Las vacas: ganadoras
El aumento de la cuota para la exportación de carne vacuna tiene, para los productores rurales, una contracara: la exigencia de desarrollar prácticas similares a las de Europa con respecto del cuidado del medio ambiente y del bienestar animal. Con suerte, los uruguayos tendremos, gracias al TLC, una mejora en nuestras condiciones de vida equivalente al 2% de la que tendrán las vacas.
Los Hércules de la Fuerza Aérea: ganadores
Todos los expertos coinciden en que el acuerdo comercial estimulará la venta de materias primas, pero también el ingreso de productos con alto valor agregado, entre los que obviamente se encuentran los repuestos para aviones. Gracias al tratado, los titanes del aire adquiridos durante la administración anterior podrán acceder con más facilidad a esas piezas nuevas que tanto necesitan para poder disfrutar con plenitud los pocos años de vida que les quedan.
Mario Cardama: perdedor
A través del nuevo tratado circulará entre ambos bloques el registro completo de armadores alemanes de barcos. Por ello, las Fuerzas Armadas locales accederán a gente seria, no sólo a los pícaros amigos de Javier García. Será muy difícil para Mario Cardama & Co competir contra empresas que han logrado fabricar a tiempo barcos y que, además, flotan.
Los narcotraficantes: perdedores
El aumento del comercio marítimo entre el Cono Sur y Europa multiplicará las oportunidades para enviar cargamentos de droga, pero no ayudará a combatir el círculo vicioso de la primarización de la economía, sino que lo profundizará. Paradójicamente, el aumento de las ventas de drogas a Europa provocará un estancamiento en el desarrollo tecnológico del narcotráfico. También en este terreno, los europeos nos seguirán deslumbrando con pastillitas de colores.
Los millonarios: ganadores. Ellos siempre ganan.
Los peones rurales: perdedores. Ellos siempre pierden.
Gabriel Odonne: ganador
Nuestro elegante ministro de economía podrá codearse con otros ministros y directores de bancos de más de 1,65 de altura y que, como él, estudiaron en universidades europeas. Esto facilitará el entendimiento y bajará el número de veces que el uno del MEF tendrá que recurrir al latiguillo “A ver…” para explicar algunas cosas bastante obvias.
Sebastián da Silva: perdedor
El senador se ha erigido en el gran defensor del campo ante los embates centralistas de la izquierda. La firma por parte de un gobierno de izquierda de un TLC que traerá grandes beneficios al sector agroexportador queda completamente por fuera del particular sistema de coordenadas de Da Silva, que no tendrá más remedio que concentrar sus críticas en el wokismo de la izquierda, un concepto que únicamente entienden los tuiteros que lo reverencian.
Groenlandeses: perdedores Tras ser desplazados por las huestes de Donald Trump, los habitantes de la gran isla ártica encontrarán una nueva tierra en donde reanudar sus vidas. Y todo gracias al acuerdo con el Mercosur. Lamentablemente esa tierra será la zona del Cordón Norte, por lo que deberán convivir con inmigrantes que escuchan música en la calle, anarquistas contrarios al avance de las fuerzas productivas y la barra brava del club Cordón.
Los impulsores del Uruexit: ganadores Uno podría pensar que quienes reclaman la salida de Uruguay del Mercosur con el argumento de que el país obtendría mejores resultados negociando en solitario deberían estar reconociendo que se equivocaron. El problema es que quienes defienden causas irracionales en redes sociales siempre van a encontrar un argumento para demostrar que, a pesar de que todas las evidencias indican lo contrario, ellos siguen teniendo razón. Estamos a muy poco de que empiece a circular en redes sociales la teoría de que el Mercosur provoca autismo.
la diaria: ganadora
Con una amplia base de suscriptores en el país, el matutino progresista ha tenido dificultades históricas para salir de Uruguay, con algunas excepciones como Colonia y Maldonado. Pero mercados como Alemania, Austria y Noruega le han sido históricamente reacios. El TLC permitirá cumplir con el anhelado objetivo de entregar a los suscriptores europeos la edición en papel en lugar de la digital. Como se sabe, los productos de esta región del mundo sólo interesan a los europeos cuando los conectan con los saberes ancestrales que ya no tienen lugar en sus sociedades, en este caso, el uso de la tinta.