El escenario internacional, marcado por guerras y por el debilitamiento del multilateralismo, impacta de formas diversas en Uruguay. El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, dijo a la diaria que la situación global está “pegándole a las decisiones de inversión, porque el mundo se ha vuelto mucho más incierto”. “Hay compañías que están reestructurando operaciones que tenían localizadas en Uruguay y eso está suponiendo que hay una reducción de plantilla en algunos servicios profesionales donde Uruguay se había posicionado bien en los últimos 15 años. Y además está introduciendo, como si fuera poco, elementos sobre precios o variables muy relevantes para la economía uruguaya, como este shock que estamos recibiendo de valorización del precio del petróleo”, advirtió.
Agregó que los precios de exportación de los productos uruguayos van a seguir aumentando, pero lo harán a un valor mucho menor que “el principal precio de importación”, el petróleo. “Eso por supuesto que le pega a la macroeconomía. No sabemos la duración de este fenómeno bélico puntual, y por lo tanto hay que mirarlo con detenimiento”, señaló.
El ministro afirmó que la regla de ajuste bimestral de los precios de los combustibles “precisamente lo que pretende es suavizar shocks, o sea, seguir el precio internacional, pero al mismo tiempo suavizar cambios de precios, de manera que si hay un fenómeno transitorio, no se traslade enteramente a la economía y afecte severamente a los agentes económicos”.
En relación a qué hará el gobierno con el próximo ajuste, teniendo en cuenta la reciente suba del petróleo, Oddone dijo que todavía no tomaron una decisión y que es parte de lo que tendrán que discutir con la ministra de Industria, Fernanda Cardona. Sobre la posibilidad de que este incremento no se traslade a los consumidores, aclaró que el gobierno está “en condiciones de absorber un shock transitorio”, pero no uno “que se vuelva permanente”. “Por decirlo de alguna manera: si estamos ante un escenario donde el precio del petróleo se revierte y vuelve a niveles en el entorno de los 70 dólares el barril en un mes, habremos podido gestionarlo. Si se consolida un precio de petróleo por encima de los 100 dólares el barril por un periodo que se prolongue por más de un mes, necesariamente se va a terminar trasladando al precio final, porque si no, tiene consecuencias fiscales que Uruguay no tiene margen fiscal holgado para gestionar”, indicó.
La relación con Estados Unidos: “Hay que manejarse con mucho cuidado”
Uruguay ha mantenido tradicionalmente una postura de no alineamiento con las grandes potencias y de respeto al multilateralismo. Sin embargo, bajo el segundo mandato de Donald Trump Estados Unidos ha modificado su política con respecto a América Latina y actúa en algunos casos en función de alineamientos ideológicos. En este contexto, advirtió Oddone, “hay que manejarse con mucho cuidado”. “La reacción inmediata que surgiría es: ´Nosotros somos adherentes al mundo multilateral que respeta las reglas de juego y que respeta la autodeterminación´. Y yo creo que ese es el sentimiento del gobierno uruguayo, que representa fielmente el que la sociedad tiene. Ahora, ¿cómo te manejás con esos principios en la práctica? Tenés que ser pragmático”, indicó. “No perdiendo de vista cuáles son nuestros principios, no resignando nuestras condiciones de soberanía, pero muy pragmáticos. Entre otras cosas porque tenemos que reconocer que formamos parte del hemisferio occidental, donde hay una potencia que le ha prestado poca atención a América Latina, pero que acaba de mostrar que tiene un enfoque distinto”, añadió.
Oddone puso como ejemplo lo sucedido en Venezuela, con el secuestro del exmandatario Nicolás Maduro. “Si yo te hubiera dicho a ti en noviembre del año pasado la situación que hoy ocurre en Venezuela, no te lo hubieras imaginado. Yo no me lo hubiera imaginado. Eso se traduce en que en Uruguay hubo apresuramientos de valoraciones políticas de las dos partes, en el sentido de condenar como si hubiera un gobierno vulnerado, y en el sentido de adherir como si hubiera una restauración democrática, y ninguna de las dos cosas efectivamente pasaron, al punto tal que todas esas personas se llamaron a silencio. Ya no hablamos más del gobierno democráticamente electo, ni hablamos tampoco con tanta claridad de esa intervención no deseada. Bueno, eso nos pasa a los que estamos ejerciendo el gobierno todos los días, con una multiplicidad de temas”, aseguró. Llamó, en ese marco, a “ser pacientes y prudentes en cómo evaluamos las acciones de un gobierno en un mundo que se está moviendo de manera permanente y donde las señales son contradictorias”.
