En un nuevo Día Internacional de la Mujer, colectivos y organizaciones feministas convocan este domingo a manifestaciones en distintos puntos del país para poner arriba de la mesa las problemáticas que persisten en Uruguay y denunciar otras que ocurren hoy por fuera de nuestras fronteras. En Montevideo, la convocatoria más amplia es la de Vía al 8M, plataforma que reúne a una treintena de colectivos, que llama a movilizarse bajo la consigna “8M: acción feminista antiimperialista. Por la soberanía de los pueblos. ¡No pasarán!”.
La plataforma convoca a concentrar a las 17.00 en la plaza Independencia, donde habrá diversas intervenciones artísticas, para marchar a las 18.00 hacia la explanada de la Universidad de la República (Udelar). Antes de empezar el recorrido, se leerá una proclama elaborada en conjunto con los colectivos integrantes y la Coordinadora de Feminismos, que fue acordada durante las asambleas preparatorias que funcionaron desde mediados de enero.
Una de las voceras de Vía al 8M, Tamara Abracinskas, explicó a la diaria que con “soberanía de los pueblos” hacen referencia a la “alianza histórica” del movimiento feminista con la diversidad de organizaciones populares y sociales de América Latina y el Caribe, así como una “reivindicación histórica de la región en contra de la colonización”. Además, señaló que el “¡no pasarán!” remite a “una consigna histórica antifascista que abrazamos”.
En tanto, la Coordinadora de Feminismos –que coordinó con esta plataforma la organización de una marcha única– llama a reunirse a las 18.00 en la plaza Libertad, desde donde marcharán minutos después. Su consigna pone el foco en “las mujeres del mundo en resistencia, defendiendo la tierra, el agua y la vida”, y “ante el odio y la violencia patriarcal”, sostiene que “¡ni la tierra ni los cuerpos somos territorios de conquista!”, detalló a la diaria Ivana Silvera, una de sus integrantes. Al llegar a la Udelar, realizarán una intervención performática sobre “las violencias que se recrudecen en la región y en todo el mundo” y se leerá nuevamente la proclama, esta vez de forma colectiva.
Desde ese punto también partirá el colectivo ¿Dónde Están Nuestras Gurisas?, que visibiliza la búsqueda de mujeres desaparecidas y acompaña a sus familias. Invita a concentrar a las 18.00 y a marchar “por las gurisas desaparecidas, hasta que aparezcan todas”.
Por su parte, la Intersocial Feminista –que también nuclea a varios colectivos– invita a reunirse a las 17.30 en la plaza Independencia para marchar a las 18.00 hacia el mismo destino, con la consigna “Estado ausente = pobreza y violencia hacia las mujeres”. Allí también se sumará el colectivo La Pitanga, que forma parte de la Intersocial Feminista, bajo la consigna “Migrar es nuestro derecho”.
En tanto, el colectivo Proyecto Ikove, conformado por sobrevivientes de violencia sexual y aliadas a la causa, llama a concentrar en la Plaza del Entrevero a las 16.00 para marchar a las 18.00 hacia la Udelar. En su caso, invitan a “intervenir el espacio, hacer carteles y reivindicar esta lucha desde las voces de las personas afectadas por la violencia sexual” y, a su vez, “exigir prevención, justicia y reparación de las violencias sexuales”, según indica la convocatoria difundida en Instagram.
En paralelo, otras agrupaciones invitan a sumarse con consignas vinculadas al recrudecimiento de la violencia patriarcal, la ausencia estatal frente a las distintas desigualdades de género y la pobreza. Aunque algunos colectivos partirán desde otros puntos del Centro, todos convergirán en la marcha que seguirá un único recorrido por la avenida 18 de Julio hasta la Udelar.
