Este domingo arribaron al aeropuerto internacional de Carrasco Daniela Lopes y Jorge Vignolo, los dos uruguayos que formaron parte de la Flotilla Global Sumud, que fue interceptada por fuerzas israelíes en la madrugada del jueves cerca de la isla griega de Creta, a casi 1.000 kilómetros de las costas palestinas, en aguas internacionales.

La misión humanitaria comenzó el 12 de abril con el objetivo de romper el bloqueo israelí en Palestina y abrir un corredor humanitario para llevar ayuda con suministros. Las embarcaciones civiles –unas 20– fueron abordadas por las fuerzas israelíes, que inutilizaron sus motores, desactivaron los sistemas de comunicación y detuvieron a unas 180 personas de distintas nacionalidades, entre ellas, Lopes y Vignolo, que se embarcaron en representación de la Coordinación por Palestina y el PIT-CNT, respectivamente.

Un día después de la movilización en Montevideo para pedir por la liberación de los uruguayos, Ignacio, el hermano de Lopes, informó a Radio Centenario que Daniela y Vignolo estaban en la ciudad griega Heraclión junto con otros activistas de la Global Sumud. Lopes señaló que, junto con la embajada uruguaya en Grecia, pudieron gestionar su pasaje de regreso. Luego de “gestiones realizadas por Cancillería”, los uruguayos viajaron desde Creta hacia Barcelona, luego a Madrid y finalmente a Montevideo, informaron desde el Ministerio de Relaciones Exteriores.

El viernes, la organización emitió un comunicado en sus redes sociales en el que informó que, durante las detenciones, las personas “fueron sometidas a violencia física y tratos inhumanos”, y que entre los agredidos estuvieron Lopes y Vignolo.

La organización local de la Global Sumud convocó a recibir a Lopes y Vignolo en el aeropuerto. “Recibimos y apoyamos a nuestros compañeros que fueron atacados por la entidad sionista en aguas internacionales. Exigimos justicia y sanciones inmediatas”, expresaron.

En el aeropuerto de Carrasco los aguardaba este domingo de noche un grupo de personas con carteles con agradecimientos a la flotilla, bienvenidas a Lopes y Vignolo y mensajes de “Viva Palestina libre”.

Alejandra de Bittencourt, vocera de la Coordinadora por Palestina en Uruguay, dijo a la diaria que los dos activistas llegaron “bien para lo esperable”, aunque “muy cansados” ya que estuvieron “varios días presos en un barco en medio del mar”. “Ahí estaban detenidos, les tiraban agua, golpes, fueron muy maltratados, pero bueno, en comparación al trato que reciben habitualmente los presos y las presas políticas palestinas, realmente ni comparación”, indicó De Bittencourt.

Contó que los integrantes uruguayos de la flotilla “se emocionaron mucho” cuando llegaron y vieron que “había un montón de gente recibiéndolos”, y aseguró que ambos “siguen con toda la fuerza para seguir sosteniendo esta lucha contra el genocidio, contra la opresión del pueblo palestino, contra la ocupación y la colonización de Palestina”.

De Bittencourt recordó que si bien los detenidos “fueron todos golpeados, hubo gente que fue mucho más golpeada y terminaron internados: gente con heridas de balas de goma, gente con narices partidas, con brazos fracturados, con costillas quebradas”. “Fue muy violento”, afirmó. También mencionó “el estado en el que quedaron algunos barcos, que los dejaron a la deriva totalmente destrozados”, y agregó que algunos “se han hundido, incluso, por el estado de destrozo en el cual quedaron”.

La otra uruguaya que está embarcada, Ana Zugarramurdi, sigue rumbo a Gaza. De Bittencourt aclaró que en este momento “está la flota anclada, tratando de terminar de reparar para continuar la misión”.

El viernes, la cancillería uruguaya comunicó que “se continuará siguiendo de cerca esta situación, abogando por la integridad física y moral de los integrantes de la flotilla, con particular atención en los ciudadanos uruguayos, en el marco del respeto de los derechos humanos y el derecho internacional, en el ejercicio de una acción pacífica con propósitos humanitarios ante la grave situación que persiste en la Franja de Gaza, a pesar del cese del fuego acordado en octubre de 2025”.