La oposición reclamó en los últimos días que Uruguay se integre a la iniciativa del Escudo de las Américas de Trump, que apunta a generar una alianza militar para combatir el narcotráfico. Consultado sobre qué debería hacer Uruguay en este caso, Oddone llamó a la “prudencia”. “Yo invitaría a todos los agentes, por prudencia por el país, a ser muy cuidadosos en qué decimos, en cómo lo manifestamos”, reclamó.
Consideró que en este momento, “no hay que tomar ninguna decisión más que la que Uruguay ha manifestado: la adhesión a los mecanismos globales y regionales para atacar los problemas que tienen que ver con la seguridad”. Pero al mismo tiempo, valoró que hay que estar “muy atentos a que hay una configuración del escenario del combate al crimen organizado que parece ser distinta, y que por lo tanto tenemos que tomar en cuenta ese hecho”. “Es probable que Uruguay reciba invitaciones, presiones para comportarse de manera distinta, y hay que irlo evaluando. No fuimos invitados a participar, por ahora estamos en esta situación. Hay elecciones en Brasil a fin de año, es un resultado incierto. El año que viene podríamos tener otro tipo de situaciones, de presiones. No deberíamos hacer de este tema, que es un tema muy pero muy delicado, algo del debate político de cortísimo plazo”, expresó. “No es: Tenemos que estar ahí o no podemos ir nunca ahí. Porque es posible que terminemos teniendo que ir ahí y porque es posible que ingresar de manera temprana genere otro tipo de desequilibrios”, agregó. Aclaró que en este momento, comparte “plenamente la posición del gobierno de Uruguay, como no puede ser de otra manera”. “Nosotros estamos integrados a un conjunto de instituciones y estamos evaluando invitaciones o presiones que eventualmente tendremos para integrarnos. Por ahora no tenemos más que una no invitación”, señaló.
La invitación del gobierno argentino a Talvi para que los asesore es “interesante”, consideró Oddone
El gobierno argentino encabezado por Javier Milei invitó al economista Ernesto Talvi a integrarse a su equipo de asesores. Oddone opinó que es un hecho “interesante” que hayan decidido sumar a una persona “que tiene una mirada de más largo plazo”. “Es algo así como que Argentina reconoce que necesita fortalecer sus capacidades de trazar un plan de más largo aliento una vez que el ajuste macroeconómico, ortodoxo y financiero, entienden ellos que está llegando a su fin”, consideró.
Destacó que Talvi “es una persona competente, con formación sólida y que puede efectivamente contribuir”. “No estoy muy seguro de que la visión filosófica de Ernesto sea 100% coincidente con algunas de las manifestaciones que algunos hacedores de política económica tienen en Argentina, pero seguramente eso lo habrán conversado y lo habrán acordado”, apuntó.
Sobre los cuestionamientos que ha recibido desde el Frente Amplio por valorar positivamente la gestión económica del gobierno de Milei, Oddone dijo que la economía argentina en los últimos años “había entrado en una deriva de imposibilidad de solución” y “requería un enfoque de política económica diferente”. “Siempre creí que un ajuste como el que Milei pretendía hacer no era socialmente posible ni políticamente factible, porque las condiciones que requería eran muy duras en términos de desempleo, en términos de ingreso de los ingresos de los hogares y por lo tanto en términos de cohesión social. No obstante lo cual ese ajuste se hizo y diría que si bien es absolutamente cierto de que hay enormes sectores de la población que lo resisten, acabamos de tener un resultado electoral que de alguna manera ratificó la confianza en el proyecto que está en curso”, advirtió el ministro.
“Entonces, en ningún caso estoy en condiciones de decir que comparto lo que fue hecho, pero no estoy muy seguro de que resolver el problema que la economía argentina tenía tuviera muchas opciones muy diferentes a lo que fue hecho”, concluyó.