En la “primera estrategia nacional para el abordaje integral de la situación de calle”, elaborada y presentada el martes por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), se nombran “dos grandes modelos”. Por un lado, el enfoque “escalera”, que empuja a la persona en situación de calle a “demostrar su capacidad de autonomía y adaptación” en distintas etapas, desde un primer centro de contingencia hasta una solución habitacional estable. El otro enfoque es el de “vivienda primero”, en el que, justamente, se apuesta por el acceso inmediato a la vivienda como base para “estabilizar las demás dimensiones de la vida de las personas”.
Según el Mides, ambos modelos “presentan serias limitaciones”, ya que mientras que el primero “tiende a cronificar a las personas en las instituciones” al exigir un conjunto de condiciones para acceder a los centros de atención que “no responde a las características de la problemática”, el segundo “resulta insuficiente” cuando se aplica “en contextos donde la disponibilidad de vivienda y el acceso a políticas universales es más limitado”, a diferencia de lo que ocurre en los “estados de bienestar consolidados”.
Por eso, “nosotros entendemos que Uruguay necesita su propio modelo para abordar el problema de la situación de calle, y a ese modelo le hemos dado de llamar el modelo de las tres V”, anunció el titular del Mides, Gonzalo Civila, en la conferencia de prensa del martes, en referencia a un enfoque en el que prime la tríada “vínculo, vivienda y vida”.
Para Sebastián Aguiar, responsable del núcleo interdisciplinario sobre trayectorias en situación de calle y sinhogarismo de la Universidad de la República, se trata de “un gesto más bien de comunicación”, ya que, “en el fondo”, el plan que presentó el Mides “está basado en housing first y no en escalera, en que primero damos vivienda y, en torno a esa seguridad, se consigue trabajo, se consigue salud”.
Aguiar dijo a la diaria que el enfoque de “vivienda primero” no solamente ha tenido resultados positivos en países desarrollados. Apuntó que en Chile, por ejemplo, “está funcionando y hay datos empíricos que muestran cuánto y cómo se mejora un montón respecto de otras políticas” para personas en situación de calle.
Aguiar destacó “la jerarquización del asunto” en la conferencia de prensa del martes, en la que participó el presidente Yamandú Orsi. “Otra impresión positiva es que por fin se explicita la idea de que cambiamos de un modelo de refugio nocturno, que ya lleva 20 años, pensado como una emergencia, a una cosa que es más integral y más compleja, y eso me parece muy bueno; creo que un poco ya venía pasando, pero se explicita y se subraya”, resaltó.
Si bien puntualizó que la perspectiva de emergencia “de algún modo sigue en el imaginario”, Aguiar sostuvo que “ahora se propone una estrategia en la que los refugios son una partecita del asunto y la estrategia va mucho más allá, y esto es algo que había que hacer”.
Las políticas de vivienda y los recursos disponibles
“Somos conscientes de que el Estado ha crecido en cantidad de respuestas, pero el problema parece también ir creciendo”, afirmó Orsi el martes, sentado a la derecha de Civila. El año pasado, el Mides atendió a un total de 13.367 personas sin hogar. El ministro de Desarrollo Social señaló en la conferencia de prensa que “más de 8.000 personas pernoctan todos los días en el sistema de protección social”. “Quizás, y ojalá así sea, podamos frenar este crecimiento y, de ser posible, en poco tiempo amortiguar esta situación que nos rompe los ojos y nos rompe el alma”, manifestó Orsi.
En la estrategia nacional del Mides hay objetivos claramente definidos, como la creación de 2.000 puestos de trabajo y el armado de 3.000 “plazas de soluciones de vivienda”, en ambos casos para 2028. Sin embargo, no hay detalles sobre el tema presupuestal; de hecho, a diferencia de otras carteras, el Ministerio de Economía y Finanzas no figura ni una sola vez en el documento de 25 páginas.
Consultado al respecto en una entrevista con el semanario Brecha, Civila dijo que el Mides tiene previsto “cubrir el grueso” de las medidas de la estrategia nacional “reconvirtiendo respuestas nuestras”. Mencionó, por ejemplo, que para cuando haya finalizado el Plan Invierno de este año –que será el último de este tipo, ya que en diciembre se lanzará por primera vez el Plan 365, de temporalidad anual– la cartera prevé transformar las plazas de emergencia en “respuestas de vivienda con acompañamiento”.
