Un informe elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre los efectos de la implementación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) –que empezará a regir de forma provisional a partir del 1° de mayo– marca que la plena vigencia del tratado generaría un crecimiento del 1,9% del producto interno bruto (PIB) de Uruguay.
El estudio era uno de los insumos esperados por la cancillería para tener información actualizada sobre el impacto del acuerdo en distintos sectores de la economía nacional. “Tenemos que saber que va a haber sectores productivos que van a ganar mucho, y que hay otros sectores que se pueden ver afectados”, afirmó el canciller Mario Lubetkin días atrás, durante la presentación del informe del BID, que fue divulgado este fin de semana por el gobierno.
En términos de atracción de la inversión, en el documento del BID se señala que los acuerdos con la UE suelen coincidir con “un fuerte incremento de la inversión europea”. A modo de ejemplo, se apunta que con la entrada en vigor de los tratados de libre comercio suscritos por el bloque europeo con Colombia y Costa Rica, entre 2013 y 2023, la inversión europea creció 82% y 368%, respectivamente.
En ese sentido, en un reciente diálogo con la diaria, Lubetkin aseguró que hay empresarios europeos que “empiezan a expresar su interés por instalarse en Uruguay” a raíz del acuerdo firmado con el Mercosur.
Carne bovina y vegetales: el mayor crecimiento de las exportaciones
Según el BID, la plena vigencia del tratado –es decir, tanto la apertura comercial como la “reducción de restricciones intra-Mercosur y la alineación regulatoria con la UE”–, además de generar un crecimiento de casi el 2% de la economía uruguaya, impulsaría un aumento del consumo del 2,5%, así como una reducción del desempleo del 2% y de la pobreza del 8,4%, en comparación con el año que fue tomado como referencia, 2023. A su vez, el crecimiento de las exportaciones bilaterales a la UE se ubicaría en el orden del 12,1% y el de las importaciones, en el orden del 38,3%.
El sector de la carne bovina es el que más se vería favorecido a partir de la plena vigencia del tratado, con un crecimiento de la producción proyectado del 4,8%, que supone unos 100 millones de dólares. En segundo lugar se ubica el sector de las semillas oleaginosas (4,2%). Asimismo, en el entorno del 3% de crecimiento se ubican los químicos (3,7%), la producción de aceites y grasas (3,4%), la ganadería (3,4%), los productos electrónicos (3,3%), “otros productos” de origen animal (3,2%) y el cuero (3%). En el orden del 2%, en tanto, se encuentran los servicios empresariales, el algodón, la madera y papel, el transporte, los seguros, el trigo, equipo eléctricos, vehículos automotores, comunicaciones, refinados de petróleo, electricidad, gas y agua, plástico y caucho.
En contrapartida, con números negativos, se ubican la silvicultura (-0,1%), “otros cultivos” (-0,6%), la producción de metal (-1,7%), “otros cereales” (-2,3%) y maquinaria y equipo (-6,4%).
Por otra parte, las exportaciones desde Uruguay hacia la UE crecerán, en mayor o menor medida, en todos los rubros, siendo la producción de vegetales la más favorecida, con un aumento proyectado del 75%, que se traduce, en términos absolutos, en cerca de 50 millones de dólares. Le siguen las ventas de carne bovina (69%) y los productos químicos (37%).
Teniendo en cuenta las importaciones desde la UE hacia Uruguay, la carne bovina es el sector que presenta una mayor ventaja en materia de crecimiento comercial (69% de exportaciones frente a 36% de importaciones), seguido por los vegetales (75% y 46%). En otros rubros, las exportaciones uruguayas se ven levemente favorecidas, como los químicos (37% y 34%), la ganadería (29% y 22%), “otros cereales” (27% y 25%), arroz (11% y 10%) y comercio (10% y 9%).
En el sentido contrario, el crecimiento proyectado de las importaciones desde el bloque europeo superará ampliamente a las exportaciones uruguayas en el sector de los textiles (327% para la importación frente a 15% para la exportación), cueros (145% y 24%), maquinaria y equipos (118% y 25%), producción de metal (131% y 35%) y otras manufacturas (61% y 7%).
El presidente de la Confederación de Sindicatos Industriales, Danilo Dárdano, dijo a la diaria que, a su entender, el informe del BID ratifica lo que ya se había advertido desde la central sindical: “Si no preparamos la industria nacional rápidamente, será el fin de muchos sectores manufactureros”. El dirigente sindical señaló que la Confederación de Sindicatos Industriales se reunirá con el Ministerio de Industria “para analizar los impactos en los diferentes sectores y ver alternativas para prepararse de la mejor manera”.
Sector lácteo: se prevé un aumento de 81% de las importaciones desde Europa
El sector lácteo ha sido señalado como uno de los principales perjudicados desde el inicio de la discusión sobre el acuerdo entre el Mercosur y la UE. Ariel Londinsky, secretario ejecutivo de la Cámara de Industria Láctea, dijo a la diaria que el flujo de comercio “va a ser más de importación a la región que de exportación a Europa”, ya que este último “no tiene una demanda de lácteos”, al tratarse de una región exportadora.
El crecimiento proyectado por el BID para el sector lácteo uruguayo es de 0,9%. El aumento en materia de exportaciones sería de 3%, frente a un 81% de crecimiento de las importaciones desde la UE. Dentro del Mercosur, la exportación uruguaya a Argentina caería un 6,6%, mientras que el crecimiento del comercio hacia Brasil no llegaría al 0,1%. Con Paraguay, en tanto, se daría el mayor crecimiento, 6,7%.
Londinsky afirmó que “hay bastante escepticismo” sobre las oportunidades de exportación que se puedan concretar. Explicó que se visualizan riesgos “en dos frentes”: por un lado, con la entrada de lácteos europeos a Brasil, “que compitan con nuestras exportaciones tradicionales a Brasil”, y por otro, a partir de la importación de quesos europeos que afectarían a la quesería uruguaya.