Carlos (alfarero): Seguro que van a salir a decir que Estados Unidos está ahí por el petróleo.

Lucía (modista): Yo me compré un pasaje a Teherán que me salió regalado. Como dijo Confucio, hay que transformar las crisis en oportunidades.

Jenny (cirujana cardiovascular): Ya era hora de que alguien cortara con toda esta bobada de los therianíes.

Román (interiorista): El día que vi en Youtube un espectáculo de luces en Teherán me di cuenta de que eso de los drones iraníes iba en serio.

Lucio (mecánico): Uruguay no debería meterse en esa guerra, por lo menos hasta que no se avizore un ganador claro.

Pedro (artesano): ¿Por qué no dejan tranquila a toda esa gente? Ya demasiado tienen con vivir con calor en la arena y sin playa.

Javier (decano): No quiero repetir cosas que ya se han dicho. Solo recordarles la frase de Anakin Skywalker: “¡Tú eras el elegido! ¡El que destruiría a los Sith, no el que se uniría a ellos!”. Ta claro, ¿no?

Yaquira (liceal): ¿Las cosas de Temu las traen por el estrecho que controlan los iraníes o viene por otro lado?

Christian (standapero): Tengo una opinión pesada sobre el tema y es básicamente contra Israel, pero estoy dispuesto a no manifestarla a cambio de un esponsoreo.

Ivanna (coach): A mí me gustaría que las mujeres que critican a Trump vayan a Teherán y anden de noche solas, sin burka, borrachas, desnudas y drogadas, a ver si allá están tan seguras como acá.

Ronald (comentarista radial): Esto escaló y ya no se puede detener la violencia. Cuando hay jurados malaleche que puntúan como puntúan en la primera rueda, es esperable que la gente se enoje.

Sandra (chapista): Hay mucha desinformación, muchas mentiras. Para empezar, todos los mapas sobre los ataques parten de la base de que la Tierra es redonda. Así es muy difícil debatir con seriedad.

Luana (talabartera): Claramente estamos ante una teocracia que eligió al dios equivocado.