De más

  • Adquirir el rasgo típico de los países del primer mundo: no esperar nada del sistema político, ni siquiera de la izquierda.
  • Ser laico, pero sin exagerar.
  • Ser religioso, pero sin irse de mambo.
  • Que Donald Trump te imite y también vaya a ver al presidente de China.
  • Saber hacer más de un nudo de bufanda.
  • Cómo se dejó de hablar del transporte metropolitano.
  • Que las figuritas del Mundial se impriman en Uruguay, generando trabajo para que los padres puedan gastar la mitad de su sueldo en comprarles figuritas del Mundial a sus hijos.
  • Los feriantes que, cuando les preguntás cómo están las mandarinas, te responden “muy ricas” en lugar de “exquisitas”, para que sepas que no tenés que comprarlas.
  • Domar a los empresarios jugando de visitante.
  • Que llevemos varios meses sin que haya estallado alguna estafa multimillonaria.
  • El poco tiempo que tardó en saltar la corrupción libertarian en Argentina.
  • Los monoambientes con lugar para una cama y un sofá.
  • Haber usado al menos una vez en tu vida la IA de Whatsapp.
  • Estar a salvo de los brotes epidémicos en cruceros porque solo viajás a destinos a los que se pueda llegar en ómnibus.
  • Ser peruano y poder burlarte de los británicos por lo poco que duran sus mandatarios.

De menos

  • Las etapas montañosas del Giro de Italia.
  • El poco entusiasmo que se percibe en los países cuyas selecciones se vieron favorecidas en el sorteo y les tocó enfrentar a Uruguay.
  • No haber tenido nada que ver con la elección de Cardama, pero que igual tengas que defenderla.
  • Las medias de sintético que te enfrían los pies.
  • Que trasladen al fiscal que estaba por investigar a Lacalle Pou.
  • El aire de los ómnibus cerrados herméticamente porque hay tres grados menos.
  • La edad promedio de los artistas que tocan este mes en el Antel Arena.
  • El fantasma del IRPF de junio.
  • Ser adicto por falta de espiritualidad.
  • Que se hagan encuestas sobre popularidad de presidentes tan seguido.
  • Ya tener ganas de que el Mundial se termine de una vez.
  • Que siga sin salirte la ley de prisión domiciliaria y el tiempo continúe pasando en forma inexorable.
  • La dura vida de Cami Rajchman.
  • Ser taiwanés y que tu suerte dependa de Donald Trump.
  • El levantamiento del conflicto de la Mutual, que te dejó sin excusas para quedarte en tu casa el fin de semana en lugar de ir a cagarte de frío a la cancha.
  • La cantidad de segundos de vida que desperdiciás siguiendo una polémica entre políticos por X.
  • Ser la última selección que va a dar su lista de convocados.