“Voy a dedicar cada día, cada hora, cada minuto para construir el país que nuestro pueblo merece: un Brasil de paz, oportunidades, dignidad y esperanza, donde todas las familias puedan dormir y despertar tranquilas”, prometió el martes Luiz Inácio Lula da Silva, recientemente reelecto presidente del país más poblado de América Latina. Ese mismo día, el histórico líder del Partido de los Trabajadores cumplió 81 años y su adversario más inmediato, el senador y postulante del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, tras perder la segunda vuelta por más de tres puntos porcentuales, huyó a Estados Unidos.
Al primogénito del expresidente Jair Bolsonaro se lo investiga por presunto lavado de dinero. El lunes, luego del balotaje, el Supremo Tribunal Federal le ordenó al entonces ya excandidato que entregara su pasaporte, cosa que no hizo. El cinematográfico escape hacia Miami se dio a través de Argentina, con una escala en Ecuador. Su padre hizo algo parecido tras perder con Lula en 2022, aunque tiempo después retornó al país, donde ahora cumple una condena por intento de golpe de Estado.
Una vez en el extranjero, Flávio rompió el silencio con una carta en la que se proclamó “el líder de Brasil” y dijo ser víctima de “una cacería de brujas con motivaciones políticas”. También sostuvo que el domingo hubo “un fraude electoral” y afirmó que hasta ahora no existe “una sola respuesta creíble” que justifique la prórroga de la votación (en esas dos horas adicionales votaron apenas 35.521 personas; la diferencia a favor de Lula fue de 4.430.191 votos).
En la misiva, Flávio agradeció una vez al presidente argentino, Javier Milei, y dos veces al mandatario estadounidense, Donald Trump, quien, no obstante, ha tomado relativa distancia de la situación. En la región, aliados del bolsonarismo como el colombiano Abelardo de la Espriella y el chileno José Antonio Kast reconocieron sin ambigüedades la victoria de Lula.
En Uruguay hubo festejos en La Huella de Seregni. Desde el búnker del ganador, el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, destacó el “protagonismo popular” detrás de la épica remontada de Lula: fue la primera vez en la historia de las elecciones brasileñas que un candidato se impuso en el balotaje luego de haber quedado segundo en la primera vuelta. Desde la oposición uruguaya no hubo una defensa acérrima de Flávio, pero sí dudas. El senador colorado Andrés Ojeda, por ejemplo, consideró “muy extraño que 15 minutos después de haber perdido la elección empiece un runrún de persecución judicial, solicitud de pasaporte y demás”.
Consultado sobre la fuga, Lula dijo que “un ciudadano que abandona su país en secreto lo hace porque tiene una deuda o le teme a algo”. “Lamento la falta de respeto que demostró hacia sus votantes y hacia la democracia”, expresó.
Panorama abierto
También el martes, Israel tuvo su propia jornada electoral. Los resultados marcan que ninguno de los dos principales bloques consiguió la mayoría requerida de 61 escaños en el Parlamento para formar gobierno. El oficialismo, liderado por el Likud del primer ministro, Benjamin Netanyahu, retrocedió de 64 a 53 bancas. La oposición encabezada por Gadi Eisenkot pasó de 45 a 48, un crecimiento de todos modos insuficiente. Los partidos árabes, en tanto, alcanzaron 19 diputados, nueve más que en la elección anterior.
En este escenario las hipótesis son múltiples, incluida la de una escalada bélica; tampoco se descarta la posibilidad de una nueva convocatoria a las urnas. “Ninguno de los dos bloques de listas con pretensiones de gobierno podrá hacerlo sin ampliar sus alianzas y sin fracturar las existentes y violar algunas de las promesas de la campaña electoral”, analizó, desde Tel Aviv, Gerardo Leibner.
También pasó esta semana
El Tribunal de Apelación de París falló a favor de Uruguay en el juicio internacional vinculado al proyecto Aratirí.
Orsi firmó un decreto que regula el uso de armas y municiones, mientras, en el Parlamento, la Asociación Defensora de Derechos de Usuarios Legítimos de Armas de Fuego advirtió sobre la compra de armas por parte de brasileños.
El gobierno informó que la inseguridad alimentaria se redujo de 18,9% a 14,8% en los hogares con menores de seis años.
En paralelo, se registró un aumento de siete puntos porcentuales en el exceso de peso en niños y adolescentes durante la última década.
Más datos: una encuesta de la Usina de Percepción Ciudadana relevó que el 41% está en desacuerdo con que se habilite la educación desde el hogar.
Para leer con tiempo
Valeria España, directora de Protección Social para Personas Migrantes, afirmó que el proyecto para ciudadanos legales “zanja una desigualdad histórica”.
Una investigación reveló que Uruguay sobresale en la región por el gasto en agua embotellada.
Guilherme de Alencar Pinto reseñó NAZA, el documental de Yuval Abraham y Rachel Szor sobre las acciones militares de Israel en Gaza.
Se publicó el primer premio del concurso para periodismo local Julio Castro 2026: “Aquel niño de la escoba”, de Ismael Muller.
