Hay “otros” que están pensando la educación no como derecho, sino como privilegio. En tanto, ¿cómo proponemos y repensamos proyectos político-pedagógicos alternativos, que configuren otros sujetos?
La intervención de la OEA en las elecciones de Bolivia fue lo que “habilitó” el golpe de Estado. Lo justificó, le dio una razón, lo construyó políticamente.
Este es un paquete bastante complejo de reformas de carácter ultraliberal, concentrador, autoritario, que promueve la falta de transparencia y la falta de participación, y que tiene un claro tinte privatizador.