Este es tu momento del año, ¿no?
Sí, estoy en temporada alta, digamos. Después nadie se acuerda de mí. Por eso me dicen que soy como un candidato a alcalde.
¿Quiénes te dicen eso?
Los huevos de gallina. Y los bombones también.
¿Cómo te llevás con los conejos de pascua?
No tengo nada en contra de ellos como animales de chocolate, pero me parece lamentable que se hayan impuesto, porque son una costumbre extranjera, como Halloween, los debates presidenciales y los sexólogos.
En todo caso, es una época para disfrutar.
Bueno, depende cómo lo tomes. Hay mucho laburo. Y muchas horas extras, viste que hay pibes que en la casa les esconden los huevos y están toda la mañana buscándolos... Mucha paciencia hay que tener.
¿Qué sentís cuando alguien rompe un huevo de pascua estrellándolo sobre la mesa?
Es horrible. Los huevos de pascua también tenemos derechos. El problema es que los seres humanos se creen que son la única especie sobre la Tierra. ¿Cómo se sentirían si en lugar de estrellar el huevo rompieran en pedazos la cabeza de alguna tía?
¿Qué pensás de la gestión del presidente Yamandú Orsi?
Creo que hay que darle tiempo, el hombre todavía está estudiando el panorama. Yo sé que vos estás esperando que haga el chiste fácil y te diga que anda con los huevos por el piso, pero no, a mí no me interesa que el tipo se apure, yo quiero que haga las cosas bien.
¿Sabías que en Chile a Papá Noel le dicen “viejito pascuero”?
Claro, weón.
¿Y te parece bien?
Es raro, pero bueno, es el modelo chileno. Quién te dice, a lo mejor es como las AFAP y cuando queramos acordar ya lo tenemos como algo incorporado que no se puede cambiar.
En tu caso particular, ¿qué sorpresitas tenés adentro?
¡Si te respondo eso ya no serían sorpresitas! [Risas] Ojo, alguna pista te puedo dar. Son golosinas muy baratas y a punto de vencerse.