El presidente de la República, Yamandú Orsi, reunió este domingo a su gabinete en la residencia de Suárez y Reyes para definir la postura de Uruguay ante el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela, que terminó con la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, quienes se encuentran detenidos en Nueva York, donde serán acusados por presuntos delitos vinculados al narcotráfico y el terrorismo.

“De esta reunión salen algunas definiciones que creo que son lo suficientemente claras para posicionar al país, al gobierno uruguayo en esta coyuntura internacional tan compleja”, manifestó Orsi en una breve declaración a la prensa después de más de tres horas de reunión. Al término de la declaración, en la que el mandatario uruguayo no mencionó directamente a Estados Unidos ni a su presidente, Donald Trump, no se aceptaron preguntas.

Al encuentro asistió el pleno del Poder Ejecutivo, a excepción de la ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, cuyo lugar fue ocupado por el subsecretario Joel Rodríguez. También asistió la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse.

En primer lugar, Orsi destacó la “conformidad” del Consejo de Ministros con el comunicado emitido este sábado por el Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo. Como segunda conclusión de la reunión, remarcó que “Uruguay lo que está haciendo es manteniendo una posición histórica del país que se remonta al año 1965”. El presidente recordó que ese año, ante la segunda invasión de Estados Unidos a República Dominicana, Uruguay –que integraba el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas como miembro no permanente– “defendió una posición que se mantiene hasta hoy, que incluye algunos puntos, cuatro puntos, en definitiva”.

El primero, la “no intervención de ningún país en los asuntos de otro y, por supuesto, menos aún la intervención por la fuerza”; el segundo, la promoción de la “solución pacífica de las controversias como principio fundamental”; el tercero, “la igualdad soberana entre los países” como “la única forma de mantener los equilibrios y que las superpotencias no sean las que avasallan a los demás”; y por último, la defensa del derecho internacional, repasó el presidente.

“Nosotros le agregamos en el día de hoy también la defensa permanente del Uruguay a la convivencia y a la vida democrática de los países”, agregó el mandatario.

El presidente también anunció que Uruguay adhirió este domingo a una declaración conjunta de los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México y España, que buscarán promover “en cada uno de los ámbitos internacionales en los que lo podamos plantear”, como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) o la Organización de los Estados Americanos (OEA), “para que se pueda encontrar una salida pacífica a la situación por la que está pasando América Latina, en este caso concreto, [en] Venezuela”.

Brasil, Chile, Colombia, México, España y Uruguay rechazaron “las acciones militares ejecutadas unilateralmente” y llamaron a la unidad regional

El presidente también anunció que Uruguay adhirió este domingo a una declaración conjunta de los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México y España, que buscarán promover “en cada uno de los ámbitos internacionales en los que lo podamos plantear”, como la Celac o la OEA, “para que se pueda encontrar una salida pacífica a la situación por la que está pasando América Latina, en este caso concreto, [en] Venezuela”.

En el comunicado, los gobiernos progresistas de la región y el de España expresaron su “profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, las cuales contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas”.

“Estas acciones constituyen un precedente sumamente peligroso para la paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil”, se afirma en la declaración, en la que se sostiene que “la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional”.

“Reafirmamos que sólo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana”, manifestaron los gobiernos encabezados por Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Gabriel Boric (Chile), Gustavo Petro (Colombia), Claudia Sheinbaum (México), Pedro Sánchez (España) y Orsi (Uruguay).

Asimismo, en la declaración se subraya “el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, construida sobre el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención”. Sobre esa base, los países realizaron un “llamado a la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad regional”. Al mismo tiempo, exhortaron al secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y “a los Estados miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes, a hacer uso de sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional”.

Por último, manifestaron su preocupación “ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, lo que resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región”.

Este sábado, además de afirmar que Estados Unidos se “hará cargo” de la situación en Venezuela, Trump aseguró que las “enormes compañías petroleras de Estados Unidos, las más grandes del mundo”, gastarán “miles de millones de dólares, arreglarán la infraestructura que está muy dañada, la infraestructura petrolera, y comenzarán a ganar dinero para el país”.

El primer pronunciamiento del gobierno uruguayo: “El fin no puede justificar los medios”, afirmó Orsi

El sábado, el Ministerio de Relaciones Exteriores informó en una primera declaración que el gobierno uruguayo estaba “siguiendo con atención y seria preocupación los acontecimientos que desde las últimas horas se vienen reportando desde Venezuela, que incluyen ataques aéreos de los Estados Unidos contra instalaciones militares e infraestructura civil venezolana”.

“Uruguay rechaza, como siempre lo ha hecho, la intervención militar de un país en territorio de otro y reafirma la importancia de respetar el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, en particular el principio básico de que los Estados se deben abstener de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas”, expresó la cancillería uruguaya, encabezada por Mario Lubetkin, antes de las declaraciones de Trump en conferencia de prensa.

Por su parte, previo a la reunión del gabinete de este domingo, Orsi escribió en X: “Ante la grave crisis internacional por todos conocida, el gobierno uruguayo ya se expresó a través de su cancillería: rechazo a la intervención militar y búsqueda permanente de una salida pacífica a la crisis venezolana. El fin no puede justificar los medios”.

También en X, la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, sostuvo que, si bien “puede haber miles de opiniones sobre los asuntos internos de Venezuela”, en este momento “no se trata de eso”. “El derecho internacional existe precisamente para garantizar que todos los Estados seamos iguales ante la ley que nos hemos dado colectivamente. La alternativa es la ley del más fuerte, un camino que Uruguay nunca podrá aceptar. Atacar a un Estado soberano al margen del derecho internacional no es admisible. Socava las bases del multilateralismo, debilita la paz y sienta precedentes extremadamente peligrosos para la convivencia entre las naciones”, expresó.

En el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores se señaló que se está “en permanente contacto” con el consulado de Uruguay en Caracas, “pendiente de la situación de la comunidad de compatriotas en Venezuela”, así como también del personal diplomático, que se encuentra “en buen estado de salud”.