El ministro afirmó que los recursos disponibles son suficientes, “por lo menos”, para “la primera etapa de aplicación” de la estrategia nacional. Señaló que la posibilidad de que en la segunda mitad del año se vuelque más dinero a través de la Rendición de Cuentas “no es una valoración que se haya hecho al momento”, aunque apuntó que esto “no quiere decir que esté descartado”.
Quien sí manejó algunos números fue el subsecretario del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT), Christian Di Candia. En declaraciones a la diaria Radio, el jerarca señaló que la Dirección Nacional de Integración Social y Urbana (Dinisu) destinará en el transcurso de este año más de dos millones de dólares para la estrategia nacional.
Apuntó, además, que el MVOT ya tiene presupuestados cinco millones de dólares del Fondo Nacional de Vivienda para programas vinculados a la gente en situación de calle, y mencionó que hay “otro tanto” a cargo de la Dinisu que “se canaliza hoy a través de convenios sociales, subsidios de alquiler y compra de vivienda para proyectos colectivos”.
Una de las 42 medidas incluidas en la estrategia nacional marca que el gobierno ampliará de 700 a 1.000 los cupos para “soluciones de vivienda y acompañamiento psicosocial” durante este año. Para 2028 se espera alcanzar la meta de las 3.000 soluciones habitacionales mediante la reconversión de plazas de emergencia, lo cual no necesariamente implica el otorgamiento de una vivienda para la persona en situación de calle.
Gabriel Velazco: el plan permitirá “quitar tensión en el territorio”
La primera impresión del alcalde del municipio D de Montevideo, Gabriel Velazco (Frente Amplio), fue “buena”. En diálogo con la diaria, Velazco dijo que la estrategia nacional del Mides contiene “medidas que a futuro van a dar solución a algunos de los problemas”, si bien puntualizó que ninguna de las acciones es “mágica” ni va a implicar que “pasado mañana el tema esté liquidado”.
El alcalde, cuyo municipio, en el Centro de Referencias de Políticas Sociales Aparicio Saravia que tiene el Mides en Casavalle, acoge a la mayoría de las personas que son retiradas de la vía pública por el Ministerio del Interior, valoró que se dispongan “más espacios donde poder atender a las personas en situación de calle” para de alguna manera “quitar tensión en el territorio”. “Se habló de la transformación de algún refugio en alguna casa de acogida; eso nos da un pie de que vamos a tener un alivio en cuanto a que no sea el Centro de Políticas Sociales de Saravia el único centro de acogida”, apuntó.
Velazco subrayó que se trata de “un tema muy complejo”, que requiere una política de Estado de “gobierno a gobierno”. En ese sentido, el alcalde abogó por que “se mantenga una coherencia de trabajo para esta situación en la que, a primera vista, todo el mundo entiende que la gente en situación de calle va a seguir creciendo”. “Se hablaba de algunos números, pero se prevé que para el final de este quinquenio vamos a andar en más de 10.000 personas en situación de calle”, añadió.
Las políticas de empleo y el conflicto con los trabajadores tercerizados
Para los 2.000 puestos de trabajo el Mides considera varios instrumentos. Según supo la diaria, el gobierno tiene previsto asignar un porcentaje de los cupos de Uruguay Impulsa –anteriormente Jornales Solidarios– para las personas en situación de calle, algo que hasta ahora no había sido contemplado en las sucesivas ediciones del programa. De todos modos, se trata de una iniciativa de carácter temporal (cuatro meses) y con un alcance limitado: el año pasado se presupuestaron 5.500 cupos.
De acuerdo con la estrategia nacional, el gobierno también tratará de “añadir nuevas experiencias de empleo protegido a través de convenios con instituciones”. En ese sentido, un antecedente inmediato es el proyecto Cosechando Esperanzas, encabezado por el exdirigente sindical Richard Read, que promueve la inserción laboral de jóvenes del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Por otra parte, el gobierno prevé crear puestos de trabajo para personas liberadas, una situación que en parte impacta en la situación de calle, mediante la nueva ley de empleo integral, una vez que se apruebe en el Parlamento. En la iniciativa se establece que aquellas empresas privadas que contraten a “personas puestas en libertad hasta tres años de su liberación” podrán acceder a “un subsidio de hasta el 80% de las retribuciones mensuales del trabajador o trabajadora”. El equipo económico ya accedió a destinar diez millones de dólares para financiar esta nueva ley.
