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Gonzalo Curbelo

Segunda oportunidad

La reacción crítica ante Temple de acero, la última película de los Coen, ha sido de un entusiasmo que hacía tiempo que no se veía y entre las bondades que se le adjudican está la de haber revitalizado el género del western en su totalidad, algo que no se veía desde Los imperdonables (Unforgiven, 1992), de Clint Eastwood, o incluso desde, bueno, Temple de acero (True Grit, 1969), de Henry Hathaway.
Fernando Cabrera. · Foto: Javier Calvelo

Cabrereadas

Con "Canciones propias" recién editado, el músico habla de su entorno, de sus raíces, la pobreza y el apoyo estatal a la cultura.
María Elena Walsh es recibida por Cristina Fernández durante un encuentro en la Casa Rosada. (archivo, febrero de 2008) · Foto: Presidencia argentina, s/d de autor

Sin embargo, aquí, resucitando

Es difícil explicar el tipo de impacto que tuvo la noticia de la muerte de María Elena Walsh para las generaciones que hoy tienen entre 30 y 50 años y que crecieron escuchando sus canciones. Es decir, más allá de cualquier valoración de su obra, hay millones (iba a escribir “miles” pero es un error, hablamos de millones) de personas para quienes las canciones de Walsh forman casi parte de su ADN, o por lo menos de su memoria formativa, y están indisolublemente ligadas con su universo infantil o con el recuerdo de éste. Así, al escuchar que la autora de “Manuelita la tortuga” falleció, uno no piensa en Pehuajó ni en quelonios ambulantes, sino inmediatamente surge la imagen de Maldonado, Salto, Córdoba, Malvín o cualquier lugar en el que se haya sido hipnotizado de niño por esas canciones mínimas y algo misteriosas.

El año que vivimos en Tinelli

En octubre de este año una celebridad argentina escribió una carta abierta a los medios en la que denunciaba algunas características del ciclo 2010 de Showmatch, posiblemente el más exitoso en la carrera del conductor. La carta, que pasó más bien inadvertida para los grandes medios de la vecina orilla -incluyendo a los opositores Canal 13 y grupo Clarín-acusaba a Marcelo Tinelli de hacer "apología del odio".

Molesto, irritado y confuso

En el último número de Búsqueda, Gustavo Escanlar escribió sobre la cultura uruguaya en los 25 años de democracia, una tarea inabarcable para manejar en una página pero que Escanlar solucionaba de la misma forma que solía hacerlo: mediante una recopilación parcial, caprichosa, incompleta e intuitiva de lo que le había llamado la atención durante ese cuarto de siglo que coincidió con su trabajo público.
El imperio del contrabando 
 · Foto: S/D autor

Signo de los tiempos

La emisión del capítulo piloto de El imperio del contrabando fue un acontecimiento realmente importante en la historia de la televisión y una buena señal de la revolución que ha significado para ésta el establecimiento de HBO como uno de los principales, o el principal, canal de televisión para abonados del mundo. Desde que en 1991 comenzó a ofrecer programación original que escapaba a los límites tradicionales de la televisión abierta, el grado de experimentación y riesgo narrativo asumido por el canal ha hecho que muchos de sus productos sean infinitamente más interesantes que la casi totalidad del cine estadounidense actual.
Pájaros volando.

Primavera en la butaca

El Festival de Cine de Montevideo pasó de ser una muestra de los próximos estrenos del circuito comercial a conformar un auténtico evento de categoría.
Joey Santiago.  · Foto: Anthony Georgeff

Seis cuerdas en el paraíso

Aun siendo una banda con notables estallidos de furia sónica, The Pixies siempre se distinguió de otros grupos del underground estadounidense de fines de los 80 por el gran componente melódico de su música. Buena parte de éste es mérito de Joey Santiago, un guitarrista poco afecto a los riffs y que prefiere los fraseos líricos y algo inesperados. Parco pero amable y de buen humor, Joey Santiago nos contestó desde Estados Unidos algunas preguntas sobre el presente y el pasado de esta banda legendaria.
Martín Rivero · Foto: Javier Calvelo

Creciendo en público

Desde la separación de Astroboy, su cantante y frontman, Martín Rivero, no ha estado nada quieto y editó su primer disco solista, Estas cosas no son mías, que presentaba un gran cambio respecto de su antigua banda. Sin embargo, ese material casi no fue tocado en vivo, por lo que su concierto del viernes 8 junto con la chilena Francisca Valenzuela en una nueva edición del ciclo Latinoamericana es una buena oportunidad para descubrir este disco en vivo y para conversar con el antiguo enfant terrible del rock local sobre los cambios estéticos y personales que le han ocurrido en estos años.

Límites del cinismo

Una de las tantas consecuencias de la llegada del cable fue el gradual desplazamiento de las series estadounidenses al ámbito exclusivo de la televisión para abonados y la ocupación de los horarios privilegiados por series latinoamericanas ausentes en los grandes canales de cable. Esto no sería malo desde un punto de vista latinoamericanista en lo cultural, pero en la práctica ha significado que quienes carecen de cable se enfrentan casi todos los santos días con la difícil opción de elegir entre Botineras (Canal 4), Malparida (Canal 12) y Mujeres de lujo (Canal 10). La única excepción propuesta por Canal 4 está relegada al sábado, pero siendo una buena alternativa a las porquerías en capítulos sobre changos futbolísticos y malas actrices vengativas vale la pena señalarla, aun con sus bemoles.
Michael Moore. · Foto: Presidencia, s/d de autor