“Amenaza a la paz” y momento de “resistir”
Abracinskas, que también integra la Red de Acompañamiento Feminista en Aborto Las Lilas y Mujer y Salud en Uruguay (MYSU), dijo a la diaria que la consigna de la marcha de Vía al 8M “condensa la coyuntura actual de América Latina y el Caribe” y refleja, a la vez, la “fuerza” del movimiento feminista por “abrazar las causas de sororidad internacional”. “Nuestra región atraviesa un contexto de amenaza a la paz consagrada en términos bélicos y de avance de la ultraderecha, aliada con la postura imperial de Estados Unidos”, y que fomenta discursos de odio y coloca a las feministas como “enemigas”, puntualizó.
En este sentido, mencionó una serie de acontecimientos como el “recrudecimiento del bloqueo [económico, comercial y financiero] a Cuba”, la amenaza de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, de intervenir Colombia, los discursos de odio hacia el feminismo y la comunidad LGBTI+ del presidente de Argentina, Javier Milei, la futura asunción del ultraderechista José Antonio Kast como presidente de Chile y la población migrante que “está resistiendo la brutalidad represiva del ICE [Servicio de Migración y Aduanas] de Estados Unidos”.
La proclama, elaborada en conjunto con los colectivos de la plataforma, tiene como ejes centrales el antifascismo, el antiimperialismo, el “repudio” al genocidio palestino y a la “erradicación indígena”. Según Abracinskas, fue “una discusión a la interna que requirió varias reuniones para lograr consenso”, ya que se analizó “qué riesgos se corren al apoyar ciertas concepciones y si le corresponde al feminismo posicionarse”. Finalmente, entendieron que “la soberanía del país depende de la soberanía y el respeto a la democracia en la región”.
A nivel local, incluyen el reclamo de “vivienda digna”, con la exigencia de programas estatales para mujeres en situación de violencia de género y sus hijos, así como “trabajos dignos” y el apoyo a la propuesta del PIT-CNT para gravar al 1% más rico del país, ya que consideran que “persiste un modelo de desigualdad”. Además, señalan la necesidad de “mejorar” el Sistema Nacional Integrado de Cuidados y el énfasis en la “profundización de los conflictos ambientales, la lucha por memoria, verdad y justicia, y la denuncia de femicidios, suicidios, violencia vicaria, redes de narcotráfico y de trata de personas”.
Otro punto es la autonomía reproductiva. En esta línea, Abracinskas, como integrante de MYSU, indicó que plantearon “urgencias” ante la Comisión Nacional Asesora en Derechos Sexuales y Reproductivos del Ministerio de Salud Pública (MSP), en la que participan como colectivo, en el marco de la elaboración de una propuesta para modificar la Ley 18.987 de Interrupción Voluntaria del Embarazo, anunciada en febrero por el subsecretario de esa cartera, Leonel Briozzo. Entre las principales modificaciones sugeridas están “las barreras para mujeres inmigrantes [ya que exige tener un año de residencia para acceder al aborto], la objeción de conciencia como problemática y la ampliación del plazo a más de 12 semanas” de gestación.
La activista afirmó que el movimiento feminista debe “resistir” y “fortalecer los intercambios con otros colectivos y potenciar su capacidad y acción colectiva”. Señaló que, aunque el gobierno sea frenteamplista, no implica la ausencia “de amenazas, de retroceso, campañas de desinformación, de odio y negacionismo sobre los aportes del movimiento feminista”. En este sentido, señaló que conceptos como violencia basada en género, femicidio, derechos sexuales y reproductivos y autonomía reproductiva “están siendo cuestionados”. Aun así, destacó que “Uruguay tiene las condiciones para sostener lo logrado y mejorar las circunstancias futuras” y que hoy tiene la “responsabilidad de avanzar mientras otros resisten”.
