Es la segunda vez que Paola Venditto, columna vertebral del Teatro Circular, involucrada desde la docencia y desde el escenario, se pone al hombro la dirección de un espectáculo. La dramaturga, Carla Grabino, también integra el elenco. La pieza se titula Es sólo el viento afuera y se estrena este fin de semana.

“Con Carla nos conocemos mucho, somos compañeras del Circular desde hace muchos años. En la otra obra que dirigí también trabajó”, dice Venditto en referencia a Amamos y no sabemos nada, del alemán Moritz Rinke. “Esta es su primera obra como autora y fue muy abierta. Es actriz, entonces tiene claro el mecanismo porque lo ha vivido. Fue bárbaro. Siempre jorobamos en el teatro que es mejor el autor extranjero. O cuando uno cambia tantas cosas en la puesta en escena de un autor ya muerto, a veces decimos ‘ay, si se despertara, nos mata’. Pero acá no tuvimos problema”, aclara.

Venditto dice que “para empezar es una obra donde lo que importa son las actuaciones” y por su propia trayectoria naturalmente es donde pone el énfasis. “Evidentemente, hay obras que requieren que la puesta en escena sea más espectacular; yo ahí no me siento por ahora tan fuerte, pero esto lo encaré desde la actriz que soy, o sea, desde mi propia experiencia de haber trabajado con tantos directores que te van formando. Vas robándole a todos un poquito, copiando, aprendiendo. Hace muchos años que doy clases y me gusta el vínculo entre los intérpretes en la escena. Además, son las obras que me atraen como espectadora”, agrega.

Además de Grabino, el elenco está integrado por Gustavo Bianchi, Moré y la invitada Karina Molinaro. La escenografía y el vestuario estuvieron a cargo de Hugo Millán, la iluminación es de Pablo Caballero y la música de Diego Presa.

Una historia en común

El plan para 2025 en realidad era dirigir una comedia, pero tuvo que posponerlo por cuestiones de elenco. Terminó embarcada en un drama que plantea las consecuencias que sufre el entorno de alguien que decide matarse. “El suicidio en sí es el disparador de lo que les pasa a esos cuatro personajes con ese hecho”, puntualiza la directora. “No es que la obra hable específicamente sobre el suicidio, sino que ocurre esa situación con un personaje que, por cierto, no está en la obra, sino que se menciona todo el tiempo”. El nudo del asunto es “qué pasa con ese dolor, que en el caso de uno de los personajes es muy cercano, para los otros es próximo, pero, sin embargo, eso los desacomoda en su vida cotidiana”.

Ese hecho terrible provoca que la protagonista tome contacto “con conflictos que estamos viviendo no sólo a nivel personal, familia, sociedad, sino mundial, de genocidios, etcétera. Si pensamos en que es algo de un núcleo chiquito, los personajes están quebrados y a partir de eso muestran otras quebraduras”, dice Venditto.

El tema va adquiriendo abordajes bien distintos en la medida en que se repite en la cartelera local, con montajes de textos nacionales o extranjeros, como _ La triste agonía de un pájaro azul, de la chilena Carla Zúñiga, por la Comedia Nacional, Karaoke Elusia, del catalán Oriol Grau Puig, por El Galpón, Verdar, de Damián Lomba sobre texto del chileno Nicolás Lange, y Llamada entrante_, ambientada en una línea telefónica de prevención.

“Creo que como el tema de la salud mental, es necesario hablarlo, tomar contacto con eso desde nuestro lugar, porque considero que todos capaz que podemos hacer algo para ayudar a alguien en un pequeño gesto, en una pequeña escucha. De repente no tenemos todas las herramientas necesarias, pero a veces la diferencia la podemos hacer en un encuentro mínimo, en un estar ahí para ese otro que nos pide ayuda con mucha claridad. Poder escuchar esos pedidos, que no son tan obvios, y estar más atentos me parece que como adultos, sobre todo, tenemos que ser conscientes de eso”, apunta Venditto.

Foto del artículo 'El Teatro Circular estrena Es sólo el viento afuera, una pieza nacional alrededor del suicidio'

Foto: Ana Micenmacher Singer, difusión

Especulaciones y certezas

La Sala 2 del Circular tuvo mucha demanda a causa de Si no te hubiese conocido, de Sergi Belbel, que también Venditto integra. Tuvieron que bajarla de cartel, cuenta, por un compromiso de alquiler de la sala, pero será prontamente repuesta, aprovechando que el autor catalán les extendió los derechos. “Creo que es una obra de la que no salís indiferente, salís conversando. Es lo que nos devuelven los espectadores. Más allá de que tu historia de vida haya sido totalmente distinta a lo que les pasa a estos personajes, qué hubiera pasado si yo no agarraba para acá y agarraba para aquel lado. Creo que eso engancha mucho”, dice Venditto.

Cuando empezaron a ensayarla, la temporada anterior, los actores dudaban si el público entendería la pieza. “Lo que pasa que Alfredo Goldstein es un maestro, y tenía muy claro qué quería con la obra, su puesta en escena fue perfecta, de entrada nos fue guiando hacia donde quiso. Entonces, después de que logramos el mecanismo -sobre todo, Gustavo Bianchi, que está todo el tiempo en escena-, se produce ese cambio de edad, de época, de tiempo, de enganchar escenas que parece que son las mismas pero no, porque hubo un pequeño cambio que cambió todo. Fue muy difícil al principio, pero ahora la tenemos muy aceitada. Este año Carla Grabino se unió al elenco porque Soledad Gilmet entró a la Comedia Nacional y tuvo que irse. Carla enseguida enganchó y la disfruta montones. La pasamos la verdad que muy bien”.

El Teatro Circular es de las pocas salas que mantienen temporadas no tan breves como las que se estilan actualmente, de media docena de funciones. “Somos antiguos, pero no nos importa mucho. Claro, si no viene público, vas a bajar, porque el teatro tiene sentido si hay alguien más del otro lado. Si no, por el simple placer de hacer nuestra obra no. Pero tal vez porque nuestras salas no son tan grandes, si los espectáculos están funcionando, nosotros tratamos de mantenerlos. Ya sabemos que no podemos aspirar a los seis meses, eso ya no pasa hoy, pero tres meses sentimos que es lo mínimo que le podemos dar a un espectáculo; primero, porque ensayamos con mucho esfuerzo y tratamos de que se estrene en perfectas condiciones, pero también sabemos que las obras necesitan un andar, no solamente para que el público se entere, el famoso boca a boca, que acá es lo que sigue funcionando, más allá de las redes, más allá de las notas. Como intérpretes, la obra crece como si fuera un bizcochuelo. Va a estar mejor dentro de dos semanas, el mes que viene, porque los actores ya están más distendidos, se sienten más cómodos, todo está claro en el andamiaje”, explica.

Es sólo el viento afuera. En el Teatro Circular (Rondeau 1388) los sábados a las 20.30 y los domingos a las 19.00. Entradas: $ 600 en Redtickets.