Desde que el coronavirus se convirtió en pandemia nada ha vuelto a ser igual, sobre todo en los países que decretaron aislamiento obligatorio para toda su población con el fin de frenar la propagación de la enfermedad, que ya ha causado más de 22.000 muertes y más de 450.000 contagios en todo el mundo.

En el caso de España, la vida de sus 47 millones de habitantes cambió por completo el 13 de marzo, cuando el gobierno de Pedro Sánchez decretó el estado de alarma ‒es la segunda vez que se aplica en democracia‒ y limitó así la libre circulación de los ciudadanos, entre otras medidas. Aunque el país no ha suspendido toda la producción, la mayoría de los sectores se han visto gravemente afectados por la crisis de la Covid-19 y son muchas las empresas que han despedido temporalmente a miles de trabajadores.

Hoy se cumplen en España 15 días de confinamiento obligatorio e, independientemente de las circunstancias de cada persona o familia, la situación pesa, y mucho. Hay quienes combaten el encierro con lectura, películas, juegos o gimnasia. En redes sociales como Instagram los videos en directo aumentan cada día y las opciones son amplias: desde sesiones de poesía a tutoriales de cocina, maquillaje o cómo hacer un podcast.

Figuras destacadas del mundo de la televisión también han optado por seguir entreteniendo a su público, pero desde casa, como es el caso del famoso presentador Andreu Buenafuente y su programa Late Motiv (en casa), grabado desde su propio salón. Y es que la intimidad del hogar se muestra sin tapujos en esta crisis desatada por el coronavirus.

Universidades como la de Alcalá de Henares en Madrid han elaborado guías con varias actividades que pueden realizarse en casa y que incluyen música, danza o las diversas opciones que ofrecen algunos museos para recorrer sus exposiciones de manera virtual, entre otras.

La crisis del coronavirus también ha dejado en España otras imágenes inéditas, como las que protagonizaron varios agentes de la Policía local de Algaida, en Mallorca, que cantaron por las calles, guitarra en mano incluida, una canción popular infantil para animar a los vecinos, quienes contemplaban desde sus balcones.

Nuevas bandas

De izquierda a derecha: Klaus, Guillem y Rai en su terraza. Foto: Marco Vosa.
De izquierda a derecha: Klaus, Guillem y Rai en su terraza. Foto: Marco Vosa.

La música tiene un papel protagonista en estos días de confinamiento, tanto en España como en otros muchos países del mundo. Balcones, terrazas y azoteas se han convertido en escenarios improvisados de conciertos caseros y, pese a las malas noticias, también ha habido espacio para otras buenas e incluso para el nacimiento de nuevas bandas. Es el caso del grupo Stay Homas, integrado por Guillem Boltó, Klaus Stroink y Rai Benet, tres músicos y compañeros de apartamento a los que el confinamiento ha unido más que nunca.

La buena onda y la creatividad con las que componen las “confination songs” desde su terraza en Barcelona han logrado reunir a miles de seguidores en las redes sociales en apenas unos días. Con sus mensajes a ritmo de rumba, reggae y otros estilos, no sólo han logrado el objetivo de hacer más llevadero el encierro, sino que han traspasado fronteras y ahora también tienen público que los escucha desde América Latina.

Todo empezó el mismo día que el gobierno español decretó el estado de alarma, cuando estos tres jóvenes estaban tomando unas cervezas en la terraza y se les ocurrió crear un tema sobre el confinamiento obligatorio por el coronavirus.

“Nos pusimos a pensar unos acordes e hicimos una letra en portugués, sin saber portugués, pero estábamos haciendo una bossa nova y dijimos pues p’alante. Rai lo subió a su perfil en Instagram y, como la canción tuvo muy buen recibimiento, decidimos hacer otra al día siguiente, aunque no sabíamos si iba a gustar tanto”, dijo a la diaria Guillem, también integrante del grupo Doctor Prats.

Para su sorpresa esa segunda canción empezó a moverse rápidamente por WhatsApp y, sin que supieran muy bien cómo, traspasó fronteras. En Cataluña estos tres músicos ‒Klaus toca en la banda Playgrxvnd y Rai en Búhos‒ se mueven en un círculo en el que son relativamente conocidos, pero fuera, aseguran, nadie sabía que existían.

“Nos empezaron a llegar mensajes desde el resto de España y de muchos otros sitios, incluso desde México... Es una locura. Llevamos 15 años estudiando música y unos siete trabajando y nunca había ocurrido algo así. De repente salimos a la terraza con un cubo de fregar y revienta todo”, cuenta Guillem en conversación telefónica, si bien es consciente de que precisamente en una situación como esta, en la que nadie se separa del celular, resulta más probable que se den estos fenómenos.

Tras el apoyo recibido, decidieron hacer más canciones, y ya van más de diez: “El coronavirus nos ha hecho virales”, añade el músico. Ahora se plantean grabar varios temas e incluso dar un concierto, una vez que acabe, eso sí, esta crisis sanitaria. Y si la fama continúa, tal vez hasta se animen a grabar un disco, pero de momento siguen con los pies en la tierra y continuarán tocando en sus respectivas bandas.

“Somos unos privilegiados por poder pasar el confinamiento entre amigos, y si además podemos hacerlo así y ayudamos a que a otras personas se les pase más rápido, mejor”, concluyó el joven catalán.

En números

Mientras cada cual busca la mejor manera de pasar el tiempo de confinamiento obligatorio, el coronavirus sigue avanzando en España, donde el estado de alarma se ha prorrogado hasta el 11 de abril.

El país ya se ha convertido en el segundo del mundo más golpeado por la Covid-19: la cifra de víctimas mortales llegó el viernes a 4.858 y hay más de 64.000 contagios, según cifras del Ministerio de Sanidad. Ese día se registró el número más alto de muertes diarias, 769. Pero también creció el número de personas que se recuperaron de la enfermedad, aproximadamente 9.400.

Italia sigue a la cabeza de este terrible ranking con más de 7.500 muertes y más de 74.000 casos. Ambos países europeos superan en número de fallecidos a China, donde comenzó el brote epidémico.