Vía al 8M está integrado por el Área de Género de la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua, Asociación de Mujeres Uruguayas con Discapacidad, Asociación Ver del Alma, Cirqueras Feministas, Coordinadora Popular y Solidaria - Ollas por una Vida Digna, Coordinadora por Palestina, Cotidiano Mujer, Comisión de Género de El Galpón, ¿Dónde están nuestras gurisas?, Red de Acompañamiento Feminista en Aborto Las Lilas, Mujer y Salud en Uruguay, Taller Célica Gómez, Hilos - Tejido Cultural, Consejo de la Nación Charrúa, Comisión de Género de Fecovi, Libertadoras Antifascistas, Encuentro de Feministas Diversas, Our Voice, la Comisión de Derechos Humanos y Género de la Agremiación Federal de Funcionarios de la Udelar, Boicot, Desinversiones y Sanciones, Mujeres del Oeste, Voces Insurgentes, Federación de Organizaciones de la Discapacidad, BDS Uy, FDIM/REDH, Resistencia Feminista, Alba TV, Voces Privadas, Secretaría de Género, Equidad y Diversidad del PIT-CNT, Internacional Antifascista - Capítulo Uruguay, y Movimiento de Mujeres Kurdas.
“Retroceso en derechos” y “recrudecimiento de la violencia patriarcal”
Frente “al avance fascista y el recrudecimiento de los modos patriarcales en el ejercicio de la violencia”, la Coordinadora de Feminismos –que surgió en 2014– se posiciona este año en una “acción feminista antiimperialista”, según explicó Silvera. Alertó sobre el avance de la ultraderecha y el “retroceso de los derechos sobre los cuerpos en general y, en particular, sobre los de las mujeres”, así como la “apropiación de los territorios” y “la devastación de la tierra”, causada por “la máquina empresarial, imperialista y multinacional”. En este sentido, mencionó los proyectos de exploración sísmica 3D autorizados por el Ministerio de Ambiente a ejecutarse entre noviembre de 2026 y abril de 2027 en la Zona Económica Exclusiva de Uruguay.
Silvera remarcó que, además, cada 8M se recuerda en las calles lo sucedido con las 129 trabajadoras textiles que “fueron prendidas fuego dentro de la fábrica [Cotton de Nueva York, el 8 de marzo de 1908, tras una huelga por equidad salarial, reducción de la jornada laboral y mejores condiciones de trabajo]”, y se establece un nexo con la historia de los cuerpos de las mujeres, “no solo desde la época de la Inquisición, con la caza y quema de brujas”, sino también con lo que ocurre hoy con “las sirias, las palestinas, las kurdas, las mujeres [indígenas] del Amazonas [en Brasil] y las de Abya Yala”.
A su vez, sostuvo que la Coordinadora de Feminismos no suele “reivindicarles al Estado, a los organismos internacionales u ONG sobre derechos vinculados al presupuesto”. Silvera explicó que es porque consideran que “las mujeres podemos salir de los lugares que nos impone el sistema patriarcal si nos juntamos, acompañamos y salimos a la calle a denunciar situaciones de abuso y violencia por parte de varones, del Estado y las organizaciones”. Remarcó que “cuando los colectivos se centran en demandarle al Estado, el feminismo pierde fuerza, porque toda la energía queda centrada en pedirle al Estado que se haga cargo de algunas cuestiones que también nos competen a nosotras”.
Por otra parte, sobre la situación de los feminismos en Uruguay, comentó que entre 2014 y 2017 “las mujeres se organizaron y conformaron en colectivos”, pero tras la pandemia de covid-19 “muchos grupos se fracturaron y se desvanecieron” debido “al encierro, los temores y la dificultad de rearmarse”. También influye que, aunque “las personas nos pensemos desde algunos lugares como feministas, prima la individualidad de recuperar el trabajo y volver a los modos de vida esclavizantes”. Asimismo, resaltó que, como en todo grupo humano, “hay diferencias al momento de llegar acuerdos dentro del movimiento feminista. No somos ajenas”, ratificó.
