Rafaela (motorista). “Lo mismo que en los años anteriores: que los terraplanistas no terminen teniendo razón y yo tenga que disculparme por haberme reído de ellos”.
Omar (rapero y trapero). “Me gustaría que Yamandú Orsi aprendiera a comunicar mejor, pero como sé que es muy difícil, me alcanza con algo más accesible: la paz mundial”.
Karla (planchera). “Por una cuestión de humanidad, deseo que suban las jubilaciones, pero no tanto como para que tengan que subirme los impuestos para financiarlo”.
Cintia (barbera). “Espero que la inteligencia artificial no se quede con mi trabajo de paseadora de perros”.
Joselo (antagonista profesional). “Tengo muchas esperanzas de que finalmente despegue mi app para calificar cuidacoches”.
Claudia (manicurista de pies). “Me niego a trazarme otros objetivos o albergar otras esperanzas hasta que Cerrito no salga campeón de la Libertadores”.
Julio (talabartero). “Yo sólo quiero que una vez en la vida alguna estafa me agarre del lado del estafador y no del estafado”.
Gertrudis (profesora de reiki). “Antes que definir qué quiero para este año me gustaría esperar un par de meses para ver cómo viene la mano, para no desear cosas al pedo”.
Jhonatan (inmigrante). “Tras varios años de haberme puesto como objetivo adelgazar y no lograrlo, decidí que en este 2026 quiero engordar. Tengo el presentimiento de que esta vez sí voy a lograr mis objetivos”.
Manolo (gentrificador). “Deseo tener salud, dinero y amor. Sé que es difícil, pero estoy seguro de que en algún lugar de Tinder hay una anestesista esperándome”.