En el año y medio que pasó desde que tomaron las riendas del bar, Federico Urquiola, Facundo Connio, Nicolás Monforte y Santiago Degásperi fueron probando alternativas para diversificar el proyecto. Ofrecer un club de vinos y aumentar así la comunidad de Viti (ubicado en el cruce de las calles Colón y Piedras) era parte del plan a largo plazo. “Hay varias opciones en el mercado”, señala Degásperi, y explica que buscaron diferenciar su club ahorrándole al interesado cualquier costo de inscripción.

Anotarse en su club implica sumarse a una lista de correos o de Whatsapps con tentaciones en “oportunidad”, ya que los packs o experiencias que ofrezcan van a tener un precio más conveniente que si se los encarga por fuera. Los combos están pensados con dos objetivos: unos son packs de temporada, o sea, vinos de ocasión, mensuales, que tienen una temática, y otros son los starter packs, más educativos, que son de dos botellas. “En este caso, si bien van a ir rotando los vinos que tengan dentro, lo que tienen son temáticas específicas de entendimiento. Van a tener una explicación detrás, diferentes estilos de vino que te cuenten para entender y encontrar tu propio gusto. O sea, que no solo sea una experiencia de comprar vinos a un buen precio, sino que además aprendo de vino, si tengo ganas. Entonces, es un club que tiene el objetivo de educar un poco más sobre vino, de una forma sencilla y simple, desde la experiencia y de pasar algunos tips. Por otro lado, que puedas tener un poco de Viti en tu casa, que es esto de probar vinos diferentes, de productores pequeños, que no encuentres tan fácilmente en el mercado. Entendemos que no siempre todo el mundo puede visitar el bar”.

Foto del artículo 'Viti lanza un club que consolida su misión vinera y ayuda a definir el gusto personal'

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Junto con los beneficios que sumarse al club conlleva, en mayo empezarán las catas. En esos encuentros mensuales se van a contar más acerca de los vinos y se va a convocar a productores para que el consumidor conozca de primera mano los procesos, algo que para Desgásperi, que continúa en paralelo con Nakkal, conecta fácilmente.

Foto del artículo 'Viti lanza un club que consolida su misión vinera y ayuda a definir el gusto personal'

Foto: Difusión

Los starter pack, los que incluyen material educativo como fichas y consejos, cuestan 1.390 pesos y tienen dos botellas. Los packs de temporada cuestan 1.790 y traen tres botellas de vino. “Probablemente, en algún momento hagamos algún pack de vinos extranjeros para mostrar una cara distinta, pero igual que en el bar, que el 90% de los vinos son nacionales”, agrega, y de productores que no se consiguen en grandes superficies. El pick-up es sin costo en el bar y con coordinación se va a hacer una entrega semanal. Apuntan a tener de acá a tres meses unos 200 suscriptores.

Foto del artículo 'Viti lanza un club que consolida su misión vinera y ayuda a definir el gusto personal'

Foto: Rodrigo Viera Amaral

El primer starter pack es de blancos: “Un vino más fresco, disruptivo, floral y de bajo alcohol, y un vino un poco más intenso, más dulce y con más cuerpo. Ahí mostramos los contrastes de dos vinos diferentes, un corte blanco de Nakkal y el albariño de Cantera Montes de Oca. En el pack de temporada, aprovechando el mes del tannat, salimos con un pack de tres bien diferentes: un tannat verano de Bodega Bresesti, que es un vino muy liviano, mostrando la cara fresca, un tannat de Viña Progreso, que es un vino que no se ve mucho en el mercado, de cuerpo medio, muestra una cara amable del tannat, sin ser muy estructurado. Y el tercer vino es una edición especial de Bodega Toscanini, que tiene un año de barrica, que es mucho más serio y que fue solo vendido en exportación”. Las degustaciones que van a convocar van incluso a ampliar esa gama de la cepa. “Ahí llevaremos, por ejemplo, si hablamos de tannat, un espumoso, un blanco de tannat”, adelanta.

