El senador del Partido Colorado Robert Silva presentó dos proyectos de ley en el Parlamento relativos al Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU). Uno de ellos establece el “derecho a un referente afectivo externo”. En la exposición de motivos, Silva explica que el sistema de protección especial del INAU, y en particular el de protección 24 horas, atiende a niñas, niños y adolescentes “que han atravesado rupturas vinculares significativas y que, por definición, se encuentran en situaciones de alta vulnerabilidad”.

“Sin embargo, la organización del trabajo propia del cuidado residencial en nuestro país (turnos, cambios de equipos), la rotación de personal y el tamaño de los dispositivos puede dificultar que se consoliden vínculos con adultos significativos y estables”. Agrega que la mayoría de los menores “bajo cuidado del Estado no cuenta con una figura adulta de referencia estable ajena al dispositivo institucional”. A su vez, el senador subraya que hay personas y familias que, “sin encontrarse en condiciones de asumir procesos de adopción o acogimiento familiar, cuentan con disponibilidad afectiva, tiempo y compromiso para ofrecer una presencia adulta significativa y duradera”.

Entonces, en su primer artículo, el proyecto reconoce “el derecho de niñas, niños y adolescentes bajo medidas de protección especial 24 horas a que se considere y, cuando corresponda, se designe un referente afectivo externo, como figura complementaria de acompañamiento personal”. Al referente lo define como una persona adulta “independiente del dispositivo de cuidado”, que establece con el menor “un vínculo regular, estable y continuado de acompañamiento, escucha y orientación, con el fin de contribuir a su bienestar emocional, social y racional”.

En el artículo 5 del proyecto se establece que “no podrá designarse ni mantenerse un referente afectivo externo cuando el niño, niña o adolescente se oponga a ello y el INAU considere que posee comprensión suficiente para tomar una decisión informada”. La iniciativa también consigna las funciones del referente, como “visitar regularmente” al menor, y “ofrecer un espacio de escucha, orientación y acompañamiento personal”, entre otras. A su vez, se señala que el INAU establecerá “procedimientos rigurosos de selección” de los referentes, que incluyen, por ejemplo, “evaluación de idoneidad personal y motivacional”, así como también “verificación de antecedentes”.

El otro proyecto que presentó Silva busca establecer “estándares mínimos en el sistema de protección especial del INAU”. En la exposición de motivos, el senador sostiene que “diversos diagnósticos técnicos, informes institucionales y análisis académicos han señalado, de manera consistente, debilidades persistentes en la coherencia, continuidad y trazabilidad de las intervenciones de protección, especialmente cuando estas se prolongan en el tiempo”.

Entonces, el senador propone, por ejemplo, un plan con tres funciones estructurales: “Ordenar la intervención (objetivos, acciones y responsabilidades); “exigir que los cambios de rumbo sean explícitos, fundamentados y revisables”, y “prevenir la cronificación inercial de las medidas, mediante instancias periódicas de revisión sustantiva”.

En diálogo con la diaria, Silva dijo que ambos proyectos son la consecuencia de la comparecencia del INAU en el Parlamento a fines de febrero, de ponerse “a estudiar el sistema de protección especial que tiene” y de la realidad, “que te cachetea”, por la muerte de menores a cargo del INAU que se dieron en las últimas semanas. “Es todo muy malo y muy precario. Hay muchas cosas que están dispuestas y no se cumplen, y otras tantas que no están dispuestas. Yo quedé realmente asombrado con la existencia de cuadernitos con espiral en donde se registran todos los acontecimientos y el transitar diario de una cantidad de menores que están en el sistema de protección del INAU”, subrayó.

Silva destacó que, así como en el sistema de salud hay una historia clínica, debe haber “un registro estandarizado y digitalizado, donde se establezcan todas las cosas y se realicen evaluaciones periódicas”, para ver qué es lo mejor para el menor. Por último, el senador subrayó que “la violación de los derechos humanos en algunas dependencias del INAU es terrible”.