Chile inició este domingo la segunda jornada electoral en que se definirán los 155 encargados de redactar la nueva constitución a través de la Convención Constitucional, un mecanismo nunca antes usado en el país trasandino, que emanó de las revueltas sociales de octubre de 2019. Según informaron medios internacionales, hasta el sábado sufragaron más de tres millones de chilenos, lo que representa 20,5% del electorado. Además, en estos megacomicios serán electos 16 nuevos gobernadores regionales, 345 alcaldes y 2.240 concejales.

Si bien la participación hasta ayer fue considerada baja –las elecciones en Chile no son obligatorias–, se espera que este domingo sea alta, por tratarse del día en que tradicionalmente se realizan las jornadas electorales. Asimismo, según informó la agencia Efe, las autoridades sanitarias de Chile hicieron un llamado a no celebrar con aglomeraciones los resultados de los comicios, a los que casi 15 millones de chilenos han sido convocados.

Inicialmente, la instancia electoral estaba planteada para abril, pero fue pospuesta por una segunda ola de covid-19 que llevó al cierre de fronteras y el confinamiento de más de 90% de la población.

En el ejercicio de la convención se enfrentarán diferentes visiones de país y las que queden en el papel deberán hacerlo con un apoyo de dos tercios del pleno, un requisito que obligará a una negociación profunda. Una de las ideas a discutir tiene que ver con el sistema de gobierno, que en Chile se ha descrito como hiperpresidencialista. En ese sentido, se baraja la implementación de un sistema semipresidencial o uno parlamentario.

Desde la izquierda, las ideas que se han propuesto tienen relación con poner fin al Estado subsidiario, nacionalizar recursos naturales y reconocer constitucionalmente a los pueblos originarios, todas con un gran nivel de apoyo desde los partidos más radicales a los más conservadores.