El presidente Yamandú Orsi dio este lunes un discurso ante la Asamblea General, en el que repasó distintos hitos del primer año de gestión, pero también hizo varios anuncios. En concreto, la creación de dos cárceles de máxima seguridad. “Este año iniciaremos la construcción de dos cárceles de máxima seguridad con estrictos controles y tecnología de punta para personas imputadas o condenadas por delitos que representan un alto riesgo para la seguridad pública”, adelantó.

Las dos cárceles tendrán capacidad para 100 personas y está previsto crear una unidad específica para mujeres, dijeron fuentes del Ministerio del Interior a la diaria. Desde la cartera entienden que la medida surge de “una necesidad” de Uruguay que quedó de manifiesto, por ejemplo, cuando Luis Fernando Fernández Albín, imputado por delitos de narcotráfico, fue detenido y se dispuso su reclusión en la platea baja del Punta de Rieles, que originalmente era un sector destinado a derivaciones y personas que se encuentran sin condena, donde tan solo hay cuatro celdas.

La derivación de Fernández Albín a este espacio en Punta de Rieles procuró que el imputado estuviera en prisión preventiva con “estrictos controles de seguridad”. El Ministerio del Interior destacó en su momento que el centro penitenciario contaba con videovigilancia, escáneres, bloqueadores de celulares, así como sensores de movimiento.

En el último tiempo varios partidos presentaron la iniciativa de crear cárceles de máxima seguridad. En diciembre del año pasado, el directorio del Partido Nacional publicó un documento en el que enumeraba algunas medidas que consideraba prioritarias en 2026 y, entre ellas, mencionó la construcción de nuevas cárceles y, en particular, de máxima seguridad.

Por otra parte, Cabildo Abierto presentó al gobierno una serie de medidas en el marco de los Encuentros por Seguridad, que podrán incluirse en el Plan Nacional de Seguridad, que se presentará a mediados de marzo. En diciembre, El País informó que el partido liderado por Guido Manini Ríos propuso la creación de dos penales de máxima seguridad, con capacidad de hasta 900 plazas, en zonas “aisladas y situadas estratégicamente en el centro del territorio nacional; para segregar a los altamente peligrosos traficantes y asesinos, pudiendo contar con el rápido apoyo de la Fuerza Aérea Uruguaya y del Ejército Nacional”.

En filas coloradas, el anuncio de Orsi motivó un pedido de informe por parte del senador colorado Andrés Ojeda, quien consultó al Ministerio del Interior en qué departamentos se prevé realizar los centros penitenciarios, si se ha realizado algún llamado a licitación, cuál es el plazo previsto de inicio de obras, la cantidad de plazas que tendrán, el costo estimado de cada cárcel y el total.