Finalmente, en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central de Paraguay, el Mercosur y la Unión Europea firmaron este sábado el acuerdo comercial que creará “la mayor área de libre comercio del mundo”, después de más de dos décadas de negociación. En la capital paraguaya, la ceremonia de la firma entre ambos bloques comenzó sobre el mediodía; asistieron, entre otros, los presidentes Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay) y Yamandú Orsi (Uruguay), el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

“Parecería ser que últimamente las palabras han perdido un tanto su valor, y [que] usamos con ligereza muchas veces los calificativos, pero hoy no es el caso. Estamos ante un día verdaderamente histórico, largamente esperado por nuestros pueblos, una jornada que marca un hito, al unir dos de las regiones y mercados más importantes del mundo”, afirmó Peña, en los instantes previos a la rúbrica del tratado. El anfitrión sostuvo que la firma del acuerdo “demuestra que el camino del diálogo, la cooperación y la fraternidad es el único camino”.

La firma del acuerdo en Asunción se da días después de que el Consejo Europeo aprobara, pese a las negativa de varios países -entre ellos, Francia, Hungría y Polonia-, los términos del tratado. Todavía resta que el texto sea aprobado en los parlamentos de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, así como también en el Parlamento Europeo. Asimismo, los países miembros del Mercosur aún deben resolver cómo se distribuirán internamente las cuotas de acceso al mercado europeo.

El presidente paraguayo recalcó que, “en un escenario global marcado por tensiones”, la concreción del tratado “envía una señala clara en favor del comercio internacional, como un factor de cooperación y de crecimiento”. Apuntó, además, que las dos regiones abarcan a “cerca de 800 millones de personas”, con “un producto interno bruto superior a los 25.000 millones de dólares”, por lo que “la magnitud de este entendimiento es evidente”.

“Sabemos hoy que este camino fue muy largo, que nos tomó más de 25 años superar las enormes dificultades, los momentos de estancamiento, de verdaderos impases que parecían truncarlo todo. Sin embargo, aplicando la plasticidad de la inteligencia; supimos ser pragmáticos, flexibles y trascender las diferencias coyunturales y los intereses mezquinos para alcanzar un equilibrio adecuado”, afirmó Peña.

También estuvieron presentes este sábado en la ceremonia de la firma el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.

Según Lula, la versión definitiva del acuerdo “fortalece los derechos de los trabajadores”

El gran ausente de la jornada, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, celebró la firma del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur por adelantado, en un encuentro que mantuvo este viernes con Von der Leyen en Río de Janeiro. Según informó la agencia AFP, en base a fuentes del gobierno brasileño, la ausencia de Lula se debe a que la ceremonia de la firma fue planificada inicialmiente como un evento de rango ministerial (entre cancilleres), y el gobierno de Paraguay envió las invitaciones a los presidentes del bloque “a última hora”.

En una columna de opinión titulada “El acuerdo Mercosur - Unión Europea es la respuesta del multilateralismo al aislamiento”, que fue publicada este viernes en varios medios de América Latina y de Europa, Lula destacó que, puesto en marcha, el tratado permitirá la creación de “la mayor área de libre comercio del mundo”. “Esta nueva asociación generará oportunidades mutuas de empleo, generación de ingresos, desarrollo sostenible y progreso económico”, afirmó.

En la misma línea que Peña, el mandatario señaló que, “en una época en la que el unilateralismo aísla los mercados y el proteccionismo inhibe el crecimiento global”, la Unión Europea y el Mercosur, “dos regiones que comparten valores democráticos y defienden el multilateralismo”, optaron por “un camino diferente”. “En un contexto de creciente proteccionismo y unilateralismo, este acuerdo demuestra que es posible una gobernanza mundial más activa, representativa, inclusiva y justa”, resaltó.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, durante una reunión en el marco del acuerdo de firma entre la Unión Europea y el Mercosur, el viernes 16, en Río de Janeiro.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, durante una reunión en el marco del acuerdo de firma entre la Unión Europea y el Mercosur, el viernes 16, en Río de Janeiro.

Foto: Mauro Pimentel, AFP

No obstante, Lula, que aspiraba a sellar el acuerdo a finales del año pasado en Foz de Iguazú, Brasil, antes de traspasar la presidencia pro témpore del Mercosur a Paraguay, puntualizó en la columna de opinión que la firma del tratado “constituye apenas el primer paso”. Ahora, sostuvo, “comienza una nueva etapa de exigencia para la implementación ágil y transparente de lo acordado”. Señaló que “el verdadero éxito del acuerdo se medirá por la rapidez con la que sus beneficios lleguen a las estantes de los supermercados, al campo, a las fábricas y a los bolsillos de los ciudadanos”.

Según el presidente brasileño, la versión definitiva del acuerdo “resguarda los intereses de los sectores más vulnerables”, al mismo tiempo que “fortalece los derechos de los trabajadores” y “preserva el papel del Estado como impulsor estratégico del desarrollo económico y social”.

“Numerosos sectores de ambas regiones se beneficiarán, desde la bioeconomía hasta la industria de alta tecnología, y desde los pequeños y medianos agricultores hasta las pequeñas, medianas y grandes empresas. Los consumidores europeos y sudamericanos tendrán acceso a una mayor diversidad de productos y a precios más bajos, mientras que los productores accederán a nuevos mercados”, afirmó Lula; y apuntó que la firma del tratado fue posible porque los dos bloques “comprendieron que juntos tenían mucho más que ganar que por separado y optaron por dialogar en condiciones de respeto e igualdad”.

“Ante el crecimiento del extremismo político, el Mercosur y la Unión Europea demuestran en la práctica que el multilateralismo, que tantos beneficios aportó al mundo tras la Segunda Guerra Mundial, sigue siendo actual e imprescindible”, subrayó el mandatario.