Ámelo o déjelo

La estrella de Michael Moore ha venido declinando fuera de Estados Unidos desde los ya lejanos días en que Fahrenheit 9/11 ganó la Palma de Oro a mejor película en 2004, por motivos obviamente más relacionados a la simpatía política que a las virtudes cinematográficas. No es de extrañar, ya que su siguiente film -Sicko (2007)- trataba casi exclusivamente de un tema local, pero sin los elementos extrapolables de Bowling for Columbine (2002) o la novedad de Roger & Me (1989). Sicko pasó bastante inadvertida en las carteleras mundiales y Capitalismo: una historia de amor se estrena en Uruguay directamente en DVD, sin que cause mayor debate o interés, a pesar de su sonoro nombre.
Sebastián Marroquín. · Foto: Javier Calvelo

Sin el nombre del padre

El nombre de Sebastián Marroquín tal vez no diga gran cosa, pero todo cambia cuando se sabe que se trata del hijo de Pablo Escobar Gaviria, posiblemente el más famoso narcotraficante de todos los tiempos y en algún momento el dueño virtual de Colombia. Perseguido y oculto en Argentina desde la muerte de Escobar, Marroquín ha salido a la luz para presentar el documental Pecados de mi padre, dirigido por Nicolás Entel, en el que cuenta su relación con su padre y su intención de establecer puentes de paz con los hijos de algunas de las víctimas más famosas de Escobar, como el ministro de Justicia en la década del 80 Rodrigo Lara Bonilla y el candidato a la presidencia Luis Carlos Galán. Sobre este documental, actualmente en nuestras carteleras, y sobre su extraordinario periplo vital hablamos con Sebastián Marroquín, o más bien con Juan Pablo Escobar.
Víctor Borrás y Fermín Solana. · Foto: Victoria Rodríguez

Ahuyentando maleficios

Hoy a las 21.00 Hablan Por La Espalda presenta oficialmente su disco Macumba en la Sala Zitarrosa, un radical giro en la música de la banda que la aproximó a una tradición rockera nacional de la que parecía renegar en sus discos anteriores y con la que ha vivido la famosa atracción de los opuestos. Premiados con un Graffiti a Mejor Disco de Rock Alternativo, los HPLE se subirán para presentar su combinación de rock, candombe, hardcore y música africana a un escenario generalmente vedado para las bandas de un rock subterráneo del que aparentemente se han despegado. Sobre estos cambios y su nuevo estatus en la escena musical local hablamos con Fermín Solana y Víctor Borrás, voz y bajo, respectivamente, de HPLE.
Lula Jauregui. · Foto: Ricardo Antúnez

Tiempo de titanes

Posiblemente, la década que está finalizando sea considerada en el futuro como la década del cine de superhéroes, género que ha ido dominando las pantallas grandes del mundo entero, las cuales han sido inundadas por múltiples y costosísimas adaptaciones de las historias de los principales personajes de las dos mayores fábricas de cómics de superhéroes, DC Cómics y Marvel. Pero ambas casas, no contentas con la cantidad de productos orientados al cine y a la televisión que generan actualmente, han decidido casi en simultáneo apuntar también al mercado del DVD, editando una serie de largometrajes animados creados especialmente para este formato.
Foto principal del artículo 'Tomando el pulso'

Tomando el pulso

Entre toda la gente que está escribiendo hay algunos que han dado señales de una cierta clarividencia sombría: tenemos al ominoso Leonard Cohen, quien ya en 1992 describía al futuro como un lugar donde “tu vida privada va a explotar de repente”, donde “el hombre blanco va a bailar” y donde “todos los pésimos poetas menores van a acercarse tratando de sonar como Charles Manson”. O al nada menor John Darnielle (Mountain Goats) asegurando entre el miedo y el optimismo “y cuando su tiempo llegue voy a poder verlo suceder, pimpollos negros y dulces como petróleo de Texas. Yo vi al futuro floreciendo como un navío quebrado. A alguien lo van a clavar. No va a ser a mí”. Pero ninguna de estas visiones pueden compararse al efecto de las grandes canciones sobre aviones que Laurie Anderson escribió para su disco Big Science (1982).
Guillermo Lamolle. (archivo, enero de 2009) · Foto: Javier Calvelo

Murga que se hace grande

Eterna outsider en el mundo del carnaval, La Gran 7 finalmente ha llegado a un sitio en el que puede festejar su existencia agotando funciones en la Sala Zitarrosa. Una buena excusa para hablar con su director y figura central, Guillermo El Flaco Lamolle, sobre la carrera de la murga, y aprovechar su condición de estudioso del género para hablar sobre la actualidad de la murga en general.
Dennis Hopper en el Festival de Cine de Cannes, Francia. (archivo, mayo de 2008) · Foto: Efe, Christophe Karaba

Un animal cinematográfico

Muchas de las notas sobre la muerte de Dennis Hopper (1936-2010) debían de estar ya escritas y editadas cuando se supo que ésta se había producido el pasado sábado en su casa de Venice (California); diagnosticado en el 2009 con un avanzado cáncer de próstata, Hopper había sido desahuciado incluso en forma legal (algo que se supo en el juicio de su último -el quinto- y complicado divorcio) y estaba en una condición física muy precaria, no obstante lo cual consiguió asistir a lo que fue su última presentación pública -y en muchos aspectos su despedida- el pasado 26 de marzo, cuando inauguraron una tardía (y casi póstuma) estrella en su honor en el Paseo de la Fama de Hollywood.