Hasta que Gabriel Lagos regrese de su licencia, los apuntes de la semana estarán a cargo de Marcelo Pereira.

La Administración Nacional de Educación Pública decidió realizar este año varias actividades dedicadas al pensamiento de Carlos Vaz Ferreira, de cuyo nacimiento se cumplirán 150 años el 15 de octubre. Podemos ver en noticias de esta semana varios ejemplos de que, 111 años después de la publicación de Lógica viva, nos queda mucho que aprender de sus aportes.

Vaz Ferreira señaló en esa obra, por ejemplo, que las discusiones sobre si un proyecto de ley es bueno o malo no deberían encararse como si hubiera una solución perfecta desde el punto de vista moral. Esta no es, por cierto, la actitud del cardenal Daniel Sturla, arzobispo católico de Montevideo, ante el proyecto de legisladores colorados sobre eutanasia y suicidio médicamente asistido.

Tampoco es la actitud de legisladores del Partido Nacional y Cabildo Abierto que defienden el proyecto de internación compulsiva para personas con uso problemático de drogas, y no toleran que Daniel Radío, secretario nacional de Drogas y dirigente del Partido Independiente, comparta las objeciones a esa iniciativa que plantean especialistas en derecho y en tratamiento de adicciones.

Apuntaba el filósofo que nos equivocamos al presumir que cualquier planteamiento sólo puede ser verdadero o falso, ya que cabe también la posibilidad de que no se puede discernir esto, porque el sentido de la afirmación es poco preciso. Así sucede con los diagnósticos oficialistas de que, con los resultados de las elecciones internas del Frente Amplio, su conducción quedó volcada hacia la “izquierda radical”. Esta apreciación depende de opiniones subjetivas sobre la orientación de los sectores frenteamplistas, y desde el punto de vista de Fernando Pereira, nuevo presidente de la fuerza politica, el elenco de conducción quedó bastante equilibrado.

En Lógica viva se alerta sobre los “efectos funestos” de la “falsa precisión”, que le atribuye características de ciencias exactas a algunas que no pueden tenerlas, y así propone (diríamos hoy) el “pensamiento único”. Esto puede suceder en el comité de expertos previsto por la Ley de Urgente Consideración, para asesorar al Ministerio de Economía acerca de la llamada “regla fiscal”. Allí estarán representados, por decisión del Poder Ejecutivo, think tanks de orientación liberal, pero no el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), que planteó objeciones y fue dejado fuera.

Por supuesto, uno de los planteamientos más citados de Vaz Ferreira es el vinculado con las falsas oposiciones (aunque suele invocarse mal, para fundamentar una muy uruguaya tendencia a buscar siempre “el justo medio”, que el filósofo consideraba pésima). Señaló algunas Jorge Díaz, exfiscal de Corte: el papel en la política criminal de la Fiscalía, o el de un eventual Ministerio de Justicia, no deberían verse como menoscabos de la función policial.

En el caso de la variante ómicron del virus que causa la covid-19, deberíamos precavernos de otra falsa oposición: la evidencia internacional muestra que se propaga con rapidez pero causa pocos casos graves, especialmente entre personas vacunadas, y esto es precisamente lo que está ocurriendo en Uruguay. Sin embargo, sería un error pensar que, por estas características, no es necesario darle importancia al tema ni mantener precauciones básicas.

Hay, en cambio, oposiciones muy verdaderas asociadas con la enfermedad: en medio de la crisis que se asocia con ella, el patrimonio de las 20 personas más ricas del mundo creció 30%.

En lo que se refiere a las opiniones de la senadora Graciela Bianchi, están a tal distancia del pensamiento lógico que no es posible mencionarlas aquí.

Hasta la próxima.