga cargo de una gestión que en realidad la tiene que hacer una repartición técnica; creo que por ahí vamos a profesionalizar mucho más. La Dirección General va a ser una entidad que va a tener la conducción directa de cada subsistema educativo y las reparticiones técnicas llevarán la tarea de gestión, como debe ser.

En la toma de decisiones cada director general tiene conocimiento de su propio subsistema, ¿cómo puede ser que tenga voz y voto en la dirección de otro subsistema?

Vamos a salir del paradigma en donde cada uno ve su propio nivel educativo para trabajar en función de la lógica de la centralidad del estudiante. Cada director tomará resoluciones propias en la órbita de su subsistema, como ahora, y habrá resoluciones generales que tienen que tener como sentido de acción el estudiante, que tienen que abarcar y ser comprensivas de las características propias de todos los niveles. Lo que tiene que venir al Codicen es esa visión sistémica. Yo pude comprobar que eso no siempre pasa. Cuando se aprobó el plan del INET –que yo voté en contra– pregunté en la UTU dónde se iban a insertar los egresos y no se supo responder porque nunca habían dialogado, eso es lo que tenemos que cambiar. Tenemos esa intención y estamos convencidos de que lo vamos a poder lograr, creemos que este es uno de los caminos posibles, el tiempo dirá si tenemos la razón.

¿Esto va a estar en la ley de urgente consideración?

Sí, va a estar.

¿Qué expectativas tenés de que la coalición lo apruebe sin problema?

Todo esto está en el marco de las conversaciones que estamos teniendo, pero es una coalición muy sólida en lo que a educación refiere, estamos alineados y coordinados, trabajando muy articuladamente, y así seguiremos a futuro. Aunque no estaremos exentos de eventuales situaciones para deliberar y discutir, pero eso siempre es muy bienvenido.

Entre las cosas que hablaron, ¿qué políticas mantendrás?

Creo que hay mucha cosa que va a continuar, siempre lo dije, no podemos cometer el error del 2005 de llegar y frenar una cantidad de cuestiones que estaban bien. Las trayectorias educativas, la transformación curricular con el marco curricular de referencia nacional, la política de segundas lenguas, las cuestiones vinculadas a la expansión del tiempo pedagógico son cosas que seguirán. Por otra parte, hay cosas que hay que revisar de esas políticas, por ejemplo, estoy de acuerdo con que haya liceos de tiempo completo, pero hay que revisar el modelo, porque así como está hecho es inviable extenderlo a mediano plazo. Son cuestiones muy buenas que seguiremos trabajando con los diferentes actores. Acá no hay un corte para empezar de nuevo, es una continuidad de una administración que tiene la responsabilidad de desarrollar la política pública social más importante, que es la educación. No podemos llegar con ánimos fundacionales, si hay un avance desarrollado lo vamos a considerar y tener en cuenta; si lo compartimos, lo vamos a implementar y desarrollar; si creemos que hay que hacer adecuaciones, lo vamos a hacer; y si creemos que no hay que aplicarlo, no lo vamos a hacer.

¿Cuáles van a ser las primeras medidas que vas a impulsar en el Codicen?

Lo primero va a ser dialogar con los distintos referentes que tienen responsabilidades para conocer el estado de situación y luego pensar para desarrollar durante el 2020 una política profunda de profesionalización docente. Además buscaremos pensar y diseñar una nueva realidad educativa para la educación media e implementarla en 2021. También trabajaremos en el cambio de perfil de inspectores, directores, en su profesionalización, en un marco de revisión del estatuto del funcionario.

¿Se están manejando nombres para las futuras direcciones generales?

Vamos a poner a personas que estén comprometidas con la educación pública, que la conozcan, que tengan formación.

Uno de los cambios planteados es que no se necesite tantos años de experiencia en el ejercicio para pasar a tener un cargo político.

Por suerte los que estamos hoy por hoy, todos tenemos más de diez años en la educación.

¿Y los que te imaginás?

También.