Lo urgente es “presupuestar la ley de violencia de género”
“Las deudas en términos de atención a la violencia de género son las mismas que hace diez años, ya que se crean medidas mínimas que no mueven la aguja a la hora de salvar vidas. No se incrementan servicios ni horarios y no se conforman equipos de evaluación de riesgo en el Poder Judicial, por lo que las mujeres siguen denunciando y reciben protección según el criterio de quién atienda el teléfono. No hay un seguimiento, atraviesan varias instituciones y se van cayendo del sistema, que está totalmente perforado y funciona pésimo”, denunció Soledad González, integrante de la Intersocial Feminista.
Subrayó que, en una reunión con el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, a la que asistieron en nombre de la sociedad civil González y Teresa Herrera –de la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual–, durante la concentración en Torre Ejecutiva por el caso de violencia vicaria de setiembre pasado, el jerarca “se comprometió a instalar una mesa de trabajo para revisar el sistema de respuesta a las denuncias de violencia de género y buscar soluciones a los problemas de las instituciones responsables”. Sin embargo, después de una primera reunión en setiembre en la que presentaron sus planteos, las autoridades “nunca nos convocaron y no cumplieron con la promesa”, afirmó González.
En este marco, reclamó que “lo urgente es presupuestar la ley de violencia basada en género hacia las mujeres [19.580]”, promulgada en 2017, ya que hay “faltantes de recursos humanos y materiales para evaluar las denuncias”. “¿Quién evalúa las denuncias? ¿Cuánto riesgo de ser asesinada tiene una niña, un niño, una adolescente o una mujer si no hay un equipo formado técnicamente?”, cuestionó. A su vez, señaló que “hay situaciones muy graves de violencia vicaria, en las que la Justicia está quitándoles los hijos a las madres, víctimas de violencia de género, porque los agresores manipulan las herramientas legales a su favor y existen operadores jurídicos con ideología misógina”.
En la proclama del colectivo también se abordará la pobreza, tanto infantil como la vinculada a la “situación de indigencia y precariedad absoluta de las madres solteras que viven en asentamientos y deben dejar de comer para poder alimentar a sus hijos”, y señaló que la Coordinadora Nacional de Asentamientos, que integra la Intersocial Feminista, “reclama una renta básica universal para combatir la pobreza”. Además, destacó que “se necesita presupuesto” para subsidios de alquiler, inserción laboral, elevar los niveles educativos, transporte, y “para garantizar comida sobre la mesa todos los días”.
Por otra parte, si bien el colectivo se adherirá al reclamo por el “fin de la guerra y al rechazo del avance imperialista”, aclaró que “no es el centro de la proclama”.
En cuanto a la realidad del movimiento feminista en nuestro país, sostuvo que “el desafío es reunificarse”, ya que los colectivos “están bastante incomunicadas entre sí y no hay diálogo para proyectar una estrategia o poner objetivos en común, más allá de las diferentes posiciones que se tengan”. Aseguró que esto se debe a “la incapacidad de las propias feministas de poder construir colectivamente desde una mirada amplia, algo que otros movimientos sociales sí han logrado”.
Paro del PIT-CNT
En el Día Internacional de la Mujer, el PIT-CNT adhirió al paro internacional de mujeres de 24 horas, aunque cada sindicato resolverá si lo aplica también para los trabajadores. La central sindical, que forma parte de Vía al 8M a través de su Secretaría de Género, Equidad y Diversidad Sexual, instó a concentrarse a las 17.00 en la plaza Independencia para marchar hacia la explanada de la Udelar, con la consigna “8M: acción feminista antiimperialista. Por la soberanía de los pueblos. ¡No pasarán!”.
La vicepresidenta de la central sindical y responsable de la Secretaría de Género, Carolina Spilman, destacó durante una conferencia de prensa celebrada el miércoles que, aunque las mujeres participan “masivamente” en el mercado laboral, “la sobrecarga persiste”, ya que asumen “responsabilidades domésticas y de cuidados”. Advirtió que eso “impacta en los ingresos, en las trayectorias laborales y en la autonomía económica”.
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