Foto del artículo 'Viti lanza un club que consolida su misión vinera y ayuda a definir el gusto personal'

Foto: Rodrigo Viera Amaral

“Lo que nunca ha estado en duda es que la gente va al bar abierta a probar vinos nuevos, confiando en las recomendaciones. Cada vez más los clientes, sobre todo los que repiten o los que visitan por primera vez, se entregan bastante a la idea de que se les recomiende vino. Y generamos una confianza muy linda con el público. Porque también tratamos de entenderlo en el sentido de que el vino no tiene por qué ser caro, no tiene por qué ser contracturado, también puede ser muy diverso en precio, en estilo, en lo que cada uno pueda consumir. Y no tiene por qué dejar de ser una experiencia bien cuidada”.

Foto del artículo 'Viti lanza un club que consolida su misión vinera y ayuda a definir el gusto personal'

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Mientras siguen alquilando el salón de eventos del segundo piso, tratan de contrarrestar el hecho de que el bar tiene un mayor movimiento de noche que de día, organizando movidas después del mediodía que están siendo bien recibidas. El fin de semana pasado estuvieron integrados a Sábados en Ciudad Vieja, una apuesta conjunta entre la Intendencia de Montevideo, los comerciantes y la división de turismo. “Nosotros pusimos La Mesa de los Discos, que son unos DJ que pasan vinilos. El tercer sábado de cada mes vamos a tenerlos fijo”, cuentan. Además, los lunes hay música en vivo, con artistas que paga el bar, es decir que no hay cubierto artístico.

Este sábado comienza la segunda edición de la Copa Uruguaya del Vino, que va a continuar todos los meses hasta fin de año, primero en la etapa clasificatoria de las bodegas (se enfrentan dos por cena) y, después de las fases finales, van a hacer una gran final con el campeón de este año y el del año pasado.

Foto del artículo 'Viti lanza un club que consolida su misión vinera y ayuda a definir el gusto personal'

Foto: Rodrigo Viera Amaral

“Tenemos un público mezclado. En temporada, de noviembre a marzo, aumentan los extranjeros. Pero en general tenemos un grueso de público uruguayo. Si bien estamos en una zona turística, uno de los grandes desafíos fue traer al público uruguayo. Por ahí pensábamos que el público tenía mucho más preconcepto respecto al vino; sin embargo, a la hora de la experiencia se abre mucho a que le recomendemos. Tratamos de entender al cliente, no imponerle nada, sino a partir de su gusto y de su conocimiento darle la mejor experiencia posible, a medida”.

Foto del artículo 'Viti lanza un club que consolida su misión vinera y ayuda a definir el gusto personal'

Foto: Rodrigo Viera Amaral

El mismo espíritu los lleva a ofrecer vinos por copa. “El bar es un lugar que intenta que te vayas conociendo algo de la gastronomía que también te sorprenda. Obviamente las empanadas se piden mucho, la verdad que ya se han transformado en un clásico. Mucha gente pensaba, de lejos, que era caro, porque los platos son elaborados y cuando vienen se dan cuenta de que podés tomar vino, podés comer, y para nada pagás más que en el promedio”.

Viti bar de vinos. En Colón 1543. Reservas por instagram @vitibardevinos.


Aperitivo italiano

En Italia el aperitivo es mucho más que una bebida: es un ritual y un placer compartido que está en las raíces de la socialización italiana. Ahora que la cultura de bar y las generaciones más jóvenes retomaron el hábito, el Instituto Italiano de Cultura (Paraguay 1173) convoca a un ciclo de cuatro encuentros (dos en mayo y dos en junio) para aprender a preparar cócteles icónicos junto a Alfredo Benítez. Cuesta $ 1.200 cada encuentro o $ 2.000 por los dos. El cupo mínimo es de 12 interesados. Formulario de inscripción: https://ladiaria.com.uy/Uva.