Con ruido de mate y con un termo con la imagen del expresidente José Mujica, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, empezó este domingo cerca de las 20.00 un nuevo ciclo de un espacio de intercambio que denominó “mateadas digitales”. El objetivo, según explicó, es “volcar discusiones, ideas, propuestas”. El espacio será semanal, aunque no siempre se realizará el mismo día. Aclaró que será “un lugar de militancia” y no “un espacio de comunicación institucional”. “Yo me siento un militante político, con ganas de conversar y discutir”, expresó.

La intención del espacio es, según señaló, pensar cómo se construye “un proyecto de desarrollo nacional”, “cómo logramos achicar las brechas sociales que tienen nuestro país y nuestra sociedad”, y también “cómo defendemos al gobierno nacional”.

En esta primera instancia abordó su propuesta de fomentar la inversión en las empresas públicas, idea que formuló el lunes pasado en la diaria Radio y que detalló en el correr de la semana. “Se generó un lindo debate, siempre es bueno el debate”, comentó Sánchez.

La propuesta despertó elogios en la oposición; “los neoliberales parece que me están abrazando; en ese club no voy a estar, no tiene nada que ver con eso”, aclaró el secretario de Presidencia. “Lo que estamos proponiendo nosotros no es lo que algunos ansían, que es vender las empresas públicas”, remarcó, y dijo que “no se pueden vender acciones de las empresas públicas, porque no tienen acciones”.

De todos modos, señaló que “el inmovilismo no nos puede frenar” y que “defender las empresas públicas” no significa “dejarlas tal cual están”. Afirmó que el Frente Amplio siempre apuntó a potenciar las empresas públicas. “Les dimos recursos, invertimos” y “hay que continuar en ese proceso” para “tener empresas públicas más modernas, más capaces de impactar en el desarrollo nacional”, sostuvo. Esto tanto para “financiar un conjunto de políticas” como para “canalizar el ahorro de los uruguayos en beneficio de una estrategia nacional de desarrollo que genere más trabajo, más producción”. “La economía no crece como necesitamos que crezca”, argumentó Sánchez, y “uno de los factores es que hay poca inversión”. Esta propuesta también contribuiría a mejorar esa situación, apuntó, así como a hacer “un uso más productivo” del ahorro nacional.

Aclaró que el instrumento que está proponiendo es generar “fideicomisos, obligaciones negociables o la construcción de sociedades anónimas propiedad de nuestras empresas públicas” que coticen en bolsa, como sucedió en el caso de la energía eléctrica. Agregó que, para asegurar que “no venga un grandote” y compre todo, se puede reservar “una parte de la inversión” para los pequeños accionistas, por ejemplo, emitir obligaciones negociables que no sean de más de 2.000 dólares. Y establecer que, si se van a volver a vender, la primera opción de compra sea del Estado.

Comentó que en este escenario se podría “soñar” con que las empresas públicas operen en el mercado regional y sean “transnacionales”. Advirtió que para las empresas públicas uruguayas “es muy difícil competir contra algunos niveles de inversión” de grandes empresas, y para eso es necesaria también una propuesta de estas características, o de lo contrario, en algunos casos, “la competencia puede llegar a acorralarnos”.

Se refirió a críticas que apuntan a que la iniciativa no está en el programa del FA y remarcó que el programa “es una orientación”, y que esta es “una propuesta para enriquecerla, para debatirla”, no es “la verdad revelada”.

“Veremos cuánto se puede avanzar, habrá que construir acuerdos, consensos”, afirmó Sánchez. “Yo creo que vale la pena discutirlo”, concluyó, porque “así ha sido la historia de Uruguay y de la izquierda, pensar un poco afuera de la caja, y no quedarnos siempre en el inmovilismo de que no podemos hacer nada”, que es “casi como ser un conservador de izquierda”.

Sutel y AEBU reivindicaron el “rol social” de las empresas públicas

El sindicato de trabajadores de Antel (Sutel) expresó el sábado mediante un comunicado su “más firme e incondicional apoyo a la propiedad estatal y pública” de la empresa de telecomunicaciones. “Esta postura ha sido refrendada plebiscitariamente por el pueblo uruguayo y ha permitido consolidar una empresa pública exitosa, que garantiza un servicio universal de alta calidad”, destacaron. Si bien se mostraron dispuestos a debatir “propuestas concretas”, remarcaron que “cuando se discute el futuro de las empresas públicas, el foco debe estar puesto, antes que nada, en su función social”.

La Asociación de Bancarios del Uruguay (AEBU) había manifestado el miércoles que la propuesta de Sánchez revela una “visión desacertada sobre el patrimonio de los uruguayos, las formas de financiar el desarrollo de las empresas públicas y, en todo caso, un nivel de ingenuidad preocupante”. “Es de una ingenuidad importante creer que abrir paquetes accionarios ʻpequeñosʼ y de ʻuruguayosʼ no culminará en un proceso de privatización puro y llano. Los intentos de controlar el tamaño de las inversiones, limitar su comercialización a terceros, evitar que grupos económicos accedan a paquetes accionarios implicarían un complejo enjambre de regulaciones que, a su vez, cada gobierno puede modificar, ampliar o cambiar”, advirtieron. Expresaron su “total rechazo” a la idea y señalaron que se precisa “empresas públicas fuertes y comprometidas con su rol social”.

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