A título personal, Diego Andrada, dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de Instituciones Gremiales y Afines (Sutiga), que nuclea a los trabajadores tercerizados del Mides, valoró “todo lo que tiene que ver con vivienda y trabajo” dentro de la estrategia nacional, así como la extensión de las acciones vinculadas al Plan Invierno al resto del país, “porque obviamente esto no es solo en Montevideo”.
No obstante, si bien puntualizó que Sutiga todavía no ha fijado una postura con respecto a la estrategia nacional, Andrada dijo a la diaria que “hay muchas cosas que hay que ver cómo las empiezan a implementar para ver si funcionan o no”. Mencionó que en instancias anteriores “se han implementado modalidades de trabajo o de formación laboral que han sido como especies de pasantías, con una remuneración que no daba para que las personas ni siquiera egresen” del sistema de protección social.
En la misma línea, desde la Unión de Trabajadoras y Trabajadores del Mides, que agrupa a los funcionarios presupuestados, señalaron a la diaria que la puesta en marcha de la estrategia nacional deberá afrontar la “debilidad administrativa” de la cartera. “Uno ve las medidas y parecen razonables, pero surgen algunas dudas sobre con qué tipo de trabajo se van a cubrir y si es con trabajo precario, como hasta ahora”, apuntó la fuente.
Lo que sí llamó la atención sobre la estrategia nacional, “y fue un motivo de preocupación y hasta de enojo”, señaló Andrada, fue la ausencia de medidas vinculadas a los trabajadores tercerizados del Mides. Esto último, sobre todo, en vista del conflicto que se arrastra desde hace un año por los atrasos salariales en algunas de las organizaciones de la sociedad civil que tienen convenios vigentes con el Mides para la administración de dispositivos de la cartera.
“Creo que hubo un periodista nomás de Radio Centenario que les hizo la pregunta por nosotros, [pero] si no hubiera sido por eso, nosotros no existíamos”, comentó Andrada. En su respuesta, Civila dijo que la situación actual “es muy diferente” a la que había “hace unos meses” y anunció que en los próximos días se instalará “un ámbito de trabajo permanente” con los trabajadores para trabajar en una solución.
Luego de la conferencia de prensa del gobierno, Sutiga realizó el miércoles una asamblea general. “Nosotros estamos planificando hasta un paro para la semana que viene”, adelantó Andrada. “Todavía tenemos compañeros sin cobrar y tenemos seis organizaciones con aviso de atraso”, resaltó.
En este escenario, y con relación a la estrategia nacional, Andrada expresó: “La preocupación con todos estos dispositivos nuevos, con todo este gran plan, es cómo se va a ejecutar, [porque] si se va a seguir ejecutando de la misma forma, que es con trabajadores sin cobrar, o con dispositivos sin dinero y tercerizados, lo vemos como un problema a futuro”. El dirigente sindical señaló que hay trabajadores tercerizados “en programas que tienen más de 12 años” que cumplen “tareas permanentes que son del Estado” y que “no tiene mucho sentido tercerizarlas”.
Mercedes Ruiz: no hay “un protocolo sobre cómo actuar”
“Yo lo único que espero es que todo esto no quede en palabras”, dijo a la diaria la alcaldesa del municipio E de Montevideo, Mercedes Ruiz (Partido Nacional), quien señaló que antes de la presentación de la estrategia nacional del Mides no hubo contacto alguno con el tercer nivel de gobierno. “A nosotros los alcaldes, que somos los que damos la cara todos los días frente a los vecinos, nos tomaron como a un ciudadano de a pie más, y me parece que no debería haber sido así”, expresó.
Ruiz dijo que en este momento, ante la ausencia de “un protocolo sobre cómo actuar”, el vínculo del municipio es exclusivamente con el Ministerio del Interior. “Me estoy manejando con el Ministerio del Interior, poniendo Ley de Faltas. Vamos con la camioneta del municipio, levantamos las cosas y todo eso para Felipe Cardoso”, apuntó.
La alcaldesa consideró que, a dos meses del inicio del invierno, las autoridades deberían haber apostado a “tener más refugios”. “Y en los casos de la gente que no quiere ir [a los refugios], bueno, aplicar la Ley de Faltas y llevarla a la fuerza. Y ahí ver si hay que tratarlos, [porque] muchos son drogadictos y no quieren ir a los refugios porque no se pueden drogar; eso hay que tratarlo de alguna manera distinta, deberían tener un lugar especial para eso, con gente especializada que los pueda ayudar”, expresó, y apuntó que la Intendencia de Montevideo tiene “una cantidad de casas que podrían hacer refugios”.
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